Música

Kocani Orkestar: el Milagro Romaní­

La penuria se vuelve fanfarria cuando el errante espí­ritu indoblegable del pueblo romaní­ se cuela en las partituras de genios y orquestas de jolgorio

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08-02-2009
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En el año 250 a. C. se sitúa el origen del pueblo romaní­, en la región india de Punjab, en el actual Rajastán. Hacia el siglo 14 el monje franciscano Simón Simeone habla de un pueblo de rasgos similares al romaní­ ubicados en Creta. Durante los siguientes 500 años las migraciones recorrieron los Balcanes, Sudán, Egipto, Alemania, Suecia, España, Portugal, Francia, Estados Unidos… estableciéndose a partir de 1900 algunos grupos en Iberoamérica. Pese a la persecución étnica y la dispersión, el pueblo romaní­ es una de las más fantásticas fuentes de riqueza musical que existen en el mundo. En el año 250 a. C. se sitúa el origen del pueblo romaní­, en la región india de Punjab, en el actual Rajastán. Hacia el siglo 14 el monje franciscano Simón Simeone habla de un pueblo de rasgos similares al romaní­ ubicados en Creta. Durante los siguientes 500 años las migraciones recorrieron los Balcanes, Sudán, Egipto, Alemania, Suecia, España, Portugal, Francia, Estados Unidos… estableciéndose a partir de 1900 algunos grupos en Iberoamérica. Pese a la persecución étnica y la dispersión, el pueblo romaní­ es una de las más fantásticas fuentes de riqueza musical que existen en el mundo.
     Se estima, según diversas fuentes, que existen entre 4 y 14 millones de romaníes. Durante cinco siglos fueron esclavizados en Valaquia y Moldavia; a través del llamado Porajmos, 800.000 fueron exterminados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial; en Bulgaria han estado prohibidas su lengua y su música; en Checoslovaquia las mujeres romanies eran esterilizadas. Todavía hoy en día, Amnistía Internacional denuncia la guetificación de la población Romaní en paises como Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Kosovo.
 
    La mayoría de los romanies en sus múltiples formas de expresión y según el país en el que se han desarrollado las generaciones, son fieles a la esencia del “marhime", las leyes hindúes de la pureza. En esta tradición la familia y la celebración son dos elementos que confluyen en todas las formas musicales de expresión.
 
    La penuria se vuelve fanfarria cuando el errante espíritu indoblegable del pueblo romaní se cuela en las partituras de genios y orquestas de jolgorio entre melodías griegas, árabes, persas, turcas, eslavas, rumanas, macedonias, alemanas, francesas, españolas y celtas.
 
    Naat Veliov encabeza la Kocani Orkestar. Con siete discos en su haber esta banda de macedonios romanies fusionan sus raíces con el folklore búlgaro y turco, experimentando con el funky, el pop-rock, pequeñas veleidades electrónicas y un dub en directo estremecedor. Con una fuerte sección de percusiones y una completa sección de vientos encabezada por Veliov, la Kocani Orkestar es, sin duda, una de las mejores bandas romanies del mundo.
 
   Si no se es conocedor de estas lides es recomendable dejarse sorprender por su último disco “The Ravished Bride”, y en especial por la versión gitana que hacen del clásico hispanoamericano “La Llorona”.
 
   Para los menos atrevidos, vale la pena bucear en la red buscando tres directos: en el Brass On Festival, en el Tam Tam Festival y en el Festival Pirineos Sur hace año y medio. Y dos piezas: “Usti Usti Baba remixed” y su colaboración con la banda experimental Animal Collective.
 
    El pasado 28 de enero tocaron en el Handelsbeurs de Gent – Bélgica -. Exactamente un mes después se les podrá escuchar en el Auditorium Parco della Musica de Roma. Es para pensárselo; cae en sábado y el viaje se hace por 80€, ida y vuelta.
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