Brexit

Brexit: órdago a la inglesa

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27-01-2017
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“Brexit significa Brexit”, dijo Theresa May nada más tomar posesión de su cargo como primera ministra. Y lo ha cumplido. La salida de la UE será total, y Reino Unido abandonará por completo el mercado único.
 Brexit: órdago a la inglesa
“Brexit significa Brexit”, dijo Theresa May nada más tomar posesión de su cargo como primera ministra. Y lo ha cumplido. La salida de la UE será total, y Reino Unido abandonará por completo el mercado único.

Para ser competir con la economía comunitaria, el gobierno británico está dispuesto a convertir a la isla en un paraíso fiscal. Londres mueve ficha rápidamente en el cambiante panorama mundial, maniobrando drásticamente para reforzar su vínculo -político, económico, y también militar- con Washington.

Londres ha terminado de deshojar la margarita: el Bréxit sera duro, total y sin medias tintas. A pesar de que buena parte de la clase dominante, de las élites políticas y de la sociedad británica apostaron en contra de la salida de la UE, o son partidarios de mantener algún tipo de asociación económica con el continente, Theresa May ha anunciado que Reino Unido no va a estar “mitad dentro, mitad fuera”. Tras cuatro décadas de integración en la UE, Londres quiere garantizarse el control pleno sobre su mercado, sus fronteras y la salida de la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo. 

Y aunque esta decisión -viniendo de un país relativamente fuerte en la cadena imperialista- se corresponde en última instancia con la batalla interna dentro de la oligarquía financiera británica y en sus élites políticas, es inseparable de los profundos cambios de la orientación de la superpotencia norteamericana que trae el ascenso de la línea Trump. La resabiada burguesía inglesa -o la opción triunfadora dentro de ella- ha olido antes que nadie los aires de cambio en el mundo y ha apostado por abandonar el barco europeo -cada vez gobernado con más intransigencia por el diktat alemán- y por reforzar su relación con el centro del Imperio.

Casi al mismo tiempo que la primera ministra británica certificaba su decisión, Donald Trump multiplicaba sus elogios hacia Londres mientras sacaba su artillería contra la UE. En declaraciones a The Times, el presidente electo vaticinó que la salida de la UE "tendrá al final un efecto muy positivo" para el Reino Unido y se ofreció para llegar a un acuerdo comercial" por la vía rápida en cuanto se consume la ruptura. Londres también está trabajando en acuerdos comerciales con Nueva Zelanda y la India.

Reino Unido va a abandonar cualquier vínculo económico con la UE. Europa y Gran Bretaña ya no serán socios, sino competidores. Y eso tiene profundas consecuencias.

“Si el Reino Unido deja la Unión Europea sin un acuerdo de acceso al mercado único, estaríamos forzados a cambiar nuestro modelo económico, y pueden estar seguros que haremos lo que sea necesario”, ha dicho el ministro británico de Economía, Philip Hammond al diario alemán Welt am Sonntag, y ha añadido que el Reino Unido podría convertirse en una especie de paraíso fiscal para las empresas, a las que se les rebajaría el impuesto de sociedades para atraer inversiones. 

Tal reacomodamiento de Reino Unido en Europa y en el mundo no está exento de riesgos ni de oposición interna. Londres renuncia a las ventajas del acceso privilegiado a un mercado comunitario de 500 millones de consumidores y poderosos sectores de su clase dominante quedan perjudicados. Pero la opción triunfadora de la burguesía británica ve más rentable fortalecer su “relación especial” con Washington que continuar con una UE cada vez más degradada en el concierto internacional.

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COMENTARIOS

Rosa (invitado) 29-01-2017 14:47

EE UU se independizó, con el oro y la plata de Argentina y países hermanos d la Fathers land (la tierra del padre no como fue impuesta a los latinos, q por respeto la madre,ahí estamos poniendo el hombro y algo más). Cuando dsd Londres quisieron hablar d"puertas abiertas" en consideracion a lazos filiales, Washington les respondió que antes se debían a sus ciudadanos, que debían construir primero un país fuerte que pudiera responder a economías mas consolidadas, o nunca crecerían independientes. Los humilló Washinghton más dlo éticamente permisible, los ingleses hasta promediado el S XX eran de segunda categoria,las irlandesas eran sus putas y criadas preferidas... Con John Kennedy, de origen irlandés, todo cambio. Ahora, el Brexit los pone otra vez al servicio d los capitalistOs yankies,como destino seguro d sus haciendas y otros productos de dudosa procedencia. Europa, despierta. Nunca se le debieron conceder las extraordinarias condiciones. Reino Unido ha sido el parásito q se benefició de la economía y ayudas europeas sin arruesgart una Libra,ahora que por azares dlos tres de las Azores, Europa renguea, van allí donde huelen sangre fresca. Lo suyo siempre ha sido la piratería