Valeria Luiselli

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09-01-2018
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La escritora mexicana, residente en Nueva York, es una magnífica muestra de por dónde va la nueva literatura.
 Valeria Luiselli
La escritora mexicana, residente en Nueva York, es una magnífica muestra de por dónde va la nueva literatura.

Valeria Luiselli nació en la Ciudad de México el 16 de agosto de 1983. Es hija del diplomático Cassio Luiselli Fernández, quien fue el primer embajador mexicano en Sudáfrica, por esta razón, durante su infancia, Valeria conoció a Nelson Mandela. Es licenciada en Filosofía y Letras por la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). En 2008 se estableció en la ciudad de Nueva York para estudiar un doctorado en literatura comparada en la Universidad de Columbia. Está casada con el conocido escritor mexicano Álvaro Enrigue.

A pesar de contar solo 34 años, Luiselli ha publicado ya dos libros de ensayos y dos novelas, todas en la editorial Sexto Piso, traducidas a varios idiomas y publicadas en más de veinte países. También ha escrito artículos de crítica y opinión en periódicos y revistas como Letras Libres,​ The New York Times o El País.

Papeles falsos (2010), su primer libro, está integrado por una serie de ensayos narrativos de temas esporádicos y diversos (la escondida tumba del poeta ruso Brodsky en Venecia; la inclasificable y elusiva saudade portuguesa; el lenguaje como ruptura con la «infancia previa a la infancia»...), en los que destaca la singular voz de la autora, su peculiar punto de vista, su manera fresca y aguda de enfocar la realidad con un lenguaje muy preciso y sugerente. Una voz limpia, clara, expresiva, que sin autoerigirse en "prescriptora" de nada, logra sin embargo la aceptación agradecida y silenciosa del lector. Hable de lo que hable, Luiselli es capaz de encontrar siempre una imagen brillante y evocadora, la cita acertada, la expresión justa. Una escritura atípica, que convence sin necesidad de gritar o esgrimir un pesado aparado crítico o documental. Luiselli está lejos de la academia y cerca de la calle, pero de una manera que obtiene lo mejor de los dos mundos sin sacrificar nada por ello.

Un año más tarde, en 2011, y tras la buena recepción de su primer libro, Valeria Luiselli irrumpe en el mundo de la ficción con Los ingrávidos (Sexto Piso), una novela sobre existencias fantasmales; una respuesta narrativa e ingeniosa a la pregunta sobre cuántas vidas y cuántas muertes son posibles en la existencia de una misma persona; una evocación, a la vez melancólica y llena de humor, sobre la imposibilidad del encuentro amoroso y el carácter irrevocable de la muerte. La novela se lee con la emoción trepidante que genera una escritura ágil, perspicaz, a ratos francamente iluminada, de una sinceridad desconcertante, y que no renuncia además al riguroso cuestionamiento y disección de los valores del mundo actual. Dos voces dan curso a la novela. La narradora, una mujer del México contemporáneo (alter ego de la propia Valeria), que relata intermitente y fragmentariamente su vida presente y a la vez sus años de juventud como editora en Nueva York, en los que el fantasma del poeta de la vanguardia mexicana Gilberto Owen la perseguía por el metro. Y el narrador, un Owen ya al borde de la muerte, que recuerda su juventud durante la época del Renacimiento de Harlem a finales de los años veinte, donde participaba –a veces a regañadientes, otras con alegre socarronería– de la vida literaria neoyorquina, al lado de escritores como Louis Zukofsky o Federico García Lorca, a quien efectivamente conoció en Nueva York en 1929. Ambos narradores se buscan a lo largo de la novela en el espacio insondable de los trenes subterráneos, en los que viajaban en sus respectivos pasados. Alejada tanto de las temáticas habituales de la narrativa mexicana actual (guerra contra las drogas, violencia...) como del lenguaje gastado de un realismo mágico ya agotado, Los ingrávidos es una atrevida apuesta narrativa que ayuda a rediseñar y vislumbrar la literatura del nuevo siglo.

 Con La historia de mis dientes, segunda novela de Valeria Luiselli, publicada en 2014, la escritora mexicana confirma plenamente su capacidad para generar atmósferas llenas de enigmas y de sutiles guiños, en los que cada gesto está cargado de sentido. Luiselli narra la historia de un "cantador" de subastas, apodado el Carretero. Con una destreza que combina el dominio del lenguaje con una estructura atrevida y desfachatada, Luiselli  –a veces con humor, otras con ternura y otras de manera despiadada– aspira a retratar con su peculiar mirada eso que llamamos «condición humana», al hacer confluir en sus personajes el peso de la historia personal con ese motor cotidiano que es el anhelo.

Y ya en 2016, Luiselli publica su impactante libro Los niños perdidos (Un ensayo en cuarenta preguntas), que aborda el destino de las decenas de miles de niños indocumentados, procedentes de Centroamérica, que cruzan solos la frontera de EEUU. Luiselli (en su condición de traductora en la corte migratoria de Nueva York) habla de primera mano del infierno de ese viaje que cada año hacen miles de niños, huyendo de la violencia y el infierno de sus propios países, atravesando el peligroso territorio mexicano (donde muchos son violados, extorsionados, torturados e incluso asesinados), para acabar cayendo en el laberíntico y despiadado sistema migratorio de Estados Unidos. Desgranado una a una las cuarenta preguntas del cuestionario de admisión, Luiselli construye un relato desgarrador, y aporta luz a una realidad que tanto México como EEUU prefieren mantener en una rigurosa penumbra, apartada de los focos. Un texto necesario, valiente, razonado y conmovedor, que le ha valido ser considerado en 2017 como uno de los diez libros más importantes del año para el New York Times. Como afirma en el prólogo Jon Lee Anderson (escritor y periodista estadounidense especializado en temas latinoamericanos): "Estoy seguro que todo aquel que lo lea no se arrepentirá, ni lo olvidará tan fácilmente".

Sin duda, para todos aquellos que nos preguntamos, con incertidumbre y cierto temor, en qué pueda consistir la literatura del nuevo siglo, la literatura del mundo actual, la lectura de los libros de Valeria Luiselli constituye una valiosa respuesta, casi una guía. Frescura y hondura, humor y horror, realidad y fantasmas, vida y literatura... todo respirando una inmensa libertad creativa... ese el cóctel irresistible que nos ofrece Luiselli. ¡Tómenselo!

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COMENTARIOS

Zé (invitado) 22-01-2018 13:15

Grande esta tipa. Yo sólo leí un breve artículo suyo en El País https://elpais.com/elpais/2017/03/12/opinion/1489335115_792654.html y ahora lo utilizo como material en mis clases de Expresión Escrita en Español. Yo llevaba años amontonando palabras y palabras sobre ese tema, y llega ella y lo dice todo en dos o tres párrafos clarísimos y evocadores.