El Observatorio

El español avanza en EEUU

Dentro de cuatro años habrá más hispanohablantes en Estados Unidos que en España

0
0 votos
18-02-2009
Publicidad
Dentro de apenas cuatro años, en el 2013, se cumplirán 500 años de la primera estancia de españoles en lo que hoy es el territorio de los Estados Unidos: la incursión de Ponce de León de 1513. Para entonces, los EEUU serán ya el segundo paí­s del mundo en número de hispanohablantes, sólo por detrás de México y superando a la propia España. Con casi 50 millones de hablantes, el español habrá dado un paso prácticamente decisivo (e irreversible) para convertir a EEUU en un paí­s bilingüe. Dentro de apenas cuatro años, en el 2013, se cumplirán 500 años de la primera estancia de españoles en lo que hoy es el territorio de los Estados Unidos: la incursión de Ponce de León de 1513. Para entonces, los EEUU serán ya el segundo paí­s del mundo en número de hispanohablantes, sólo por detrás de México y superando a la propia España. Con casi 50 millones de hablantes, el español habrá dado un paso prácticamente decisivo (e irreversible) para convertir a EEUU en un paí­s bilingüe.
El Instituto Cervantes publicó el pasado mes de octubre su primera “Enciclopedia del español en Estados Unidos”, un estudio pormenorizado y exhaustivo del uso, el conocimiento y el estudio de nuestra lengua en EEUU, un libro de casi 1.200 páginas salpicado de gráficos que ilustran la evolución temporal de la cuestión, acompañado de más de 80 artículos de especialistas en los que se abordan no sólo los temas lingüísticos sino también los culturales.

La conclusión esencial del trabajo es que el español se ha consolidado efectivamente como una segunda lengua en EEUU, a pesar de que oficialmente el país sigue siendo monolingüe. Y se apoya para afirmarlo en tres factores esenciales.

El primero es que la lengua se ha convertido en un elemento identitario cada vez más importante para los hispanos, un elemento de “resistencia y afirmación” que conduce a que el español no sólo no se abandone, sino que se mantenga y potencie en el seno de una comunidad que –vía inmigración y vía natalidad– se ha convertido ya en la “minoría” más importante del país (el 15% de la población, mientras que la minoría negra es el 13,5%) y la que más crecerá en los próximos decenios. Las actuales proyecciones demográficas hablan de más de 100 millones de hispanos en EEUU para el año 2050.

El segundo factor es la consolidación económica de la comunidad hispana en EEUU y, paralelamente, la conversión de su lengua en un elemento económicamente rentable. Las empresas “hispanas” en EEUU han pasado de recibir ingresos en 1982 por valor de 30.900 millones de dólares a percibir 245.600 millones en 2002. Anunciarse en español es muy rentable. Y los medios de comunicación en español se multiplican y multiplican su difusión. Hoy se editan ya 600 publicaciones hispanas, con 20 millones de ejemplares repartidos al día y un público potencial de 40 millones de lectores. Diarios en español como “La Opinión” (Los Ángeles) o “La Prensa” (Nueva York) venden decenas de miles de ejemplares y los leen centenares de miles. La televisión en español Univisa ya es la quinta cadena de TV en EEUU.

 Y tercero: el atractivo social y académico de la lengua española es cada vez mayor. Y esto se nota, por ejemplo, en las universidades americanas, donde su estudio derrota de forma avasalladora a otras lenguas y crece de forma exponencial (en 1990 había 333.944 estudiantes universitarios matriculados en español como lengua extranjera, 272.472 en francés y 133.348 en alemán; en 2006, había 822.985 en español, 206.426 en francés y 94.264 en alemán). Otro dato revelador de ese creciente “prestigio” es que en las ofertas de trabajo de EEUU crece la remuneración de quienes dominan a la vez el inglés y el español.
Con estos factores en presencia, y pese a la oposición frontal de las autoridades, la evolución de Estados Unidos hacia el bilingüismo parece una batalla prácticamente decidida y ganada.

No obstante, el futuro del español en EEUU no se juega sólo en el terreno cuantitativo del número de hablantes y en el terreno económico de su rentabilidad, sino también en el terreno cultural. Y es aquí donde el déficit es mayor. La presencia cultural hispana en EEUU es aún insignificante y anecdótica, aunque sea cada vez más relevante el eco alcanzado por algunas individualidades del mundo del cine, la música, el deporte, etc.

Es en este campo, pues, donde hace falta un mayor esfuerzo y un mayor empuje, al que deberían contribuir de forma concertada todas las naciones hispanas y en el que España (con el Instituto Cervantes a la cabeza) debería poner el acento los próximos años.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad