Favores demasiado caros y deseos venenosos

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19-05-2017
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Desde dos ámbitos aparentemente antagónicos (como Mas y Puigdemont, cabezas del independentismo, y García Margallo, ex ministro del PP) se ha coincidido en recordar un aspecto tan importante como olvidado: la influencia exterior en el conflicto catalán.
 Favores demasiado caros y deseos venenosos
Desde dos ámbitos aparentemente antagónicos (como Mas y Puigdemont, cabezas del independentismo, y García Margallo, ex ministro del PP) se ha coincidido en recordar un aspecto tan importante como olvidado: la influencia exterior en el conflicto catalán.

La actual Generalitat ha invitado a todos los embajadores extranjeros a la conferencia que Puigdemont pronunciará en Madrid. En un nuevo intento por “internacionalizar la invitación a pactar el referéndum”.

En la primera conferencia ideológica del PDeCAT, el heredero de Convergencia, Mas y Puigdemont fueron más explícitos, al proponer crear las “Naciones Unidas de Europa”  en las que Cataluña, a su juicio, podría tener un papel preponderante. 

Ambos declararon que aspiran a convertir Cataluña “en la Dinamarca del Mediterráneo”. ¿Pero qué es Dinamarca? Un pequeño país al que se permite su supervivencia gracias a la sumisión completa a los dictados norteamericanos, como miembro de la OTAN, o a los de la Europa alemana.

En un momento de reordenamiento mundial a golpe de las sacudidas de Trump desde la Casa Blanca, o de refundación de una UE en crisis, los Mas y Puigdemont aspiran a cobijarse bajo alguna potencia que avale sus proyectos de ruptura... aunque ello exija entregarles toda la soberanía catalana. 

Este es el lugar que pretenden conquistar en las “Naciones Unidas de Europa”... con una Cataluña más postrada a las potencias de turno.

Pero el precio que se cobra la intervención exterior sobre la herida abierta en Cataluña puede adquirir muchas formas, sin tener que llegar a la fractura abierta.

El exministro de Exteriores de Rajoy, José Manuel García Margallo, reconoció en marzo que el gobierno  intervino activamente para evitar que muchos Estados se pronunciaran abiertamente a favor del proceso soberanista catalán. Afirmando que “nadie sabe el esfuerzo que ha costado eso y los favores que debemos a una cantidad de gente por haber logrado que hagan las declaraciones que han hecho”.

Ahora ha explicitado que el incremento de la participación española en las misiones de la OTAN en el Báltico fue “un ejemplo de favor” para parar el proceso soberanista. 

Aparentemente, según Margallo, para evitar que alguno de los países bálticos -Estonia, Letonia o Lituania- se pronunciaran a favor del procés soberanista catalán. 

En realidad, quien se cobraba realmente el precio era EEUU. A cambio de pronunciamientos como la declaración de la embajada norteamericana respaldando la unidad de España... nuestro país era obligado a multiplicar sus servicios a la OTAN, desde más misiones a duplicar nuestra contribución económica.

El caso de los escuadrones españoles en el Báltico es una prueba de como las grandes potencias hurgan interesadamente en las heridas contra la unidad, para imponernos un draconiano precio por su nada desinteresado apoyo.

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COMENTARIOS

felis (invitado) 19-05-2017 20:50

Los independentistas sienpre an vuskado un momento de devilidad para konseguir su objetivo komo es natural al abrigo de alguna potenzia del momento. Por tanto no ai que kebrarse la kaveza kon eyos. Solo kaven dos soluziones: O se le da la independenzia i nos kitamos un problema de enzima para sienpre; o se actua duramente kon eyos i a la minima que sepasen un pelo se disuelve la yeneralitat retomando el estado, la seguridad sozial, la edukazion, la justizia i los medios de komunikazion. Verdadera droga i lavado de zerebro en manos de los independentistas. De todas formas sienpre tendran agravios.