Acciona entrega Endesa a la italiana Enel

¿Dónde están los "campeones nacionales"?

Detrás de las operaciones que han convulsionado el mapa energético español, está la mano de Botí­n. Y todas llevan camino de entregar la energí­a a manos extranjeras.

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22-02-2009
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La privatizada Endesa ha sido nacionalizada, a partir de ahora su propietario es el Estado... italiano. Al adquirir el 25% propiedad de Acciona, Enel, partiticipada en un 30% por el Estado italiano, se ha hecho con el control de la antaño primera eléctrica española. Este es el tragicómico resultado de una batalla eléctrica donde Zapatero prometí­a construir "campeones nacionales", y que ha acabado con un sector estratégico en manos extranjeras. ¿Se trata de otra "chapuza nacional" o las joyas de la corona se están vendiendo para que alguien siga cobrando sustanciosos beneficios?
 (EFE)
(EFE)
La privatizada Endesa ha sido nacionalizada, a partir de ahora su propietario es el Estado... italiano. Al adquirir el 25% propiedad de Acciona, Enel, partiticipada en un 30% por el Estado italiano, se ha hecho con el control de la antaño primera eléctrica española. Este es el tragicómico resultado de una batalla eléctrica donde Zapatero prometí­a construir "campeones nacionales", y que ha acabado con un sector estratégico en manos extranjeras. ¿Se trata de otra "chapuza nacional" o las joyas de la corona se están vendiendo para que alguien siga cobrando sustanciosos beneficios?
Vendiendo su participación en Endesa, Acciona consigue aliviar su abultada deuda, inasumible ahora que el crack de la construcción ha hecho descender en picado el valor de los activos inmobiliarios. La deuda total de Acciona se eleva a 17.543 millones de euros -cifra muy superior a su capitalización bursátil-, pero 12.400 millones corresponden directamente a Endesa.
Además de reducir su deuda, Acciona obtiene unos beneficios de 1.800 millones de euros. Los Entrecanales pagaron 35 euros por cada acción de Endesa, y desde entonces el valor bursátil de la eléctrica ha descendido en un 41,5%. Pero, gracias a las condiciones firmadas por Enel para entrar en Endesa, Acciona ha impuesto un precio de venta de 41,3 euros.
Además, los Entrecanales van a quedarse con activos de Endesa en energías renovables por valor de 3.740 millones de euros, un precio muy inferior al de mercado.
Por su parte, Enel consigue con esta operación el control político de Endesa, que en diciembre ha superado la capitalización bursátil de la eléctrica italiana.
Son conocidas las consecuencias de la cruenta batalla energética que la operación Endesa ha originado, pero todavía permanece oculto el “gran diseñador” que encontramos detrás del curso de la contienda.
Quince días después de lanzada la OPA sobre Endesa, Emilio Botín decide vender a ACS -la constructora controlada por los March- el 22% de Unión Fenosa. Una operación que le sirve a ACS para lanzarse a la adquisición del 12% de Iberdrola, la segunda eléctrica del país.
Cuando los intentos de E.ON por hacerse con Endesa estaban en su punto álgido, Botín concede un préstamos de 3.388 millones que permite a Acciona adquirir el 10% de la eléctrica. Poco tiempo después, Acciona firma un pacto con Enel para hacerse con el control conjunto de Endesa, donde la firma italiana poseería el 66%.
Más adelante, otra vez Botín encabeza el crédito sindicado por 40 bancos internacionales que permite a Sacyr hacerse con el 20% de Repsol. Y cuando el crack de la construcción coloca a Sacyr virtualmente en quiebra, siendo incapaz de saldar el primer vencimiento del préstamo al Santander, Botín urge a la constructora a deshacerse de su participación en Repsol.
Hace dos meses, El Santander dirigió una carta a Acciona exigiendo el cumplimiento de una de las condiciones del crédito: aportar garantías adicionales si la cotización de Endesa descendía por debajo de los 25 euros. Los Entrecanales estaban obligados a abonar a Botín 1.000 millones de euros más.
Las exigencias de Botín iniciaron una frenética carrera de Acciona por obtener liquidez, desprendiéndose de activos tan importantes como Transmediterránea.
Al comprar las acciones de Acciona, Enel se hacer cargo del crédito concedido por el Santander. Dado el carácter semipúblico de Enel, el responsable último sería el Estado italiano, un pagador mucho más fiable para Botín que una constructora.
Al mismo tiempo, el Santander va a participar con 1.300 millones en el crédito que se concederá a la italiana para financiar la operación de compra.
Detrás de cada una de las operaciones que han convulsionado el mapa energético español, encontramos irremediablemente la mano de Botín. Cada una de ellas le ha supuesto al banquero cántabro un jugoso bocado de beneficios. Y todas, sin excepción, llevan camino de terminar con los pilares energéticos del país en manos extranjeras.
Hay que recordar que el accionista de referencia de Cepsa, la segunda petrolera, es la francesa Total, y los de Hidrocantábrico y Viesgo, dos de las eléctricas más importantes, son respectivamente la portuguesa EDP y la alemana E.ON.

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