Astronomí­a

Formación del Universo

O.J. Schmidt planteó la hipótesis que más bien eran los ingredientes de un planeta que nunca llegó a formarse...

0
0 votos
09-02-2009
Publicidad
El estudio del tamaño y la forma de los asteroides son fundamentales para poder comprender la formación del Universo ya que son objetos que han permanecido inalterados desde los inicios del sistema solar. Su estudio, principalmente de su composición es importante para entender el estado inicial y la evolución de los planetas. El estudio del tamaño y la forma de los asteroides son fundamentales para poder comprender la formación del Universo ya que son objetos que han permanecido inalterados desde los inicios del sistema solar. Su estudio, principalmente de su composición es importante para entender el estado inicial y la evolución de los planetas.
De ahí que es importante tener técnicas precisas que permitan medir “el tamaño de una pelota de tenis a un millar de kilómetros” ya que el principal cinturón de asteroides está situado a 200 millones de kilómetros de la Tierra entre las órbitas de Marte y de Júpiter. Eso es lo que han conseguido un equipo de astrónomos italianos y franceses según ha informado el Organismo Europeo de Investigaciones Astronómicas.

Con esta información se puede conseguir averiguar el modo en que se fusionaron el polvo y lo guijarros formando los asteroides actuales y muestran cómo su colisión y agrupación sigue modificándolos hoy. Hasta el momento los astrónomos han descubierto miles de asteroides y posiblemente aun haya millones por descubrir. Sin embargo si uniéramos las masas de todos no llegaríamos a juntar la masa de Plutón.

Hasta antes de 1944 la hipótesis más aceptada sobre el origen de los asteroides decía que eran los restos de un antiguo planeta que hizo explosión. Pero O.J. Schmidt planteó la hipótesis que más bien eran los ingredientes de un planeta que nunca llegó a formarse. Para ello se basó en que Júpiter estaba muy cerca y los cuerpos grandes y pesados ejercen sobre sus vecinos una fuerza que tiende a despegarlos, la cual se conoce como fuerza de marea.

Con la utilización del interferómetro de larga distancia, los astrónomos han podido medir cuerpos de 15 kilómetros de diámetro. Teniendo en cuenta que en el cinturón de asteroides hay unos 40.000 con un diámetro de más de 800 metros es un gran logro.

La interferometría es una técnica que se utiliza principalmente en radiastronomía ( rama de la astronomía) que estudia los cuerpos celestes y los fenómenos astrofísicos midiendo su emisión de radiación electromagnética. Esta técnica consiste en combinar las ondas de radio (que tiene una longitud de onda mayor que la de la luz visible) provenientes de diferentes receptores para obtener el espectro de radio de una región del cielo.

El interferómetro combina las información de dos o más telescopios de 8’2 metros. El análisis permite detectar si un asteroide presenta una forma particular. Todos estos nuevos datos combinados con los parámetros de sus órbitas permitirán calcular la densidad de estos cuerpos. Esto va a permitir a los investigadores realizar un extenso estudio de los cuerpos más pequeños del Universo.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad