Los estudiantes se reorganizan.

Bolonia es una reivindicación que debe ser tomada por todos.

Los estudiantes zaragozanos vuelven a la carga contrra Bolonia, sumandose a las protestas que surgen

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09-02-2009
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Desde Zaragoza a Alicante resurgen la lucha contra bolonia. Desde Zaragoza a Alicante resurgen la lucha contra bolonia.
     La Asamblea Contra la Privatización de la Universidad comienza de nuevo una campaña de crítica e información contra el Plan Bolonia.
    Tras encierros en las facultades de la capital del Ebro, que duran ya dos eses, las organizaciones estudiantiles reanudan sus actividades de carácter informativo.
     Hoy comenzarán con una pegada de carteles. Pero en los próximos días realizarán asambleas informativas en los Institutos de Educación Secundaria “Goya”, “Virgen del Pilar” y  el colegio “Sagrado Corazón de Jesús”.
     Además, recabarán apoyo vecinal mediante reuniones con distintas asociaciones de vecinos
La Asamblea Contra la Privatización de la Universidad protagoniza un encierro en el Edificio de Interfacultades del campus de la Plaza San Francisco de Zaragoza desde el 9 de diciembre de forma indefinida. Este encierro es contra el Plan Bolonia.
    El pasado 20 de enero se organizó una manifestación para recibir al presidente de rectores de España y mostrarle el rechazo al Plan Bolonia con pancartas que decían “La universidad pública no está en venta”.
     Una lucha a contracorriente.
     Esta lucha de carácter universitario se desarrolla a contracorriente de la agenda que los exámenes imponen.
Muchas de las decenas de personas que están encerradas plantean que seguirán hasta conseguir sus objetivos.
Esta lucha de los estudiantes zaragozanos se une a otras que están volviendo en distintas regiones de España, como el encierro en la universidad de Alicante.
Lo acertado de la lí­nea zaragozana.
     Bolonia es una reforma que no solo afecta a la universidad sino al conjunto del país.
Se privatiza y encarece la universidad, imponiendo masterd de post grado obligatorios pero cuyo importe mínimo es de 3.000 €. Se emplean técnicas de estudio que solo se lo pueden permitir sectores liberados, que no tengan que trabajar al mismo tiempo. Puesto que una de las medidas es disminuir las horas lectivas y aumentar los trabajos prácticos.
     Esto deja a sectores trabajadores fuera de la universidad, “elitizándola”. Pero por otro lado, disminuye la cantidad de universitarios. De esta forma la capacidad tecnológica y científica de España disminuye y con ello las posibilidades de desarrollar el país en beneficio de la mayoría.
     Por esto, parar Bolonia, es necesario para todos los ámbitos populares.
La línea de informar y unir a sectores vecinales, reuniéndose con ellos, es completamente acertada y debe extenderse al resto de Universidades de España.
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