Mimouna Bachir Mokhtar otra mujer victima de la "cultura"

Mujer y derechos, rara vez van de la mano.

La "civilización" de una cultura deberí­a medirse por la libertad que disfrutan sus mujeres.

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08-03-2009
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Mimouna Bachir Mokhtar, joven de 20 años, que viví­a y trabajaba de interna en una casa en la provincia de Córdoba .Momouna de nacionalidad argelina, desde 1999 residí­a en España de forma legal con sus progenitores. Su novio, Pablo Miranda Rodrí­guez, denunció su desaparición, desde el 10 de agosto, en el juzgado de Lucena al considerar que podrí­a haber sido raptada y retenida contra su voluntad en el campo de refugiados de Tindouf en Argelia. Mimouna Bachir Mokhtar, joven de 20 años, que viví­a y trabajaba de interna en una casa en la provincia de Córdoba .Momouna de nacionalidad argelina, desde 1999 residí­a en España de forma legal con sus progenitores. Su novio, Pablo Miranda Rodrí­guez, denunció su desaparición, desde el 10 de agosto, en el juzgado de Lucena al considerar que podrí­a haber sido raptada y retenida contra su voluntad en el campo de refugiados de Tindouf en Argelia.
La situación que ha desencadenado esta serie de violaciones de los derechos de Momouna, radica en que en la cultura islámica, que la mujer musulmana se relacione con un no musulmán, es uno de los motivos que mas puede deshonrar a la familia y a la mujer. Eso es racismo puro y duro. Y actúan de igual forma que los racistas occidentales contra los islamistas.
 
El pasado 8 de enero la juez que lleva el caso, la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 Lucena, María Cristina Hurtado, elaboró una comisión rogatoria para que la República Argelina, autoridad competente en el campo de refugiados de Tindouf, facilitase a Mimouna Bachir Mokhtar la posibilidad de viajar a España para comparecer y "declarar como perjudicada". En es documento se pide a las autoridades argelinas, el interrogatorio en base a un listado con 12 preguntas que envía la jueza, de la madre y a los dos hermanos de Mimouna, que se cree que pueden estar en el
 
Pablo Miranda desde el 9 de agosto no ha vuelto a ver a su pareja Mimouna Bachir Mokhtar. El joven defiende que su novia, de origen saharaui, fue engañada por su familia para dejar Córdoba y viajar, en contra de su voluntad a los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf.
 
Miranda y su abogado, José Antonio Serrano, explican que a la joven no la dejan comunicarse. El novio consiguió que un cooperante español, a los campos de refugiados, entregase un teléfono móvil a Maimouna. En sus conversaciones ella ha asegurado que “era severamente maltratada y que tenía la intención de regresar a España”. "La última noticia que tuvimos de ella fue el 24 de diciembre. Nos llamó desde un móvil. Nos dijo, pensamos que coaccionada por su familia, que dejáramos de pedir que regresase y que dejásemos la vía judicial. Nos advirtió de que si a su padre le pasaba algo, si iba a la cárcel, a ella la iban a matar" comento el abogado.
El papel que le han designado a la mujer, a lo largo de la historia de la humanidad y por tanto en las religiones, es puramente vergonzoso. Por desgracia en algunas culturas, las mujeres continúan en la misma situación. El grado de respeto, derechos y libertad que una comunidad brinda a sus menores, mayores y mujeres, demuestran el grado de civilización que ha logrado. Sólo las marxistas revolucionarias sabemos con claridad que nuestra opresión está íntimamente ligada a la explotación capitalista, los marxistas en general mostramos claramente que la miseria, la degradación humana, la barbarie en que viven millones de mujeres en el mundo es la fuente mayor de opresión del imperialismo.
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