Aplican cláusulas para cobrar muy por encima del euribor

Peores que usureros

Los bancos están aplicando cláusulas secretas, abusivas, y en algunos casos abiertamente ilegales, para imponernos intereses que duplican, triplican o incluso quintuplican el euribor

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08-03-2009
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Los usureros medievales, que como el Shylock de Shaquepeare podí­an arrancar una libra de carne al cliente que no satisfací­a su deuda, palidecerí­an ante el grado de saqueo de los civilizados bancos del capitalismo actual. Si usted esperaba que el drástico descenso del euribor -que ha descendido a menos de la mitad en siete meses- reducirí­a sensiblemente las cuotas de su hipoteca, puede ser ví­ctima de una gigantesca estafa. Y es que los bancos están aplicando cláusulas secretas, abusivas, y en algunos casos abiertamente ilegales, para imponernos intereses que duplican, triplican o incluso quintuplican el euribor. Y mientras, Zapatero nos obliga a financiar con nuestros impuestos los multimillonarios planes de rescate de nuestros estafadores.
  (Foto Efe) Los bancos están aplicando cláusulas secretas, abusivas, y en algunos casos abiertamente ilegales, para imponernos intereses que duplican, triplican o incluso quintuplican el euribor
(Foto Efe) Los bancos están aplicando cláusulas secretas, abusivas, y en algunos casos abiertamente ilegales, para imponernos intereses que duplican, triplican o incluso quintuplican el euribor
Los usureros medievales, que como el Shylock de Shaquepeare podí­an arrancar una libra de carne al cliente que no satisfací­a su deuda, palidecerí­an ante el grado de saqueo de los civilizados bancos del capitalismo actual. Si usted esperaba que el drástico descenso del euribor -que ha descendido a menos de la mitad en siete meses- reducirí­a sensiblemente las cuotas de su hipoteca, puede ser ví­ctima de una gigantesca estafa. Y es que los bancos están aplicando cláusulas secretas, abusivas, y en algunos casos abiertamente ilegales, para imponernos intereses que duplican, triplican o incluso quintuplican el euribor. Y mientras, Zapatero nos obliga a financiar con nuestros impuestos los multimillonarios planes de rescate de nuestros estafadores.
Desde julio a febrero, el euribor -el tipo de interés de referencia en las hipotecas- ha descendido desde el 5,3% al 1,9%, y todo anuncia que puede terminar el año ligeramente por encima del 1%. Periódicos y televisiones publicitan que esta drástica caída nos va a ahorrar hasta 300 euros mensuales en las cuotas de la hipoteca.

Pero del dicho al hecho, hay un trecho que se llama estafa y saqueo, practicado de forma industrial por los bancos.
Varias cláusulas secretas, de esas que aparecen en la letra pequeña de los contratos, se están activando para preservar los beneficios de los bancos, independientemente de que el euribor se desplome.

Una de ellas es la llamada "cláusula del suelo", que fija un límite mínimo al interés que abonamos a los bancos, al margen de la evolución a la baja del euribor. 

Bajo el epígrafe "Límite a la variación del tipo de interés", en los contratos hipotecarios se establece un mínimo en el interés que el banco nos cobra, que oscila entre el 3,5% y el 5,5%, es decir casi entre el doble y el triple del euribor actualmente vigente y que, en teoría, debería aplicarse a las hipotecas con tipo variable para reducir las cuotas.

Como comenta a un periódico nacional un empleado de banca, esa cláusula del suelo, "al firmarse el crédito no se comenta. Ni lo preguntan ni lo dices". Pero ahora se nos aplica, a traición y por la espalda.

Pero todavía hay más estafas. Las asociaciones de consumidores están recibiendo numerosas quejas de que los bancos obligan a firmar "seguros de desempleo" o "seguros de vida" como condición para conceder una hipoteca, que garantizan el pago aunque se esté en el paro o en caso de defunción.

Una condición ilegal que obliga a los hipotecados, a veces sin su conocimiento, a pagar un cargo extra de 700 ó 900 euros.
Los datos del Banco de España corroboran que nunca ha existido una diferencia tan grande entre el euribor y el tipo de interés que los bancos aplican. Ese diferencial, que marca la ganancia bancaria, se ha triplicado o quintuplicado, desde el 0,25% al 0,75% o al 1,25%. Y no para de subir. En los créditos a las pymes llega incluso al 6%, y en los créditos al consumo... ¡al 11,5%! ¡Nueve veces más que el tipo de interés oficial!
Los usureros medievales jamás imaginaron que el saqueo podía perfeccionarse tanto.
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