Educación

FP: De Chicha y Nabo

En nombre de la modernización se ha conseguido eliminar la educación integral de donde creí­amos que ya no existí­a.

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23-02-2009
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Después de los principios normativos - otra vez - de la FP en 1993, este año el Gobierno piensa poner en marcha un plan de "modernización" basada en la coordinación de la enseñanza con la formación en cursos que otorgan un certificado profesional. Este propósito es presentado como la solución a la desconexión existente entre lo que se enseña en FP y lo que hace falta saber para desarrollar un oficio: el Ministerio de Educación, el de Trabajo y la patronal van de la mano por un camino de baldosas amarillas… Después de los principios normativos - otra vez - de la FP en 1993, este año el Gobierno piensa poner en marcha un plan de "modernización" basada en la coordinación de la enseñanza con la formación en cursos que otorgan un certificado profesional. Este propósito es presentado como la solución a la desconexión existente entre lo que se enseña en FP y lo que hace falta saber para desarrollar un oficio: el Ministerio de Educación, el de Trabajo y la patronal van de la mano por un camino de baldosas amarillas…
Reconocer oficialmente lo que se ha aprendido trabajando con una titulación no es que sea malo, sino que confunde. Y no porque quien las otorgue se confunda… Aproximadamente un 30% de los alumnos de la ESO acaban dejando los estudios para incorporarse al mercado laboral o a las listas del paro – con la tendencia a favor de esta segundo opción -. En un país en el que solo el 12% de los trabajadores tienen la titulación universitaria, y de estos solo el 50% ejerce de acuerdo a ella, no deja de ser preocupante que el Gobierno pretenda invertir el proceso. “Trabaje usted que ya le daremos un título”. ¿Las consecuencias?:

En primer lugar las estadísticas. Aumentará el número de titulaciones y los porcentajes de población “escolarizada” en grado intermedio, siendo esta formación más de “chicha y nabo” – como se dice popularmente – o no siendo. En segundo lugar el proceso educativo pierde el papel de timón formativo. No se forma a un individuo para que tenga mayor capacidad de elección – educación y conciencia para adquirir mayor libertad y autonomía individual – sino que el trabajo que se desempeñe, que se haya encontrado y las características profesionales en las que se dé, se convertirán en titulación. El mercado laboral manda.

Ya de por sí la FP tiene un aspecto de figura educativa perniciosa: “Los que valen y los que no”, los que prefieren el pensamiento y los que prefieren la acción”, “los que eligen profundizar en el pensamiento y los que no lo necesitan porque quieren trabajar cuanto antes y de currito”. El “exterminio” de la formación en el conocimiento y el saber científico buscando la ultra especialización y la carne de mercado laboral no es algo nuevo.

Con esta “modernización” no se pretende más que agilizar la incorporación de nueva fuerza de trabajo en un momento de crisis en el que es muy necesario que los cambios en plantilla sean lo más fluidos posible. Es decir, poder contratar y despedir mano de obra barata – joven – para ahorrar costes cuando las vacas flacas exige mayores esfuerzos para seguir ganando tanto como antes… que no perdiendo, porque eso ya nos lo dejan a nosotros.
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