Crisis en Euskadi

Entrevista con Jesús Mª Vicente, Secretario General de LSB-USO

"Apostamos por ser un paí­s industrializado"

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13-02-2009
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La crisis en Euskadi ha llegado más tarde que en otras Comunidades de España pero ha llegado con un ritmo de destrucción de empleo y de destrucción industrial más alta. Hemos hablado de ello con el responsable de LSB-USO, Jesús Mari Vicente.
 Entrevista con Jesús Mª Vicente, Secretario General de LSB-USO
La crisis en Euskadi ha llegado más tarde que en otras Comunidades de España pero ha llegado con un ritmo de destrucción de empleo y de destrucción industrial más alta. Hemos hablado de ello con el responsable de LSB-USO, Jesús Mari Vicente.
JMV: Los datos que manejamos, en lo que respecta al cuarto trimestre de 2007 y el de 2008, la cifra del paro ha sido de 26.500 parados más, redondeando. En ese periodo de tiempo de un año esto supone la friolera de un 35% de parados. Ya era un indicador que a vení­a dándose, habí­a muestras suficientes de que la crisis en Euskadi también la iba a afectar. En Euskadi está sufriendo la misma situación que el resto del estado, entró un poco más tarde en la recesión, pero las cifras son alarmantes. La industria manufacturera ha aumentado la cifra de parados en un 40 y tantos por cien. Esa es la situación. La construcción ha caí­do un 77 por ciento. No hay construcción en Euskadi. Era una fuerza motriz económica, aunque Euskadi se mueve más en la industria como el automóvil o la siderurgia que sufre una cifra de paro importante por los múltiples EREs que se están presentando.
DV: Pero el gobierno vasco viene diciendo que la industria era un colchón y la crisis no iba a golpear como en otros sitios. ¿No se veí­a venir?
JMV: Nosotros consideramos que aunque la crisis ha sobrevenido de manera muy rápida y directa, no por eso nos debiera coger en la tesitura que nos ha cogido. Habí­a ya indicadores de que esto iba a pasar teniendo en cuenta que la economí­a de este paí­s estaba basada en una construcción desorbitada y con los cimientos de barro. Por tanto, se veí­a venir. En Euskadi nos hemos cansado de escuchar que estábamos más fortalecidos que en el resto de España. Y sinceramente los datos nos demuestran que lo único que ha habido es una entrada más paulatina, o más tardí­a si cabe, pero que la situación de la crisis es alarmante.
DV: ¿Lo peor está por venir?
Lo peor está por venir. Sólo hay que ver que en el mes y pico de 2008 los expedientes presentados en la Comunidad Autónoma Vasca arrojan la cifra de 496. Es muy alta para un mes y medio. El ritmo de crecimiento de los EREs es altí­simo. Significa que en lo que llevamos de año 11216 trabajadores están en suspensión temporal, 108 están en reducción de jornada y la alarmante cifra de rescisiones, sin tener en cuenta la situación de los contratos temporales, afecta a 2450 trabajadores es algo sumamente preocupante. La cifra alarmante hay que sumarle 12800 nuevos parados. Esto no ha tocado fondo y es alarmante, con independencia de otros indicadores nosotros pensamos que el túnel es largo todaví­a y la oscuridad sigue existiendo.

DV: ¿Los eres están justificados?
JMV: Evidentemente a rí­o revuelto ganancia de pescadores. Hay muchos EREs que vienen motivados por la caí­da de la cartera y también por una desconfianza. Mucha parte de la crisis que se está asentando en un desconocimiento de cómo abordarla. El empresario sólo ha visto el corte y medio plazo para llenarse los bolsillos. Ante esta situación de no ver seguridad se retrotraen, no hacen ningún plan de inversión.

Luego, también hay una cuestión que aparece en muchos foros y es la financiación que en estos momentos la banca está congelando, no la está propiciando y está llevando a muchas empresas a tener que recurrir a nuevos expedientes. Es lamentable que habiendo tenido un tratamiento especial, privilegiado, desde un punto de vista de dar confianza en estos momentos no estén ejercitando lo que es realmente su negocio, prestar. Es evidente que en estos momento de vacas flacas es cuando más se tiene que ver que la banca arrima el hombre y más teniendo en cuenta que todaví­a están con grandes dividendos.
DV: A diferencia de otras comunidades, en el sector del automóvil, como Mercedes domina la lí­nea de firmar los EREs. ¿A qué se debe?
JMV: Nosotros somos coparticipes del acuerdo de Mercedes. Hemos analizado la situación de Mercedes. En primera instancia fue usar todas y cada una de las horas de la bolsa de trabajo que habí­an. Tení­amos que tener en cuenta que las decisiones no las toma ni el gobierno español ni el de Euskadi. El dar un paso al frente se basa en dos cuestiones: primero que ha sido reconocida la retornabilidad de los trabajadores que han terminado su contrato, hay un compromiso de la dirección de Mercedes de que cuando esta situación se de, van a tener en cuenta la retornabilidad de estas personas. Esta medida no es una medida destructora de empleo, esa es la razón por la que hemos firmado, porque hay garantí­a de estabilidad de empleo y sobre todo porque toda la plantilla está inmersa en rotaciones permanentes para sacar adelante esta situación. Además de los compromisos económicos, el grado de sacrificio es compartido.

Y, sin embargo, no hemos firmado en el caso de Sidenor donde, aparte de no garantizar la retornabilidad de los trabajadores, lo que habí­a encima de la mesa eran despidos de determinados trabajadores con contratos eventuales, que llevaban 6, 7 y hasta 8 años trabajando.
DV: Otro sector importantí­simo, el de máquina herramienta sufre una falta de pedidos que va a sufrir en unos meses. Este sector produce el 70 por cien de la máquina herramienta de toda España. ¿Cómo prevenirlo?
JMV: Se necesita sin lugar a dudas una apuesta decidida antes de que esta situación se dé. Lo primero es que este paí­s se tiene que aclarar en qué es lo que quiere ser. Si quiere ser un paí­s industrializado o no. Es una decisión polí­tica, de paí­s. Si queremos que lo sea hay que hablar del sector energético, de ser competitivos.

Y juega un papel importantí­simo el no tener que depender y comprar la energí­a como la estamos comprando. Somos cautivos del precio de la energí­a. En estos momentos es muy difí­cil darle la vuelta a la situación, no tienes más que ver lo que se ha hecho en los últimos treinta años en el sector energético. No se ha generado ningún pantano. Ninguno. Se está en estos momentos en una fase delicadí­sima, como es que determinadas centrales térmicas tienen que estar cerrando y no hay ninguna medida de acompañamiento que haga posible definir cual es la fuente principal de energí­a. ¿Los molinos, que en estos momentos suponen el 3% de la energí­a? Eso no puede ser. Estamos condenados al fracaso.

Si este paí­s quiere ir adelante, el sector eléctrico es importante, tiene que hacer una gran inversión en I+D+i. Porque de lo contrario, somos siempre receptores de lo que otros no pueden fabricar. No tenemos ninguna marca en el sector automóvil, nos dedicamos a cubrir los excedentes que otros pueden tener. Y esto no puede ser. Hay que aspirar a ser un paí­s industrializado. Las dificultades de salir de la crisis no son sólo las medidas paliativas que el gobierno pretende tomar, que ni siquiera cubren esa función paliativa. Estamos empeñados, porque el plan que se tiene que desarrollar darí­a salida a todos estos sectores de tipo auxiliar, como la industria de componentes, que ahora son arrastrados por los motores de los sectores importantes como automóvil o siderurgia que suponen el 15% del PIB en el estado español. En Euskadi el automóvil por sí­ solo supone del 15 al 18% de la riqueza.
DV: ¿Qué proponéis en USO?
LMV: Hay una serie de medidas paliativas que nos parecen importantes. Una cosa es hablar de las decisiones macroecnómicas y otra cosa es decir clara y llanamente que las medidas desde las Autonomí­as tienen una parte importante que está más cerca de los ciudadanos.

Desgraciadamente como medidas paliativas, la apuesta cero, el contador del desempleo para todos aquellos que lo consuman es una necesidad. Estamos en unas cifras de pobreza alarmantes. Si no hay empleo para todos, la juventud es la que menos tiene que sufrir las consecuencias. Hay que facilitar la jubilación anticipada a los mayores de 55 años. Para que la juventud, que viene con energí­as renovadas y necesitan crear condiciones para su jubilación empiecen a trabajar cuanto antes. Y sobre todo hay una parte importante que le pedimos a los gobiernos Autonómicos y es el tema de la deslocalización de las empresas. Optar por un modelo energético que abarate los costes de la energí­a, que sea respetuoso con el medio ambiente. Desde ahí­ las infraestructuras. Hay que optar por ello.

Las ayudas que se le dan a la Banca tienen que revertir en las pequeñas y medianas empresas y sobre todo a las economí­as domésticas que lo están pasando muy mal.
Me preguntarás, ¿qué están haciendo lo sindicatos?, ¿dónde estan las movilizaciones? ¿dónde la denuncia de esta situación?. Lsb-USO nos hemos movilizado con USO en Madrid. Hemos pedido al Ministerio una serie de reivindicaciones para que el paí­s empiece a ir por la senda de la reconducción y sobre todo la apuesta decidida por industrializarlo. Estas medidas movilizadoras, en otras ocasiones menos graves que la actual, ya se hubieran dado. Como sindicato independiente y plural nos da igual quien esté en el gobierno, lo que nos importa con la fuerza que nos da que hemos sido capaces de salir adelante, si esa apuesta decidida existe, USO apostará también. No estamos por esperar a verlas venir, sino por movilizarnos.




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