El Gobierno de Sudán critica la postura de Francia.

Sudán frente la avaricia imperialista.

Sudán es un paí­s sometido a una enorme presión, y represión del aparato imperialista occidental.

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16-02-2009
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El Gobierno de Sudán, a trabes del Ministro para Asuntos Exteriores, Ali Karti critica la postura de Francia frente al conflicto de Darfur, acusándolo de "jugar papeles contradictorios". Por un lado " en el Consejo de Seguridad de la ONU promueve la lucha contra Sudán". En los momentos en que el gobierno francés habla a favor de restablecer la paz en Darfur". El Gobierno de Sudán, a trabes del Ministro para Asuntos Exteriores, Ali Karti critica la postura de Francia frente al conflicto de Darfur, acusándolo de "jugar papeles contradictorios". Por un lado " en el Consejo de Seguridad de la ONU promueve la lucha contra Sudán". En los momentos en que el gobierno francés habla a favor de restablecer la paz en Darfur".
Con respecto a la petición de arresto que estudia la Corte Penal Internacional (CPI), contra el presidente sudanés, Omar Hasán al Bashir, el ministro recordó que los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad -EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia y China- planean discutir el uso de la cláusula 26 del pacto de la CPI, que permite la suspensión del estudio de la petición de arresto contra Bashir.
 
Sudán escapó a los brotes de divisiones tribales, fomentadas y apoyadas por el colonialismo europeo y sobre todo francés, que en el África occidental condujeron, al despedazamiento territorial. El colonialismo promovió fuertes tendencias secesionistas tanto al sur como al noreste, en el combate y en conflictos que superaron con creces la intensidad del de Darfur, se forjó Sudán.
 
Sudán es el país más grande de África, con un territorio 5 veces Francia,  con 33 millones de habitantes, apenas industrializado y equipado. Sometido a una enorme presión del aparato imperialista occidental.
 
Mientras sus riquezas naturales eran difíciles de explotar, vista la inmensidad del territorio y la inexistencia de redes de transporte, Sudán era  de interés secundario para el imperialismo. A partir del momento en que estas riquezas, en primer lugar el petróleo, son prometedoras, explotables y comienzan a serlo por compañías extranjeras que no son compañías “occidentales”, pasa a ser un asunto primordial.
 
El imperialismo occidental destinada a favorecer la secesión de distintas provincias, la “somalización” de Sudán, la destrucción del estado y la instalación de un caos donde el poder sería recogido por bandas armadas que vivirían de las tasas de las exportaciones (como ocurre, con el coltán en el Congo, con el opio afgano…).
En el sur de Sudán  las compañías estadounidense “Chevron” y la francesa “Total” fueron las primeras en hacer prospecciones, pero para poder vender esté petróleo en el mercado mundial es necesario cruzar el centro y el norte del país y llegar al Mar Rojo. Al no dejar el gobierno sudanés pasar ese petróleo, y por otro lado, el comienzo de compañías petroleras de China, Malasia e Indonesia a extraer, exportar y vender el petróleo sudanés, con acuerdos de reparto de las rentas petroleras entre la región productora y el poder central. Se desarrolla y se pone en marcha la acción, por parte del imperialismo yanqui y sus secuaces, derrocar el régimen sudanés, utilizando a la guerrilla del sur para debilitarlo.
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