Batallas que deciden futuro

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13-03-2017
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La aparente calma que vivimos tras la investidura de Rajoy era sólo eso, aparente. En un mundo sometido a cambios profundos e incertidumbres, todas las tensiones políticas que recorren la vida nacional han vuelto a aparecer en la escena política y en el día a día de nuestro país. Hay cuatro batallas claves en las que nos estamos jugando el presente y, sobre todo, buena parte de nuestro futuro.
 Batallas que deciden futuro
La aparente calma que vivimos tras la investidura de Rajoy era sólo eso, aparente. En un mundo sometido a cambios profundos e incertidumbres, todas las tensiones políticas que recorren la vida nacional han vuelto a aparecer en la escena política y en el día a día de nuestro país. Hay cuatro batallas claves en las que nos estamos jugando el presente y, sobre todo, buena parte de nuestro futuro.

Y debajo de estas tensiones no están los “ultracatólicos” de un autobús con mensajes “tránsfobos y ofensivos sobre la transexualidad infantil o los “filoetarras” que defienden campañas que califican como “fachas” y “chonis” y “paletos” a los españoles. Los auténticos problemas del país y los enemigos a los que nos enfrentamos son otros. Las luchas abiertas y los caminos para afrontarlas también. La batalla por un gobierno de “progreso y regeneración democrática”. La lucha por garantizar el sistema público de pensiones. La batalla de Cataluña por la unidad del pueblo trabajador de las nacionalidades y regiones de España, frente a la fragmentación. Y la batalla contra la violencia machista hacia las mujeres y la desigualdad salarial.

En todas ellas nos enfrentamos con los mismos enemigos: los principales centros de poder mundiales, la Troika y a la oligarquía española y sus gestores políticos.

Y todas hemos de afrontarlas con la misma línea: unir todo lo unible en un frente amplio que nos permita generar la fuerza política suficiente para hacer frente a tan poderosos enemigos y para ganar cada una de ellas. 

Por un gobierno de progreso y regeneración democrática

El gobierno de progreso es la única alternativa del PP, el partido que mejor representa los intereses de los grandes centros de poder exteriores y de la banca y los monopolios.

Frente a todas las resistencias por hacerlo hay una amplia mayoría social de progreso que se manifiesta en el Congreso y ahora en Murcia.

Los resultados de las elecciones del 20 de diciembre de 2015 abrieron una nueva situación: una mayoría social de14 millones de votantes votó por un cambio de gobierno y de políticas cambiando la correlación de fuerzas parlamentaria y acabando con la mayoría absoluta del PP.

Desde entonces, la posibilidad de un gobierno de “progreso y regeneración democrática”, en base a un acuerdo de PSOE, Podemos y Ciudadanos, con el apoyo de otras fuerzas como Compromís, es una alternativa real que recorre de arriba a bajo la vida política española. Un “gobierno latente” que se manifiesta cada semana cuando las fuerzas que podrían llegar a un acuerdo para abrir paso a ese gobierno de progreso y regeneración votan en el mismo sentido, tanto en el Congreso como en los parlamentos autonómicos y ayuntamientos.

Y que la mayoría social sigue reclamando de múltiples formas, como las más de 2.000 personalidades, profesionales, activistas sociales y sindicalistas, de diferentes posiciones políticas y sensibilidades ideológicas, firmaron tres manifiestos en el diario El País pidiendolo. Todas las tensiones entre PP y Ciudadanos, las tensiones internas del PSOE, y las que estuvieron en el fondo de los debates de Vistalegre II y Podemos han girado y giran en torno al “gobierno latente” de progreso."Necesitamos un gobierno de progreso que abra el camino a la redistribución de la riqueza"

Los acontecimientos en Murcia de las últimas semanas, con la imputación del presidente de la Región, Pedro Antonio Sánchez, del PP, por graves delitos de corrupción, han abierto otra oportunidad a un gobierno alternativo al del PP en la Región de Murcia, donde PSOE, Podemos y Ciudadanos reúnen las condiciones para alcanzar un acuerdo que lo haga realidad. Sería el primer gobierno autonómico de este tipo y un gran contribución en el camino de lograrlo para todo el país.

Necesitamos un cambio que ponga fin a un gobierno gestor de los recortes y de las reformas que precarizan el mercado laboral y las pensiones. Sometido a las exigencias de la Troika y el Ibex-35. Y encadenado a la corrupción.

Necesitamos un gobierno que revierta los recortes y la reforma laboral y de las pensiones; que ayude a los autónomos y pymes y reindustrialice el país, que acabe con el paro y cree empleo de calidad. Que luche contra la desigualdad, persiga ejemplarmente la corrupción y regenera la vida democrática.

Un gobierno que abra el camino a la redistribución de la riqueza.

Murcia es una oportunidad para avanzar por este camino que ni PSOE, Podemos y Ciudadanos pueden dejar pasar.

Pero que, pase lo que pase en Murcia, habrá que seguir exigiendo que los intereses de los ciudadanos y el interés general se pongan por delante de cualquier otro tipo de intereses.

Y en las manos de todos/as está que esta exigencia democrática llegue a todos los rincones del país y se acabe haciéndose realidad.

Garantizar las pensiones públicas

La lucha por garantizar las pensiones no es sólo un acto de justicia, es una batalla política en la que está en juego el presente y el futuro. Quieren recortarlas aún más y privatizarlas. 

En la lucha por las pensiones hay dos líneas, dos orientaciones completamente diferentes de pensamiento y acción.

Una que quiere que las pensiones se “blinden en la Constitución”. Otra que habla de defender las pensiones y que éstas dependan de las reformas.

Lo que está en juego es un sistema público de pensiones que garantice unas pensiones suficientes para mantener la cantidad de vida de los pensionistas actuales y, sobre todo, de las generaciones futuras. Sin que se recorten ni privaticen."Para blindar las pensiones en la Constitución necesitamos un movimiento amplio de unidad"

 El gran capital extranjero, las aseguradoras, fondos de inversión y bancos llevan años detrás de controlar los más de 100.000 millones de euros que mueven ahora las pensiones públicas. Y para ello tratan de reducir el sistema público de pensiones a un sistema “asistencial” que obligue a recurrir a “complementarlas” con un fondo privado de pensiones.

Las reformas de Zapatero y Rajoy ya han congelado las pensiones actuales por debajo del IPC; y suponen un recorte progresivo -que puede llegar al 40%- de las futuras.

Pero quieren más. Hay una ofensiva general para crear un clima de opinión sobre que el sistema actual de pensiones es insostenible,  para retrasar la edad de jubilación los 70 años y “completarlo” con planes privados.

Blindar las pensiones en la Constitución  -para que ni se recorten, ni se privatice y garantizar su poder adquisitivo por encima de los cambios políticos- es ganar la batalla.

Y para eso necesitamos un movimiento de unidad amplio de todos los sectores sociales y profesionales, de todas las sensibilidades, de la derecha democrática a la izquierda, de la sociedad civil, ONGs y sectores de la iglesia, de las fuerzas políticas y sindicales...

En esa línea viene trabajando la Mesa Estatal pro-Referendum de las Pensiones (MERP), que aglutina ya 170 organizaciones. Su campaña de recogida de firmas (más de 700.000 entregadas a los defensores del pueblo) y la presentación de mociones en los ayuntamientos de toda España está marcando un camino de lucha y movilización.

Por la unidad del pueblo trabajador. No a la independencia.

Nos quieren dividir para dominarnos y explotarnos mejor. Los que nos dividen y nos enfrentan le hacen el mejor de los servicios a los que nos dominan y nos explotan: los principales centros de poder mundial como de la clase dominante española y de las burguesías excluyentes.

Defender la unidad del pueblo de las nacionalidades y regiones de España es revolucionario, porque se corresponde con los intereses de todos y se enfrenta a sus proyectos.

Es fundamental para luchar contra los recortes. Los catalanes, junto al resto de españoles, vascos, gallegos, valencianos, madrileños, andaluces o canarios sufrimos el mismo saqueo que nos condena por igual a la precariedad y a las desigualdades. 

Necesitamos la más amplia unidad y especialmente de la izquierda para hacer realidad un proyecto de cambio, un proyecto de redistribución de la riqueza, porque es al base de un proyecto de progreso.

No es cierto que la independencia de Cataluña conlleve mejores condiciones para un cambio; al contrario lo único que se conseguiría es dividir y enfrentar al pueblo catalán entre sí y con el resto del pueblo español, con el que no sólo compartimos unos mismos intereses sino una misma tradición de lucha."No es cierto que la independencia de Cataluña conlleve mejores condiciones para un cambio; al contrario lo único que se conseguiría es dividirnos y enfrentarnos"

Hemos luchado juntos contra el franquismo y por las libertades democráticas, contra el terrorismo de ETA, contra la OTAN, contra la guerra de Irak y ahora contra los recortes.

Pero para imponer los recortes los grandes poderes necesitan gestores. Rajoy en el gobierno de España y Mas-Puigdemont en Cataluña han sido ejecutores aplicados de los recortes... 

Queremos una España y una Cataluña democráticas, unidas y a la vez plurales y diversas.

La defensa de la unidad de una España plural y democrática es patrimonio popular, del pensamiento progresista, desde Galdós a Joaquín Costa, Lorca, Miró o Picaso, incluyendo lo más avanzado de las nacionalidades como Castelao, Margall, Espriu, Celaya o Chillida... Y de la izquierda revolucionaria. Y no de la derecha.

Hoy la izquierda, y de forma especial la izquierda catalana (progresistas, socialistas, anarquistas, comunistas) tiene que ponerse a la cabeza de esta lucha por la unidad. 

Detrás de los nacionalismos excluyentes se mueven los intereses de las grandes potencias decididos a romper los Estados, construir muros o mantener abiertas las heridas de la segregación para imponer sus intereses.

Contra la violencia de género y por los derechos de las mujeres

La lucha contra la violencia machista a las mujeres cada día más urgente de encontrar soluciones que no sólo es una exigencia democrática sino que exigen un amplio y firme compromiso social e institucional. Es necesario un Pacto Nacional que detenga la violencia machista y los asesinatos. Pero sobre todo es necesaria una Ley Integral Contra la Violencia de Género. Y un compromiso social en la lucha por la igualdad salarial y los derechos de la mujer.

La ley integral contra la violencia de género esta desmantelada y el Pacto de Estado contra la violencia no tomará medidas hasta junio mientras cada semana mueren mujeres. En sólo dos meses 17 mujeres han sido asesinadas; la actual situación no puede esperar, exige que se tomen medidas inmediatas y se pongan en marcha todos los mecanismos necesarios para evitar más muertes.

El recorte presupuestario en materia de igualdad ha sido del 20,9% a lo largo de la pasada legislatura (2012-2016), y del 47,6% si nos fijamos desde 2009. "Son necesarios una Ley Integral Contra la Violencia de Género, un Pacto Nacional y un compromiso social en la lucha por la igualdad salarial y los derechos de la mujer "

El presupuesto total para igualdad y violencia de género representa el 0,01% del total del presupuesto. A lo que hay que añadir la mala gestión que provoca que no llegue el dinero a las Administraciones responsables de ejecutarlo

En el otro frente la brecha de la desigualdad se cronifica. Según estudios de los sindicatos, las mujeres cobran salarios un 23,12% menos que los hombres, y hasta un 37,95 menos en las pensiones, y ocupan el 72% de los contratos a tiempo parcial.

Esta no es una lucha sólo de las mujeres. La lucha para acabar con con la violencia de género y las desigualdades está indisolublemente unida a la lucha de todos los oprimidos y explotados.

No basta acabar con endurecer las leyes y aumentar la protección, exigencias imprescindibles inmediatas, sino que es necesario luchar para realizar una transformación radical en las ideas dominates, en la enseñanza, en la economía, en la política y en la misma familia.

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COMENTARIOS

sargento arensivia el de la cia (invitado) 14-03-2017 01:26

Genial la presentación de las 4 batallitas."unir todo lo unible en un frente amplio que nos permita generar la fuerza política suficiente para hacer frente a tan poderosos enemigos y para ganar cada una de ellas. ",ahí está la alternativa,y como cada día soy más friky,os vuelvo a poner el vídeo --> https://www.youtube.com/watch?v=xPZigWFyK2o .¡¡¡Batallitas,batallitas...todos unidos jamás seremos vencidos!!!


Angel Roldan lopez (invitado) 13-03-2017 14:51

Esta muy bien. Me ha gustado mucho