Corresponsalí­a Murcia

La participación ciudadana, decidir en los lí­mites establecidos.

Tras presentar el proyecto anticrisis de forma clara y directa al sector de la construcción, jornadas de participación ciudadana ¿para decidir?

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06-03-2009
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En éstos días veíamos como el proyecto del plan anticrisis para la zona del Mar Menor, en Murcia, se presentaba abiertamente dirigido al sector de la construcción obviando tres cuartas partes del número total de parados de otros sectores. Olvidando la economía productiva. Una apuesta clara, una orientación contundente, tras la cual se plantean las segundas jornadas de participación ciudadana dentro del proyecto de colaboración vecinal.
 
  Si, muy socialdemócrata. Todos decidimos sobre el color de las aceras o sobre el modelo de las farolas, lo que no se puede poner en cuestión es el proyecto establecido, la orientación dada que significa pan para hoy y hambre para mañana. Millones de euros dedicados a obras que al terminar no generan riqueza en sí mismas, solo un pequeño puñadito de puestos de trabajo en servicios.
 
  Es un vamos a dar la democracia que nos podemos permitir no vaya a ser que nos pidan la democracia de poder decidir de verdad, de poder decidir el rumbo y la orientación, decidir para que la crisis no se salde a nuestra costa, ya que todos pagamos todos debemos poder decidir. La orientación es lo que debemos poder decidir.
 
   Porque el dinero del fondo anticrisis lo pagamos y pagaremos todos, y no cabe en la cabeza de tantos que no tienen trabajo que tanto dinero se destine a obras mientras las fábricas se ven en jaque, mientras los agricultores aguantan estoicamente el que cada vez se pague menos al que produce y se cobre más al que consume, de pequeños negocios que dan muchos puestos de trabajo y que cierran cada día. En Murcia muchos son los sectores productivos que generan riqueza y empleo, y que están a pesar de que durante años los capitales hayan ido al olor de la ganancia de la construcción, capitales que pueden volver a reconvertirse en sectores productivos propios que conformen un tejido industrial fuerte.
 
   Pero la orientación es otra, la orientación va para insuflar aire artificiosamente a un sector atrasado que no produce riqueza, que nos ha llevado a la grave situación en la que nos vemos actualmente, un engranaje necesario por el que apropiarse de las plusvalías presentes y futuras mediante créditos e hipotecas. Pues si, resulta que ese es el maravilloso plan sobre el que podemos dar ideas, sobre el que tenemos que dar gracias en unas jornadas de participación ciudadana para lanzar un clima de opinión, el clima reopinión de que podemos decidir y que ya que todos decidimos podemos estar tranquilos. Desde luego el centro de ocio va a venir muy bien para que tantos y tantos parados ocupen su tiempo pensando en las maravillosas obras que con nuestro dinero se han realizado, mientras no sabemos qué será de nosotros en un mes vista.
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