Las tasas universitarias, el atraco a los estudiantes

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28-01-2018
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Con el puesto 14º en PIB mundial, somos el país con las tasas universitarias más caras del continente, y con menor inversión pública en educación. Generando por un lado, una brecha cada vez mayor con el resto de universidades europeas y entre las CCAA, Y por otro, una gran pérdida de alumnos, profesores e investigadores de nuestros centros y nuestro país.
 Las tasas universitarias, el atraco a los estudiantes
Con el puesto 14º en PIB mundial, somos el país con las tasas universitarias más caras del continente, y con menor inversión pública en educación. Generando por un lado, una brecha cada vez mayor con el resto de universidades europeas y entre las CCAA, Y por otro, una gran pérdida de alumnos, profesores e investigadores de nuestros centros y nuestro país.

España es el octavo país -empezando por abajo- en el ranking de inversión educativa de los 35 estados que componen la OCDE. Es solo uno de los datos que publica el último informe ¿Quién financia la Universidad? elaborado por el Observatorio del Sistema Universitario, el 16 de Enero. Representa una comparación entre comunidades autónomas en España, Europa y la OCDE, en el periodo entre 2009 y 2015, en que la financiación pública se ha reducido un 18% en total. 

“Las tasas o la vida”

Estudiar en nuestro país cuesta 20 veces más que en Alemania. No es una frase hecha. Desde el estallido de la crisis se han reducido progresivamente la financiación de las becas universitarias, hasta alcanzar un descenso del 24% y las tasas han aumentado casi un 70% en menos de seis años, colocándose a la cabeza, como las más caras de Europa.

Se da una perfecta relación inversamente proporcional. La riqueza que producimos aumenta y nuestro PIB está en sus máximos históricos, pero la tijera del gobierno no ha cesado de recortar más y más los presupuestos educativos. 

Esto no solo afecta gravemente a los alumnos y sus familias, que pagan todos los costes y las consecuencias de los recortes, sino también al resto de la sociedad."El gobierno no ha cesado de recortar más y más los presupuestos educativos. En un lustro 170.900 alumnos han dejado sus estudios"

Mientras que el precio de las matrículas universitarias ha aumentado más de 300 euros de media -sin contar los costes adicionales de grados científicos o especializados- los alumnos, docentes y el personal de investigación no ha parado de dar números negativos. En un lustro, 170.900 alumnos han dejado sus estudios, y han emigrado más de 30.000 investigadores. 

Todos estos investigadores encierran una cantidad inmensa de riqueza potencial invertida en formación científica y conocimiento que se está marchando del país, por no poder ejercer su profesión.

¿Dónde está mi dinero?

Las diferencias en la inversión estatal educativa entre España y el resto de la UE se han agudizado, pero también entre las distintas Comunidades Autónomas. “Las variaciones no responden  a la disminución de la riqueza de cada CC.AA., sino sobre todo a cuestiones políticas”, establece el informe.

En lugares como Austria, Holanda o Dinamarca los fondos destinados a la enseñanza superior se han incrementado en estos años. Pero también en Portugal que invierte más del 10% de su gasto público – superándonos en casi 2 puntos – y donde las condiciones económico-sociales han sido similares a las nuestras, pero ha llevado adelante una política de inversión educativa.

En nuestro país el aumento de las tasas oscila entre el 12,9% de la Rioja y el 33,3% de Castilla La Mancha. Son Madrid y Cataluña las que menos financiación pública reciben, aunque es esta última la comunidad más cara, con una media de 2.123 euros por estudiante. Los universitarios catalanes pagan casi tres veces más que los gallegos. 

Concretamente en Cataluña, este periodo coincide con el gobierno de Artur Mas, el principal ejecutor de los mayores recortes a la educación y que tiene hoy evidentes consecuencias. Pese a que no sea noticia en los medios, ha significado durante la crisis el inicio de una política depredadora ahora continuada por los dirigentes del Procés que le ha costado millones de euros a la población catalana. Exactamente 1.400 millones en educación, aparte de la pérdida de 4.300 profesores.

Los recortes siguen y crecen, sin embargo el gobierno ha aceptado ya el aumento del presupuesto militar al 80% para el 2024. Es indiscutible que hay dinero, como siempre el problema es al servicio de quién está; en Madrid, Barcelona, Pontevedra o Sevilla.

En todo el país, desde el Pirineo hasta Tarifa; desde Finisterre hasta la Malvarrosa, sufrimos diariamente los efectos de la precariedad y el saqueo a nuestra riqueza nacional. Nuestra única alternativa para cambiarlo es la unidad contra los recortes. 

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