Avances en cáncer

Dr Mássagué y el laberinto de las metástasis

A medida que se ponen de manifiesto los mecanismos por los que metastatizan los cánceres queda cada vez más claro su relación con los mecanismos inflamatorios del cuerpo.

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01-03-2009
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El grupo que dirige Joan Massagué, director del programa de Biologí­a y Genética del Cáncer del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, de Nueva York (Estados Unidos) y director adjunto del Instituto de Investigación de Barcelona (IRB-Barcelona) ha descubierto una enzima que está implicada en el proceso de diseminación del tumor de mama al cerebro. El grupo que dirige Joan Massagué, director del programa de Biologí­a y Genética del Cáncer del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, de Nueva York (Estados Unidos) y director adjunto del Instituto de Investigación de Barcelona (IRB-Barcelona) ha descubierto una enzima que está implicada en el proceso de diseminación del tumor de mama al cerebro.
    El cerebro está protegido por la llamada barrera hematoencefálica, de manera que sólo ciertas moléculas, normalmente de pequeño peso molecular pueden traspasarla. Las uniones entre las células endoteliales de los capilares sanguíneos, que suelen ser laxas para dejar entrar desde el torrente sanguíneo a los tejidos, los nutrientes, aquí son uniones fuertes. Hoy, el auge de las metástasis cerebrales a medida que aumenta la eficacia de una quimioterapia que no traspasa la barrera y por tanto no protege el sistema nervioso central es un problema vital, dramático. Esto explica por qué algunos pacientes presentan recaídas al cabo de algunos años y es frecuente que afecten al cerebro, lo cual ensombrece el pronóstico de la enfermedad. Durante el VII Simposio Internacional del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), que se celebra estos días en Barcelona, el grupo del Doctor Massagué, que es uno de los grupos que ha hecho aportaciones muy cualitativas en este todavía desconocido campo, ha anunciado avances en el conocimiento de la biología de este tipo de diseminación.
    Una de las líneas de investigación que dirige se ha centrado en la hipótesis de que las células de cáncer de mama recurren a algunos de los genes implicados en la colonización del pulmón para intentar atravesar la barrera hematoencefálica. El hecho es que hace unos meses comprobó en ratones que la TGF8, una sustancia de la familia de las citoquinas que media en respuestas inflamatorias,  está implicada en la producción de angiopoietina-L4, que es la citocina que favorece la ruptura de los capilares pulmonares para que en condiciones normales se produzca la inflamación (migración de células y sustancias de defensa contra invasores o de reparación de daños, facilitando que se produzca la metástasis hacia el pulmón por medio del torrente sanguíneo. En realidad el cáncer estaría aprovechando un mecanismo normal del cuerpo para pervertir su función en beneficio propio.
   Uno de los próximos objetivos es encontrar las moléculas que permiten sobrevivir a las células tumorales cuando están en estado latente, cuando el tumor está ahí, "durmiente", pero es muy difícil de detectar. Con estos conocimientos, se podrían desarrollar fármacos orientados a atacar las células que manifiestan señales de supervivencia durante la latencia, que es también cuando son más vulnerables.
 
 
 
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