Medio Ambiente

El Eunuco Verde

La energí­a verde es una apuesta fuerte - con todo lo que eso significa -, pero no ha de ser la única ni la principal.

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04-03-2009
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"¡Algo bueno tení­a que tener la crisis!" debe estar pensando algún miembro del gobierno de Zapatero… y nadie más. Según un reciente estudio la mayor bajada de emisiónes de CO2 se produjo durante la crisis del 29 y se mantuvo durante cuatro años. "¡Algo bueno tení­a que tener la crisis!" debe estar pensando algún miembro del gobierno de Zapatero… y nadie más. Según un reciente estudio la mayor bajada de emisiónes de CO2 se produjo durante la crisis del 29 y se mantuvo durante cuatro años.
Pese a que actualmente el precio de la tonelada de CO2 ha pasado de los 26 a los 9 euros, durante todo el año pasado la producción de energía eléctrica con carbón cayó casi un 36%. Y sin embargo la nuclear creció un 7% y la eólica un 18%.

España es vanguardia y líder en energías renovables con 80 euros de inversión por habitante, y la reducción de las emisiones se prevé que será de entre el 5% y el 6%. Claro, las materias primas se encarecen pero también la industria se para y así contamina menos.
¿Consuelo?

Sin embargo el negocio no cesa. Las empresas españolas ya se han embolsado más de 400 millones de euros por la venta de derechos de emisión de CO2, derechos que a ellas les salieron totalmente gratis del Gobierno. De esta manera es muy posible que alguien se pueda apuntar como tanto “verde” lo que es una consecuencia de la crisis.

Pero también es posible que con las emisiones baje también la inversión en energía verdes, por lo que se sugiera volver al debate nuclear.
Desde la propuesta del Green New Deal hasta las incógnitas nucleares lo que se evita es la necesidad de dotar a España de un sistema energético independiente de las materias primas y las patentes extranjeras, para poder tomar decisiones en este campo que no pasen por endeudarnos cada vez más.

La energía verde es una apuesta fuerte – con todo lo que eso significa -, pero no ha de ser la única ni la principal.

La situación es internacional. Según WWF, las emisiones del consumo de petróleo y gas se redujeron un 3% a escala mundial por primera vez en 25 años. Es previsible que vaya en aumento.

Las explicaciones bailan como una anguila y no hay forma de asirlas firmemente y encontrar una salida. Como ya hemos apuntado en otras ocasiones en estas páginas, el 80% de la energía que se consume en España es de producción o en relación de dependencia con 3 o 4 potencias económicas, principalmente europeas – en la nuclear del 100% -.

Esperemos que a parte del mérito que seguramente se atribuirá la ministra Espinosa por los buenos resultados en la reducción de emisiones, también asuma que mientras España no tenga el control sobre sus recursos energéticos se puede ser un país muy verde pero emasculado: un eunuco verde.
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