Salud

Irradiados por siete

El nivel de radiación de la población en la sanidad de EEUU se multiplica por 7 en treinta años, ¿por cuánto se habrá multiplicado en España?

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05-03-2009
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Un informe en EEUU del Consejo Nacional de Protección y Medición Radiológica destaca que los ciudadanos norteamericanos están expuestos en la actualidad a una cantidad de radiación por los Rayos X propio de los medios diagnósticos siete veces superior a la que recibí­an en 1980. Un informe en EEUU del Consejo Nacional de Protección y Medición Radiológica destaca que los ciudadanos norteamericanos están expuestos en la actualidad a una cantidad de radiación por los Rayos X propio de los medios diagnósticos siete veces superior a la que recibí­an en 1980.
        El informe apunta a que en muchos de los casos, sin especificar de qué porcentaje hablan, los médicos sobreutilizan la tecnología de escáneres y radiografías sin que haya justificación clínica y que, dado que en EEUU la radiología es una práctica médica privada, son los radiólogos los que se enriquecen una vez amortizadas las inversiones hechas en los aparatos.
 
      ¿Algunos que se aprovechan o un problema estructural?
Los hospitales españoles tienen protocolizado, en tanto que forman parte de una red pública, la indicación de estos procedimientos aunque depende en última instancia del médico tomar la decisión de si es conveniente o no hacerlas. Habría que pensar de antemano que, en tanto no es una actividad lucrativa, hubiera una menor restricción a su uso en nuestro país.
 
      El médico decide pero, sea la sanidad pública o privada, es el interés de los grandes suministradores de tecnología médica, compañías como Siemens o General Electrics,  el principal peso a la hora de valorar si cunde o no la sobreutilización de tecnologías que tienen el potencial de provocar alteraciones cromosómicas en las células y provocar enfermedades como cáncer. No hay un umbral fijo, sino que a medida que se aumentan las dosis  aumenta la probabilidad de que produzcan daño.
 
    Aparatos que tienen gran valor y que se han convertido en imprescindibles en la medicina moderna, aportan una información complementaria al razonamiento clínico de los médicos. Pero, en tanto que mercancías y métodos, pueden servir a fines que no son estrictamente la defensa de la salud, y pueden provocar daño si no se utilizan de forma adecuada.
    
    Habría que prohibir que las multinacionales tecnológicas financiaran los congresos de radiología, que financiaran a los radiólogos. Sus beneficios financieros deberían ir a financiar los congresos de medicina preventiva, que sería en todo caso la que busca que estos aparatos no sean necesarios. Es obvio el interés de las grandes corporaciones en que la orientación fundamental de la medicina sea el hospitalcentrismo, una medicina cada vez más cara y tecnologizada. 
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