Contra la mafia y la corrupción en Italia

Antonio di Pietro, un magistrado polí­tico

La revolución, como afirmación de la legalidad necesita tiempo, y no se hace de un dí­a para otro

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06-02-2009
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Di Pietro nació en una modesta familia campesina. En 1968 en Roma se diplomo como técnico electricista. En su juventud emigro a Alemania, después de su regreso entre 1973 y 1977, estuvo en el ministerio de Defensa, en la dirección de construcciones aeronáuticas. Compagino el trabajo con los estudios universitarios en la facultad de Derecho de la Universidad pública de Milán. Obtuvo la licenciatura en 1978 y se especializó en Derecho administrativo en la Universidad de Paví­a Di Pietro nació en una modesta familia campesina. En 1968 en Roma se diplomo como técnico electricista. En su juventud emigro a Alemania, después de su regreso entre 1973 y 1977, estuvo en el ministerio de Defensa, en la dirección de construcciones aeronáuticas. Compagino el trabajo con los estudios universitarios en la facultad de Derecho de la Universidad pública de Milán. Obtuvo la licenciatura en 1978 y se especializó en Derecho administrativo en la Universidad de Paví­a
En 1980 obtuvo la habilitación legal para poder ejercer el cargo de procurador, y en 1981 obtuvo por oposición el puesto de juez.
 
Como juez estuvo destinado en; la corte superior de Roma, la corte de apelación de Milán,  sustituto en la procaduría de la República en Bérgamo; en 1985 en la procaduría de Milán, donde se especializó en las actividades del crimen organizado; en 1989 el ministerio de Justicia le nombró asesor a nivel de consultas e información sobre las innovaciones informáticas aplicadas a la judicatura.
 
En 1991 inició las investigaciones que con el nombre en clave de mani pulite (manos limpias) y se centró en la corrupción de los partidos políticos italianos. Donde se vieron implicados los partidos políticos más importantes de Italia, entre ellos los que habían gobernado el país desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Igualmente se implicó a diversas personalidades del mundo empresarial y se hicieron patentes las relaciones entre el poder político y la Mafia.  Involucra al multimillonario   Berlusconi actual primer ministro de Italia
 
Fue en febrero de 1992, cuando hizo detener a Mario Cheisa, político socialista recibiendo un soborno en manos de unos empresarios. Esta actuación catapulto a di Pietro a la escena internacional y la obtención de nuevos datos que permitieron la apertura de nuevos procesos y con ellos nuevos detenidos. La importancia de las operaciones fue tal que los partidos políticos que habían mantenido el gobierno de Italia desde la Segunda Guerra Mundial, en especial la Democracia Cristiana y los Socialdemócratas, desaparecieron. Así, se crearon otros nuevos o se modificaron los ya existente (el Partido Comunista de Italia se había convertido ya con anterioridad en el Partido Democrático de la Izquierda).
 
Cuando el poder recayó en Silvio Berlusconi. El juez di Pietro se vio así mismo sometido a acusaciones de abuso de poder, por lo que abandono la función judicial en mayo de 1995. El 21 de marzo de 1998 fundó su propio partido político, al que llamó L’Italia dei Valori  (Italia de los Valores) que le llevó a ser elegido senador, europarlamentario y diputado así como a dirigir los ministerios de Obras Públicas e Infraestructuras en los gabinetes de izquierda de Romano Prodi (1996-1998 y 2006-2008). que había sido habitualmente centro de corrupción y de intervención de la Mafia
 
Di Pietro asegura que Berlusconi ha aprovechado el clima de paz social que reinaba inmediatamente después de vencer las elecciones de abril pasado, para "tomar  medidas que lo favorecían personalmente".
 
Entre las primeras leyes adoptadas por el gobierno de Berlusconi figura la que garantiza la inmunidad judicial a los cuatro cargos más importantes del Estado, entre ellos al primer ministro, el único con líos judiciales.
 
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