El reconocimiento del Estado de Israel enfrenta a Fatah y Hamás

¿Un obstáculo insuperable?

Aunque Hamás se niega a reconocer al Estado de Israel, lleva ya tiempo aceptando de facto su existencia y negociando la retirada israelí­ a la lí­nea anterior a 1968

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01-03-2009
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Si el escollo insalvable para que en Tel Aviv se formara un gobierno de unidad nacional Likud-Kadima ha sido la cuestión del Estado Palestino, rechazada de plano por Netanyahu, en el difí­cil proceso de la reconciliación palestina entre Al Fatah y Hamás puede pasar otro tanto ante la espinosa cuestión del reconocimiento del Estado de Israel. Si el escollo insalvable para que en Tel Aviv se formara un gobierno de unidad nacional Likud-Kadima ha sido la cuestión del Estado Palestino, rechazada de plano por Netanyahu, en el difí­cil proceso de la reconciliación palestina entre Al Fatah y Hamás puede pasar otro tanto ante la espinosa cuestión del reconocimiento del Estado de Israel.

Tras la cumbre de reconciliación del jueves en El Cairo, y como si cumplieran un ritual, Al Fatah y Hamás protagonizaron un nuevo choque dialéctico tras los gestos de acercamiento de los días anteriores. Pero esta vez el motivo del desacuerdo no es cualquiera, y ha frustrado en varias ocasiones la unidad palestina.
 
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas aseguró que cualquier gobierno de unidad nacional palestina tendría que reconocer nuestros compromisos, que incluyen "la visión de visión de dos Estados" –uno palestino y otro judío- "y los acuerdos firmados". Abbas se sumaba así a las exigencias de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que exhortaba a Hamás a abandonar la violencia y a reconocer el Estado de Israel como condición previa para que EEUU reconociera un eventual gobierno de unidad nacional palestino que incluyera a los islamistas.
 
Hamás rechazó casi de inmediato tal cuestión, tal y como es su costumbre, y afirmó que no sentarían "nunca en un gobierno que reconociera el Estado de Israel". Sin embargo, aunque el movimiento islamista considera Palestina a todo el territorio conocido por tal nombre antes de la proclamación del Estado de Israel en 1948, en los hechos lleva ya tiempo negociando con el Estado de Israel la recuperación de las fronteras anteriores a la guerra de 1967, lo cual significa de facto un reconocimiento de los dos Estados, por más que los líderes islamistas se nieguen a aceptarlo explícitamente.
 
En este escollo incide no poco la diplomacia israelí, que ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos sobre EEUU, la Europa y la Autoridad Nacional Palestina para que el reconocimiento explícito del Estado de Israel sea una exigencia firme en la formación del gobierno de unidad. Tel Aviv intenta por todos los medios mantener caliente el enfrentamiento entre las fracciones palestinas y el boicot y aislamiento para Hamás.
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