El presidente francés visita Irak

Sarkozy en Irak: ¿Y qué hay de lo mí­o?

La visita del presidente galo refleja el interés de Francia por reforzar las relaciones con Irak, paí­s al que apoyó militarmente durante la guerra contra Irán entre 1980 y 1988.

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12-02-2009
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"Ha llegado el momento de invertir en Irak y de reinsertarlo en la comunidad mundial", ha afirmado el presidente francés durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro iraquí­ "Ha llegado el momento de invertir en Irak y de reinsertarlo en la comunidad mundial", ha afirmado el presidente francés durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro iraquí­


El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, llegó a Irak en una visita sorpresa, la primera del mandatario francés a este paí­s desde que fue elegido jefe de Estado en mayo de 2007.

Sarkozy fue recibido en el aeropuerto por su homólogo iraquí­, Yalal Talabani, y se espera que se reúna con el primer ministro del paí­s, Nuri al Maliki.

La visita del presidente galo refleja el interés de Francia por reforzar las relaciones con Irak, paí­s al que apoyó militarmente durante la guerra contra Irán entre 1980 y 1988.

En 2003, durante la presidencia de Jaques Chirac (1995-2007), Francia fue uno de los principales opositores a la invasión anglo-estadounidense de Irak y se negó a enviar tropas.

La visita de Sarkozy fue realizada en el marco de una gira regional en la que tiene previsto visitar Omán, Bahrein y Kuwait.

La gira por la región de Sarkozy, en la que viaja acompañado por su ministro de Exteriores, Bernard Kouchner y el de Defensa, Hervé Morin, tiene como objetivo el refuerzo de las relaciones bilaterales con estos estados árabes del golfo Pérsico.

"Ha llegado el momento de invertir en Irak y de reinsertarlo en la comunidad mundial", ha afirmado el presidente francés durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro iraquí­, Nuri Al Maliki.

Sarkozy ha informado de que una delegación de su paí­s visitará en el futuro el estado árabe para participar en su reconstrucción, aunque no precisó la fecha.

Francia construirá una nueva embajada en Bagdad y abrirá dos consulados, uno en Erbil y otro en Basora, en el Kurdistán iraquí­ y en el sur respectivamente, "para facilitar las labores de la compañí­as y empresarios franceses, y desarrollar los lazos con Irak".

"Dí­gan lo que necesita", respondió Sarkozy cuando un periodista iraquí­ le preguntó qué puede hacer Francia para ayudar a Irak en el camino hacia la paz y la estabilidad económica. "Mi visita es para decir a las empresas francesas: es el momento, vengan a invertir", proclamó en presencia de un complacido Nuri al Maliki, primer ministro iraquí­.

Queremos un Irak donde se respete a las minorí­as", un paí­s "democrático y soberano que resuelva sus asuntos por sí­ mismo".


Al hilo de esta referencia a la soberaní­a, Maliki no dudó en recoger el guante: "La aplicación de una polí­tica inflexible hacia el Gobierno iraquí­ en asuntos que son de su competencia es algo que ya pertenece al pasado", afirmó el primer ministro, que respondí­a así­ a las recientes declaraciones del vicepresidente de EEUU, Joe Biden, pidiendo imperativamente a Bagdad que acelere las reformas.

Washington exige avances en el reparto de poderes entre las comunidades y la ley sobre el petróleo, todo ello bloqueado porque el Parlamento no se pone de acuerdo para elegir a su presidente, puesto que deberí­a ocupar un suní­. Mientras, el chií­ Maliki, reforzado por su doble éxito en las elecciones locales, su desarrollo pací­fico y el buen resultado de su partido, da tibias muestras de impaciencia por volar solo.

Sarkozy ofreció ayer a Irak una colaboración "sin lí­mites" y un apoyo "constante y sin injerencia". "Es ahora cuando hay que comprometerse", afirmó el presidente francés, dispuesto a cooperar "en la economí­a, en materia energética, en la reconstrucción", así­ como en la formación y el equipamiento de las fuerzas de seguridad y del Ejército y también en el ámbito diplomático. La firma francesa Total está ya en la puja por los contratos petroleros.

Sarkozy no quiere perder el tiempo y recuperar la posición que tenia en el reparto de intereses en Irak antes de la invasión de EE UU.

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