Uno a uno van hundiéndose los pilares de la economí­a

El turismo desciende un 10% en enero

Pese a ser el paí­s proporcionalmente más endeudado del mundo, el turismo ha actuado en todos estos años como un colchón que permití­a amortiguar el endeudamiento

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25-02-2009
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Empezó el hundimiento con la construcción, que llegó a representar hasta un 10% del PIB en su momento de mayor auge. Siguió el sector del automóvil, que junto con la industria auxiliar supone otro tanto del PIB español. Y en enero, el tercer pilar, el turismo anuncia también su hundimiento. Empezó el hundimiento con la construcción, que llegó a representar hasta un 10% del PIB en su momento de mayor auge. Siguió el sector del automóvil, que junto con la industria auxiliar supone otro tanto del PIB español. Y en enero, el tercer pilar, el turismo anuncia también su hundimiento.
La caída de un 10% en la llegada de turistas durante el mes de enero de 2009 es un nuevo mazazo para la economía española. Desde la época del desarrollismo franquista, el turismo se ha convertido en la industria con más capacidad para equilibrar el histórico déficit comercial de España con el resto del mundo.
 
Pese a ser el país proporcionalmente más endeudado del mundo, el turismo ha actuado en todos estos años como un colchón que permitía amortiguar el endeudamiento. La entrada anual de un gran número de turistas, con sus correspondientes gastos durante su estancia en el país, permitía hasta cierto punto compensar, o al menos que no se disparara más de lo que está, el déficit comercial español, una de las causas de nuestro enorme nivel de endeudamiento. De no ser por él, la deuda todavía sería mayor.
 
La crisis que está afectando, sin embargo, con especial dureza a algunos de los principales mercados de origen de los turistas, especialmente al Reino Unido, vaticina, a juzgar por los resultados del mes de enero, un drástico descenso en los ingresos anuales por este concepto.
 
Con lo que, aunque la retracción de la demanda nacional esté permitiendo reducir el coste de las importaciones, el descenso por ingresos del turismo va a dejar nuestro déficit comercial en unos niveles muy similares a los de los últimos años. Contribuyendo así a agravar la profundidad de una crisis a la que todavía no se le ve fondo. Y a la que, con cada nuevo dato que conocemos, nos hace presagiar que lo peor está todavía por llegar.
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