Alternativas

CocaCola en Lucha

La lucha que están manteniendo los trabajadores y las trabajadoras de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada cumple ya tres años

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09-01-2017
El cierre de las centrales de Alicante, Asturias, Palma de Mallorca y Fuenlabrada dejaba a 1.250 familias en la calle, que han luchado unidas por sus derechos. Una lucha que se ha convertido más allá de las reivindicaciones concretas de los trabajadores de Coca-Cola en una lucha contra la reforma laboral.

En enero de 2014, Coca-Cola Iberian Partners, fusión de las 7 embotelladoras españolas, acordó eliminar una de las fábricas mas rentables del país, la planta de Coca-Cola Fuenlabrada (Madrid), al amparo de la Reforma Laboral. La planta de Fuenlabrada era la “perla “ de Coca-Cola. El anuncio de su cierre fue una sorpresa pues era la planta mas tecnificada, donde se desarrollaban todos los adelantos y desarrollos.

Los trabajadores de la planta industrial de Fuenlabrada, una de las rentables de Europa y más productivas, deciden declararse en huelga indefinida y acampar junto a la planta en señal de protesta. En defensa de sus empleos y del convenio,uno de los mejores del sector, los trabajadores de Coca-Cola llevaron las protestas a la calle buscando el apoyo social y la unidad con otras luchas llegando a manifestarse delante de la embajada americana.

CC OO lideró la batalla sindical y judicial. El día 3 de Junio se celebró en la Audiencia Nacional el juicio por el ERE ilegal de Coca-Cola tras la denuncia del comité de empresa declarando la Audiencia Nacional y confirmándolo posteriormente el Tribunal Supremo el ERE nulo y la obligación de readmitir y reintegrar sus salarios a los trabajadores despedidos.  

El Tribunal Supremo dictaminó que 821 trabajadores tenían que ser readmitidos en las mismas condiciones anteriores al ERE. No solamente los 236 trabajadores de Fuenlabrada, que se habían opuesto a aceptar la salida voluntaria de la empresa, sino incluso a otros trabajadores del ámbito estatal que si habían aceptado esas propuestas voluntarias, que era básicamente el despido.

Queriendo imponer una política de traslados forzosos, la multinacional norteamericana con sede en Atlanta (Texas) pretende abrir camino a una modalidad de recortes en los derechos laborales nada habitual en nuestro país.

A pesar de la sentencia favorable a los trabajadores la fábrica de Coca-Cola en Fuenlabrada continúa sin actividad. La planta se reabrió, saltándose las sentencias de los tribunales españoles, no como un centro de producción sino como centro logístico. El 15 de enero en unas conmovedoras imágenes los trabajadores acampados intentaron proteger la fábrica mientras Coca-Cola escoltada por la policía desmontaba la fabrica y sacaba las máquinas de la planta. 

La planta de Fuenlabrada ya no fabrica Coca-Cola sino que se dedica a otras funciones como el almacenaje de producto caducado. En el área de I+D ahora "se clasifican las botellas a mano” como se hacía hace 50 años y la única inversión se ha hecho en vigilancia y seguridad (cámaras, guardas jurado…) para perseguir la actividad sindical. Los trabajadores han procesado 70.000 palés de forma manual, que según la empresa eran urgentes, y que a día de hoy siguen almacenados en Fuenlabrada.

El secretario general de CCOO en Madrid, Jaime Cedrún, ha denunciado mobbing contra los trabajadores organizados y sindicados. Coca-Cola sabe que se juega mucho en esta pelea, Fuenlabrada era el espejo donde se podían mirar el resto de trabajadores. El convenio colectivo de Coca-Cola duplicaba en salarios a la mayoría de convenios del país.

Por eso la multinacional norteamericana ha intentado paralizar la lucha de los trabajadores con todos los medios. Los trabajadores readmitidos, saltándose de nuevo la sentencia de la Audiencia Nacional, fueron derivados a Barcelona, a Valencia… pero ninguno a Fuenlabrada. Pero los trabajadores aguantaron cinco meses sin cobrar frente a este nuevo chantaje. El mundo del revés, Coca-Cola Iberian Partners llegó a reclamar 8.000 euros a cada trabajador en concepto de compensación y de intereses salariales.

“El maltrato al que están sometidos es terrible. (…) Sale agua estancada de los grifos de los lavabos y hasta hay ratas muertas. Tampoco tienen calefacción y les apagan la luz cuando van a comerse el bocadillo en el comedor. Las condiciones son infrahumanas, les están tratando como perros”, dice Ana, una de las “espartanas”, las mujeres, madres, hermanas e hijas que han acompañado a los trabajadores en estos años de lucha. “Si se puede, si una mujer avanza ningún hombre retrocede” es un grito de guerra. Ellas han defendido en los campamentos la fábrica frente al desmantelamiento, han sido el aliento y la fuerza de esta “gran familia”. Ellas son las espartanas y no re rinden ante un gigante como Coca-Cola.

"Intentan desmoralizar una victoria de la clase de trabajadora, pues es una de las primeras multinacionales del mundo y nunca había sufrido una derrota”, declaró Ramón Górriz, secretario general de Acción Sindical de CCOO. Y añadió “el caso Coca-Cola deja patente el interés de las multinacionales por vulnerar la soberanía de los países riéndose de sus leyes”.

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