Elecciones gallegas

UPyD al parlamento gallego ¡Sí­ se puede!

En los últimos dí­as, hemos tenido dos claros ejemplos de lo que nos ofrece el gobierno bipartito PSG-PSOE/BNG.

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19-02-2009
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Por un lado, hemos contemplado al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, en plena recesión que golpea dramáticamente al pueblo trabajador, gastándose cuatro millones de euros en mobiliario para las salas de reuniones del gobierno. Cada silla de Touriño es el salario mí­nimo con que deben subsistir cada mes muchos gallegos.
 UPyD al parlamento gallego ¡Sí­ se puede!
Por un lado, hemos contemplado al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, en plena recesión que golpea dramáticamente al pueblo trabajador, gastándose cuatro millones de euros en mobiliario para las salas de reuniones del gobierno. Cada silla de Touriño es el salario mí­nimo con que deben subsistir cada mes muchos gallegos.
Por otro, los manifestantes convocados por “Galicia bilingüe” han sufrido las agresiones de pequeños pero violentos y fanatizados grupúsculos. Auténticos aprendices de camisas pardas, que en nada representan al nacionalismo gallego, pero que son el fruto amargo de la simiente excluyente sembrada por algunos dirigentes del BNG, que presentan como “enemigos del gallego” a quien sólo defiende los derechos de los castellanohablantes –una parte sustancial de los gallegos-.

Esto es lo que tiene que cambiar en Galicia. Un gobierno que en lugar de potenciar un drástico plan de ahorro, transformado en inversión productiva e incremento de la protección social a parados y familias, es una auténtica rémora que hunde más a Galicia en el pozo de la crisis. Y un vicepresidente, Anxo Quintana, empeñando atención y recursos públicos en sembrar la división, el enfrentamiento y la insolidaridad con el resto de España.

Esto no es un gobierno de izquierdas, por mucho que nominalmente así se presente.
En estas elecciones, tienen que avanzar en Galicia las posiciones mayoritarias en la población. Aquellas que exigen una salida a la crisis favorable a los intereses de todos, y no sólo de los principales bancos o de las castas regionales locales que devoran los presupuestos públicos. Y las que exigen más unidad, más igualdad y más solidaridad, frente a la promoción de imposibles aventuras de “construcción nacional”.

Y la mejor manera de hacer avanzar estos puntos es concentrar todos los votos progresistas en las candidaturas de UPyD.
Porque son una fuerza independiente de la gran banca y ajena al entramado caciquil y burocrático local. Y por ello capacitada para dar respuesta a las demandas y exigencias de los gallegos ante la crisis.

Porque está empeñada en garantizar iguales derechos a todos los ciudadanos españoles y promover la solidaridad interterritorial, una unidad especialmente importante para que Galicia recupere su atraso histórico, y no descienda un nuevo peldaño a causa del incremento de la desigualdad territorial impuesta por los privilegios otorgados a las comunidades más ricas.

Debemos hacerlo. Podemos hacerlo. La irrupción por sorpresa de Rosa Díez en el Congreso, y las encuestas que multiplican por cinco el apoyo a UPyD en el último año, son claros precedentes.

Definitivamente, “¡Sí se puede!”.

 
 

Ante las elecciones autonómicas; 5 razones para votar a UPyD
En estas elecciones nos jugamos mucho. Son una oportunidad inmejorable para que comience a abrirse paso la posibilidad de una salida a la crisis favorable a los intereses del conjunto de la sociedad, y para  desalojar a Ibarretxe del gobierno vasco, desmantelando el régimen de terror etnicista construido desde el poder autonómico durante los últimos treinta años.
Quienes mejor garantizan estos objetivos son las candidaturas de UPyD.

Por eso, todos los votos progresistas deben concentrarse, votando a UpyD para:
 
1.- Garantizar la unidad, la igualdad y la solidaridad.
 Tan necesarias como uno de los principales mecanismos de defensa del pueblo trabajador ante las consecuencias de la crisis, y hoy permanentemente atacadas.
 
-          UPyD ha peleado, desde su mismo nacimiento, para que se garanticen a todos los ciudadanos españoles iguales derechos e iguales obligaciones, independientemente del territorio donde residan.  Frente al permanente enfrentamiento e insolidaridad entre comunidades, que se traduce en una creciente desigualdad en el acceso a prestaciones o servicios sociales.
-          UPyD se ha comprometido a acabar con el derroche y despilfarro de los gobiernos autonómicos, dedicando a impulsar la economía productiva y mejorar las prestaciones sociales los ingentes recursos que hoy se gastan en construir monstruosos aparatos burocráticos y redes clientelares.
 
2.- Hacer avanzar la regeneración democrática
Abriendo espacios en el régimen político, asfixiantemente controlado por la partitocracia tradicional, que levanten el veto a la presencia en el debate político de las posiciones y demandas mayoritarias en la sociedad.
 
-          La presencia de Rosa Díez en el Congreso ha supuesto un soplo de aire fresco, una voz incómoda para los poderes tradicionales. Que diputados de UPyD se sienten en el parlamento vasco reforzaría este camino.
-          UPyD impulsa medidas (listas abiertas, reforma de la ley electoral para acabar con los privilegios del bipartidismo o de los partidos nacionalistas, transparencia en la financiación de los partidos...) que suponen un avance democrático frente al poder de la partitocracia dominante.
 
3.- Impulsar una salida a la crisis favorable a los trabajadores y al país
Abriendo, frente a los intentos de bancos y monopolios –respaldados por el gobierno- de cargar la factura de la crisis sobre los trabajadores, la posibilidad de una salida a la recesión que parta de los intereses del conjunto de la sociedad.
 
-          UPyD es independiente de la gran banca, la principal responsable de la crisis, que financia a los grandes partidos a través de créditos millonarios y condonaciones de deudas. UPyD financiará la campaña electoral a través de bonos de campaña, expresando su voluntad de “seguir en la línea de mantener la independencia de las entidades financieras”.
-          UPyD mantiene la necesidad de cambiar el modelo productivo, basado de forma casi exclusiva en la construcción, que nos ha abocado a la crisis, y propone medidas que permitan el desarrollo del tejido productivo e industrial español.
 
4.- Fortalecer las mejores tradiciones de la izquierda en la lucha por la libertad
Frente a las sucesivas traiciones y engaños de la “izquierda oficial”, votar a los candidatos de UPyD es llevar al parlamento algunas de las mejores tradiciones de la izquierda en la lucha por las libertades y contra el fascismo.
 
-          Los miembros y candidatos de UPyD han sido punta de lanza en la lucha contra el fascismo étnico, que sufrimos el conjunto de España, no sólo enfrentándose al terror de ETA sino también denunciando la responsabilidad de los Arzallus e Ibarretxe.
-          UPyD representa la mejor opción para evitar que en Galicia avancen las posiciones del nacionalismo excluyente, que tanto daño causan a los intereses de Galicia y a los de sus ciudadanos.
 
5.- Impulsar que los diputados respondan ante los votantes
Hay que acabar con una partitocracia cerrada y endogámica, donde los diputados no están obligados a responder ante sus votantes del cumplimiento de las promesas y programas.
 
-          UPyD se ha comprometido a “facilitar el ejercicio popular frente a aquellos políticos que flagrantemente incumplan los compromisos electorales”. Rosa Díez defiende que los políticos “respondan ante la calle”, y en sus campañas los debates directos con los ciudadanos son permanentes.
-          El voto a UPyD es un medio para avanzar en articular mecanismos legales para que los electores puedan controlar directamente y exigir a quienes eligieron con sus votos el cumplimiento efectivo del compromiso que adquirieron con ellos a través del voto.
 
¡Vota a UPyD para conquistar estos cinco puntos, fortaleciendo así la capacidad de respuesta de los trabajadores ante la crisis!
 
 
 
 
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