Se van dando los primeros pasos en la nueva polí­tica de EE UU para oriente Medio.

La nueva "Pax" de Obama

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton está presionando a Israel para que levante los obstáculos a la entrada de ayuda humanitaria en la franja de Gaza

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27-02-2009
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Las señales de reconciliación fueron dadas en ví­speras de una cumbre internacional para la reconstrucción de Gaza en la que los dirigentes palestinos tendrán que asegurar a los paí­ses donantes que sus divisiones internas no torpedearán el flujo de ayuda.
 El "número dos" de Hamás, Musa abú Marzuk y ex primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Ahmed Qurea. (EFE)
El "número dos" de Hamás, Musa abú Marzuk y ex primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) Ahmed Qurea. (EFE)
Las señales de reconciliación fueron dadas en ví­speras de una cumbre internacional para la reconstrucción de Gaza en la que los dirigentes palestinos tendrán que asegurar a los paí­ses donantes que sus divisiones internas no torpedearán el flujo de ayuda.
Los dirigentes de los distintos grupos palestinos anunciaron hoy el final de sus profundas divisiones y, en una reunión celebrada en El Cairo que calificaron de "histórica", se comprometieron a crear un gobierno de unidad nacional.

"Hoy es el dí­a del comienzo de la unidad palestina y que va a permitir una nueva página en la historia", afirmó el "número dos" del movimiento palestino Hamás, Musa Abu Maruk, en una rueda de prensa que ofreció en esta capital con otros dirigentes palestinos.

Una treintena de lí­deres pertenecientes a una docena de facciones se reunieron hoy en una sola mesa para limar las asperezas que se vienen arrastrando desde hace meses y que han llevado incluso a combates entre ellos y detenciones de sus respectivos partidarios.

En su reunión, los dirigentes palestinos anunciaron la creación de cinco comisiones que, entre otras tareas, se encargarán de anunciar la formación de un gobierno de unidad.

También se comprometieron a dejar en libertad a decenas de palestinos que están en cárceles palestinas de grupos rivales, tanto en Gaza, controlada por Hamás, como en Cisjordania, administrada por un gobierno encabezado por el máximo lí­der de Al Fatah, Mahmud Abás.

Las señales de reconciliación fueron dadas en ví­speras de una cumbre internacional para la reconstrucción de Gaza en la que los dirigentes palestinos tendrán que asegurar a los paí­ses donantes que sus divisiones internas no torpedearán el flujo de ayuda.

Los dirigentes palestinos también se refirieron a la posibilidad de que se avance hacia un alto el fuego prolongado entre Israel y Hamás en Gaza que sustituya a la frágil tregua provisional que está vigente desde el 18 de enero y que se ha violado varias veces.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton está presionando a Israel para que levante los obstáculos a la entrada de ayuda humanitaria en la franja de Gaza, sometida a un estricto bloqueo desde mitad de 2007, indicó el diario israelí­ Haaretz este miércoles.

Clinton envió la semana pasada mensajes en ese sentido mediante diversos canales, expresando su "vivo descontento" ante las trabas puestas por Israel al paso de la ayuda, según el diario.

El senador estadounidense John Kerry criticó la semana pasada la negativa de Israel de autorizar la entrada de pastas en la franja de Gaza. Tras su intervención, el ministro de Defensa del gobierno israelí­ saliente, Ehud Barak, permitió según el diario la entrada de esos alimentos, que Israel no considera como un producto de primera necesidad, al contrario que el arroz.

Kerry, presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Senado estadounidense, hizo el pasado jueves una visita sin precedentes a la franja de Gaza, devastada por la última ofensiva militar israelí­ (27 de diciembre - 18 de enero). Israel condiciona la reapertura de los puntos de paso con Gaza a la liberación, como parte de un intercambio de prisioneros, del soldado Gilad Shalit, secuestrado en ese territorio palestino desde junio de 2006.

La ministra de Relaciones Exteriores israelí­ saliente, Tzipi Livni, advirtió ayer sobre la posibilidad de un nueva operación militar en la franja Gaza si no cesa el contrabando de armas hacia este territorio palestino controlado por Hamas.

"Irán debe saber que las armas que manda en contrabando (...) a Hamas, en violación de los acuerdos internacionales debe cesar", añadió Livni.

Netanyahu cree que existen puntos comunes de acuerdo con la lí­der del centrista Kadima, Tzipi Livni, tras reunirse el domingo con ella para analizar la opción de que se integre a su gobierno.

Likud y Kadima podrí­an sumar 55 legisladores, pero necesitarí­an el apoyo de otras formaciones, como el Partido Laborista (13 escaños).

El primer ministro designado de Israel se reunió con el enviado de Washington a la región, George Mitchell. A pesar de las diferencias, el dirigente israelí­ afirmó que sostendrá las negociaciones.

Durante el encuentro, quedaron de manifiesto las diferencias estratégicas entre el partido del nuevo premier, con la nueva administración norteamericana.

Mientras Mitchell se mostró favorable a la creación de un Estado palestino y a poner fin a la construcción de asentamientos israelí­es, Netanyahu defendió un plan de prosperidad para los palestinos, en vez de la formación de una entidad estatal.

El nivel de presión por parte de la administración de Obama con la conferencia para la reconstrucción de Gaza y la visita de Hillary Clinton. Es por una parte forzar la creación de un gobierno en Israel favorable a la negociación y por otra parte con ayuda de Egipto, forzar a las dos facciones palestinas, que vuelvan a establecer un gobierno de unidad nacional que gestione la reconstrucción.

Esto seria posible si Netanyahu forma un gobierno tripartito con Livni y Barak dispuesto a una negociación con la Autoridad Nacional Palestina. Propuesta con la que no esta nada de acuerdo la derecha israelí­, que seria la otra opción de gobierno para Netanyahu.

La mayorí­a de 65 diputados, de los 120 que integran el Parlamento israelí­ pertenecen a formaciones de extrema derecha, reacios a cualquier concesión con los palestinos, una polí­tica que a todas luces podrí­a chocar con la intención del Gobierno de EE.UU. de impulsar con celeridad la creación de un estado palestino.

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