Odio y división en Galicia crean "camisas pardas"

Se recoge lo que se siembra

Los nacionalistas siembran el odio y la división entre los gallegos y contra España. Los frutos de esta siembra son los "camisas pardas", vestidos de "radicales gallegos". Responsabilidad de Quintana.

0
0 votos
09-02-2009
Publicidad
Quién siembra vientos, recoge tempetades. Como denuncia Gloria Lago, presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, en una entrevista publicada hoy en La Voz de Galicia, y promotora de la exitosa y masiva manifestación "Libertad para elegir" celebrada ayer en Santiago, pese a "las amenazas soportadas toda la semana", "Briga, Nós-UP, Mocidade pola Lingua son los nombres". Los nombres de los "cachorros" de la violencia callejera. "Esto no hay quien lo pare", advierte para confesarse "asombradí­sima" ante la respuesta de la gente, que "no tuvo miedo". Los nacionalistas están sembrando el odio y la división entre los gallegos y contra España. Los frutos de esta siembra son los "camisas pardas" en Galicia, vestidos de "radicales gallegos", que, por ejemplo, lanzaron canicas al irregular suelo, donde quedaban retenidas, de las históricas escaleras de acceso a la Plaza de la Quintana, con el objetivo de que los manifestantes resbalaran cuando las subieran. Quién siembra vientos, recoge tempetades. Como denuncia Gloria Lago, presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, en una entrevista publicada hoy en La Voz de Galicia, y promotora de la exitosa y masiva manifestación "Libertad para elegir" celebrada ayer en Santiago, pese a "las amenazas soportadas toda la semana", "Briga, Nós-UP, Mocidade pola Lingua son los nombres". Los nombres de los "cachorros" de la violencia callejera. "Esto no hay quien lo pare", advierte para confesarse "asombradí­sima" ante la respuesta de la gente, que "no tuvo miedo". Los nacionalistas están sembrando el odio y la división entre los gallegos y contra España. Los frutos de esta siembra son los "camisas pardas" en Galicia, vestidos de "radicales gallegos", que, por ejemplo, lanzaron canicas al irregular suelo, donde quedaban retenidas, de las históricas escaleras de acceso a la Plaza de la Quintana, con el objetivo de que los manifestantes resbalaran cuando las subieran.
            Como describe Gloria Lago en la mencionada entrevista, “salían de todas las callejuelas y atacaban. Tiraban piedras, botellas. Fue una guerrilla”. Siniestra “guerrilla” contra pacíficos ciudadanos que exigían poder elegir la lengua, de las dos cooficiales, gallego y castellano, existentes en Galicia, en la que sus hijos estudien y en la que puedan comunicarse con la administración. Son en realidad grupos de acción violenta, porque lo único que buscan es generar miedo en la gente para que no exprese sus demandas, para que calle, para que se imponga el silencio. En Galicia no hay un grupo terrorista como ETA en el País Vasco. Los grupos violentos gallegos tienen todavía una influencia relativamente marginal. Pero hay que tomarse muy en serio su existencia y sus acciones de violencia. No hay que menospreciarles. Como comentaba Rosa Díez, la líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD) a un responsable de Galicia Bilingüe, al finalizar la manifestación, “así empezaron en el País Vasco, y después en Cataluña, y se le dio poca importancia al principio, no hay que dejarlo pasar”.
 
            El BNG no es el PNV. Los grupúsculos gallegos no son Batasuna. Pero algunos sectores del BNG se han sumado a la falsa idea de que Galicia no es España. Que España es una invasora de Galicia. Y coinciden con las consignas que lanzaban violentamente, en gallego, sus “cachorros” ayer contra la manifestación, “bilingüismo es españolismo”. Expulsar de Galicia a los gallegos que usan el castellano como su lengua habitual. “No son de aquí, que se vayan a España”, estas ideas tienen el mismo origen político que el video electoral del BNG con Quintana como el “líder de la tribu” gallega que lucha contra el “invasor” español. La dirección del BNG es responsable de la propagación de tales siniestras y sectarias ideas que fomentan la división y el odio entre los gallegos y con el resto de los españoles.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad