El plan de estimulo del gobierno chino motor de la recuperación mundial

El mundo mira hacia China

En los próximos años ningún paí­s será susceptible de alcanzar aproximadamente el 30% del PIB mundial.

0
0 votos
06-03-2009
Publicidad
Wall Street, el corazón del capitalismo financiero mundial, reconoce en China -y no en EEUU- la nueva locomotora de la economí­a mundial.
  El presidente de China, Hu Jintao, asiste a la ceremonia de apertura del Congreso Nacional del Pueblo.(EFE)
El presidente de China, Hu Jintao, asiste a la ceremonia de apertura del Congreso Nacional del Pueblo.(EFE)
Wall Street, el corazón del capitalismo financiero mundial, reconoce en China -y no en EEUU- la nueva locomotora de la economí­a mundial.
Según Brezynsky a largo plazo la polí­tica global está condenada a hacerse cada vez menos propicia a la concentración de un poder hegemónico en las manos de un solo Estado.

Por lo tanto, Estados Unidos no sólo es la primera superpotencia global, muy probablemente será la última.

La razón se debe a la evolución de la economí­a. El poder económico también corre peligro de dispersarse. En los próximos años ningún paí­s será susceptible de alcanzar aproximadamente el 30% del PIB mundial, cifra que Estados Unidos ha mantenido durante la mayor parte del siglo XX, por no hablar de la barrera del 50% que alcanzó en 1945.

Según cálculos escritos por Brezynsky en 1997, Estados Unidos todaví­a podrí­a detentar el 20% del PIB mundial a finales de esta década para caer a un 10-15% de aquí­ a 2020, mientras que las cifras de otras potencias (Europa, China, Japón) aumentarí­an para igualar de forma aproximada el nivel de Estados Unidos. Una vez que se haya iniciado el declive del liderazgo estadounidense, ningún Estado aislado podrá asegurar la supremací­a de la que goza hoy Estados Unidos.

La inminencia del gran salto fue revelada por Global Insight, una consultora económica de Estados Unidos. Según las estimaciones, en 2009 China participará con el 17% de la producción manufacturera mundial de valor agregado (por un valor de 11,783 billones de dólares), mientras que la nación norteamericana lo hará con el 16%. Esto sugiere que brezynsky no contaba con la crisis que se avecinaba, que ha acelerado el proceso de decrecimiento de la producción en EE UU y el gran avance de la economí­a china convirtiéndose no solo en el mayor productor mundial, sino el principal acreedor de EE UU.

La noticia, publicada por el Wall Street Journal, resulta muy significativa, la revolución en los equilibrios de poder que se están produciendo en el mundo y la aceleración que le ha dado el estallido de las crisis. En pocas palabras, Wall Street, el corazón del capitalismo financiero mundial, reconoce en China -y no en EEUU- la nueva locomotora de la economí­a mundial.

Las decisiones polí­ticas y las medidas de tipo económico y social que se pueden tomar con respecto a la crisis en China marcaran el camino de la recuperación económica mundial, EE UU por primera vez reconoce que depende de China para reflotar su economí­a.

El crecimiento de la economí­a de China se va a debilitar durante el primer trimestre del año, aunque alcanzará más del 8 por ciento entre abril y junio, gracias a un paquete de medidas de estí­mulos anunciadas recientemente por el gobierno central.

Las medidas gubernamentales, con una inversión de cuatro billones de yuanes (585.000 millones de dólares), podrán aportar entre un 2 y un 4 por ciento al crecimiento del producto interior bruto (PIB) del paí­s asiático durante los próximos dos años.

La economí­a china se enfrentará a una enorme presión en la exportación durante largo tiempo, ya que la Eurozona, Estados Unidos y Japón están atravesando una recesión, lo cual repercute directamente en China.

Tanto el gobierno central como los locales siguen tratando de estimular la economí­a mediante enormes inversiones en la construcción, al tiempo que buscan ampliar la cobertura de la seguridad social, considerada clave en el impulso del consumo.

China tiene los medios necesarios para aplicar medidas de estí­mulo económico: cuenta con dos billones de dólares en reservas de divisas; un presupuesto equilibrado, y un bajo endeudamiento.

El problema está en que el consumo se ha convertido en el principal motor de la economí­a, ante la caí­da de las exportaciones (sólo en enero retrocedieron un 17%). El gobierno chino es muy consciente y por ello ha lanzado un plan de estí­mulo que persigue el objetivo de impulsar el consumo y a la creación de empleo.

Es muy posible que en 2012 la inversión de China en el exterior supere a la que reciba. El factor principal que estimulará la salida china de capitales, será la continua búsqueda de tecnologí­a, materias primas y energí­a, una búsqueda liderada por empresas estatales.

China e India han llegado para quedarse como potencias económicas. Ya no se trata de preguntarse si impulsarán la economí­a global: ya lo hacen. Nunca la economí­a mundial habí­a dependido de economí­as en desarrollo. El modelo consistí­a en que los paí­ses ricos eran siempre las locomotoras económicas globales.

¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad