Goya al mejor cortometraje de ficción por "Miente"

Entrevista a Isabel de Ocampo

El Corto. Una forma humilde de dirigir

0
0 votos
05-02-2009
Publicidad
"Con "Miente" pretendí­ romper una idea que está instalada en la mente colectiva: que la que se prostituye es porque quiere. El 90% de los casos no son voluntarios, son fruto del tráfico, del engaño o del rapto. Incluso los casos que en principio parecen "voluntarios", son empujados por la pobreza. "
    Isabel de Ocampo en la Gala de los Goya
Isabel de Ocampo en la Gala de los Goya
"Con "Miente" pretendí­ romper una idea que está instalada en la mente colectiva: que la que se prostituye es porque quiere. El 90% de los casos no son voluntarios, son fruto del tráfico, del engaño o del rapto. Incluso los casos que en principio parecen "voluntarios", son empujados por la pobreza. "
Empezaste como script en series como “Cuéntame”, “Aquí no hay quien viva”, “Manolito Gafotas”…. ¿Qué te aportó esa experiencia para tu trabajo de realizadora?
 
          Empecé en el departamento de dirección y escalé diversos puestos. El script tiene un puesto privilegiado, está al lado del director, con un monitor, supervisando el desarrollo de la película y su continuidad en todos los detalles. Es un papel muy útil para aprender, sufres la película al lado del director, ves cómo resuelve las distintas escenas.
 
Antes de “Miente” has hecho varios cortos más, uno de ellos “Espermatozoides”, premiado en el festival de cine de Medina del Campo. ¿Por qué cortos?
 
          Es la única vía para dirigir. Yo soy de Salamanca, mi familia no tiene nada que ver con el cine, cuando me vine a Madrid no tenía ningún contacto. Las escuelas son muy caras, te da lo mismo pagarte una escuela que hacer un corto y pagártelo tú, que es lo que yo he hecho. Es la forma más humilde de ser directora.
Hice dos cortos que fueron un fracaso, y el tercero fue premiado. Para entonces me sentía con más seguridad, había aprendido de los errores anteriores.
 
Háblanos de “Miente”: una historia de inmigración y prostitución filmada en 15 minutos.
 
          “Miente” está hecho en clave de suspense y misterio. Su intención es provocar la empatía del espectador con la protagonista. Es una chica inmigrante prostituta que quiere hacerle un regalo a su hermana pequeña por su cumpleaños. Pero lo del regalo es una excusa: lo que quiere es una vida mejor para su hermana que la que tiene ella, que no termine como ella.
 
Creo que vives cerca de la calle de la Montera, y la historia se gestó en hechos que vives de camino a tu barrio.
 
           Hubo una época en que pasaba por Montera todos los días, camino de Alonso Martínez, y una noche un tiarrón de dos metros me cortó el paso. Tras unos segundos, me dijo: “Tranquila, que a ti te voy a respetar”. Ese incidente provocó una tormenta de pensamiento en mi cabeza, y de ahí nació el corto. Es un tema que está en la calle, nunca mejor dicho, en el centro de Madrid.
 
La película sacude conciencias. ¿Era tu intención?
 
          En principio no me lo planteé, pero me he dado cuenta de que a la gente le hace pensar. Lleva un recorrido en varios festivales, y sé que ha impactado. Sí pretendí romper una idea que está instalada en la mente colectiva: que la que se prostituye es porque quiere. El 90% de los casos no son voluntarios, son fruto del tráfico, del engaño o del rapto. Incluso los casos que en principio parecen “voluntarios”, son empujados por la pobreza. Y luego ejercen con un tipo en la acera de enfrente que las controla. No se puede tranquilizar conciencias con el argumento de la voluntariedad en ningún caso.
 
Tus dedicatorias en la gala de los Goya fueron de las más originales: una a los Shespires, preséntanoslos.
 
           Shespire es como se dice Shakespeare en habla andaluza. Son un grupo de teatro para chavales formado por una profesora de literatura de instituto en el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla. Es mi próximo documental, un homenaje a este grupo, la mayoría gitanos, que hacen una labor increíble con los chavales dándoles una razón para dar sentido a su vida, para que se salven de las drogas y la delincuencia, una motivación. Niños que con 12 años no saben leer, y aprenden para participar en el teatro. Hay un chaval en silla de ruedas que no quería ir a rehabilitación, y la profesora le dio el papel de Cuasimodo a condición de que pudiera ponerse de pie, y entonces fue a rehabilitación. Imagínate como trata la madre de ese niño a la profesora, como si fuera la virgen de Lourdes, ha conseguido lo que nadie con su hijo.

          ¿Cómo no dedicarles el Goya, si rezaron para que lo ganara? Me dijeron que lloraron delante del televisor cuando les nombré.
 
…Otra a la gente del cine: “No dudéis ni un instante de vosotros mismos”. ¿Qué dificultades y recursos tiene la gente que empieza en el cine?
 
          No es un trabajo fijo, no somos gente normal, con un horario y un salario fijo. Dependes del teléfono, de la audiencia. Es duro. Si no te llaman, tiendes a pensar que no vales. Y con la crisis aún peor.
El otro día echaron a todo el equipo de una serie y contrataron a estudiantes por la mitad de sueldo.
 
Parece ser que has tenido que pagarte tus cortos. ¿No hay ayudas?
 
           Yo he tenido ayudas de la Comunidad de Madrid y del Ministerio de Cultura, pero primero tienes tú que adelantar el dinero y cuando entregas el corto hecho te dan la ayuda. Todo lo que gano lo invierto en el cine, no suelo pensar en un productor, aprendes producción y prefieres hacerlo tú misma, no me gusta pedir favores. Aunque en “Miente” me ayudaron los de “Producciones Líquidas”, pero en general prefiero hacerlo todo yo.
 
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad