Arte

Usura Artí­stica IV: Chinchetas en las alpargatas de Gandhi

...lo que sí­ sabemos es que no le ha exigido al gobierno norteamericano que haga lo propio a cambio de celebrar la subasta en Nueva York

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06-03-2009
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Como se viene anunciando y como tratamos en esta misma sección, hoy mismo salen a subasta diversos objetos personales del padre espiritual de la India Mohandas Karamchand Gandhi. Pero cuando creí­amos que la lí­nea que uní­a la venta de las cabezas chinas por parte de Christie´s con las gafas "que vieron una India independiente", era de fondo aunque diferente en las formas, la realidad viene a sorprendernos una vez más. Como se viene anunciando y como tratamos en esta misma sección, hoy mismo salen a subasta diversos objetos personales del padre espiritual de la India Mohandas Karamchand Gandhi. Pero cuando creí­amos que la lí­nea que uní­a la venta de las cabezas chinas por parte de Christie´s con las gafas "que vieron una India independiente", era de fondo aunque diferente en las formas, la realidad viene a sorprendernos una vez más.
A parte del insulto a la independencia nacional y el proceso de descolonización llevado adelante por China e India, en el caso de las esculturas del Palacio de Verano del emperador se ponía en liza el sarcasmo y la demagogia que Pierre Bergé lanzó al proponer la devolución de las cabezas a cambio de la salida de China del Tibet y el reconocimiento político del Dalai Lama.

El inglés James Otis es el actual propietario de los sencillos objetos que pertenecieron a Gandhi – unas gafas, un reloj, unas alpargatas, un plato y un cuenco -. Y ante la denuncia y los llamamiento por parte de la familia Gandhi no se le ha ocurrido más que la “inocente” propuesta de ceder los objetos a cambio de que la India destine el 5% de su PIB a programas sociales. No sabemos todavía exactamente cómo el señor Otis se hizo con tan valioso legado, lo que sí sabemos es que no le ha exigido al gobierno norteamericano que haga lo propio a cambio de celebrar la subasta en Nueva York y hacerlo a través de una de las más importantes casa de subastas de relojes del mundo – Antiquorum – participada por capital norteamericano. Esto es seguro.

Tara Gandhi Bhattacharjee, la nieta, declaraba ayer mismo que "la subasta es un acto censurable. El retorno de las pertenencias a la India con elegancia, sin venderlas, sería (seguir) el enfoque no violento de Gandhi". Tushar, el nieto, ha sido un poco más duro: "Cree que los indios somos idiotas. Cree que somos tan crédulos que no podemos ver sus motivos claramente egoístas".

James Otis, al igual que lo hizo Pierre Bergé con ayudas contra el sida, ha asegurado que los beneficios serán destinados a financiar programas contra la violencia. Una de dos: o este “rico inglés” cree que su ombligo es del tamaño suficiente como para ponerse por encima de la historia de un pueblo milenario y de su lucha contra la opresión colonial, o, como decíamos anteriormente, es un pulso político lo que se viene manteniendo por parte de Francia con China, y ahora EEUU-Inglaterra con la India. Muy desesperados tienen que estar para dar cuerda tanto a un asunto que son como chinchetas en las alpargatas de Gandhi.

Para rematar la jugada James Otis ha declarado que no entiende a qué viene tanto revuelo si el gobierno Indio puede pujar por los objetos en la subasta, advirtiendo que la oferta tendrá que ser mayor que la que le hicieron anteriormente, de la que no quería dar cifras por no humillar al Ejecutivo Indio. Aunque Antiquorum saca los objetos a la venta por 24.000 euros, los días han permitido saber que se espera recaudar una cifra similar a la obtenida por un reloj de Einstein, 250.000 euros.
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