Corresponsalí­a Sevilla

Cuando el surrealismo llega al Ayuntamiento.

Se cuestiona una subvención a una organización religiosa que trata con inmigrantes debido a que varios concejales están bautizados.

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28-02-2009
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La deuda de los Ayuntamientos murcianos se suma a la cadena de gastos de dinero público que todos estamos pagando y vamos a pagar. A la inyección a la banca y el plan anticrisis basado en obras hay que sumarle la deuda que los Ayuntamientos acumulan que según declara ya el profesor de Economía Financiera Joaquín Hernández ya tocamos a 1000 euros por cabeza.
 
   ¿Cómo puede ser que vayan a destinarse millones de euros en obras mientras crece la deuda de los Consistorios? El ahorro y la austeridad de las Administraciones públicas es muy necesario, eso está claro, y lo que ocurre es que mientras anuncian a bombo y platillo la necesidad de ahorro, lo que hacen en realidad es derrochar y malgastar el dinero de todos, no solo el dinero que ya hemos pagado, si no el dinero que vamos a pagar. De manera que cuando hablan de ahorro, no se puede entender a qué ahorro se refieren, porque en inyectarle miles de millones a Botín desde luego no ahorran, no para un plan anticrisis basado en obras que no producen ninguna riqueza ni empleo una vez estén terminadas, ni en sueldos de altas cúpulas políticas, ni en coches oficiales.
 
   El consejo que da Joaquín Hernández es que ya todos conocemos, recaudar más y gastar menos, el problema es que el afán recaudatorio no va dirigido a medidas de las que todos nos beneficiemos, es decir, el dinero gastado no es dinero invertido en crear riqueza y empleo productivo para que la crisis no la paguemos los trabajadores, ni en desarrollo o investigación, es dinero malgastado en toda la serie de cosas anteriormente citadas y que ahora nos toca pagar a todos. Un afán recaudatorio, que en plena crisis y con gran dificultad por parte de las familias para llegar a fin de mes, pagaremos esa deuda de dinero despilfarrado en cosas que poco benefician a la gente.
 
   Por eso hay que exigir responsabilidades y que todos podamos decidir a dónde se destina el dinero público, ya que para los políticos valemos para pagar, pero no para decidir, para eso ya están ellos, para tomar decisiones dirigidas a que a Botín le siga cuadrando la caja mientras todos no solo le pagamos las hipotecas, también nuestro dinero público y el endeudamiento del país. Todo ello mientras que las cuentas no le cuadran a nadie, de manera que a río revuelto, ganancia de pescadores, de esta forma, anuncian la necesidad de más recaudar y más recortar mientras que son ellos los que no se aprietan el cinturón, para eso ya estamos el resto de gante.
 
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