Ciencia

Continentes en Movimiento

El desarrollo del Valle del Rift africano, que separa las placas africana y arábiga, permite a los investigadores estudiar el progreso del movimiento de los continentes.

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02-02-2009
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La estructura donde se origina corteza es en las dorsales. La mayorí­a de ellas son oceánicas, y sólo el Valle del Rift africano se encuentra en superficie, permitiendo un estudio exhaustivo del movimiento de los continentes. La estructura donde se origina corteza es en las dorsales. La mayorí­a de ellas son oceánicas, y sólo el Valle del Rift africano se encuentra en superficie, permitiendo un estudio exhaustivo del movimiento de los continentes.
          El Valle del Rift es el paso previo a la formación de una dorsal. Las cordilleras del centro de Africa, y la zona de los Grandes Lagos (Victoria, Alberto,...) y el monte Kilimanjaro presenta un crecimiento del orden de los 16 milímetros al año. A través de grietas y fisuras de considerable tamaño surge el magma, y al enfriarse forma terreno nuevo. Pasados millones de años, el crecimiento puede llegar a separar las placas africana y arábiga varios centenares de kilómetros, y se inundaría por el mar, como el caso del Mar Rojo, llegando en su evolución a ser como la Dorsal Atlántica.
 
          Un equipo formado por investigadores británicos, encabezados por Tim Wright, geofísico de la Universidad de Leeds, además de otros investigadores de EE. UU., Nueva Zelanda, Francia y Etiopía, aprovechan este privilegiado emplazamiento para investigar el movimiento de los continentes, usando para ello GPS, sismógrafos y diversas técnicas geofísicas y geoquímicas.
 
          Aunque el crecimiento del Rift africano es relativamente lento, se han dado casos en los cuales la acumulación gradual de presión subterránea ocasiona eventos como el ocurrido en septiembre de 2005. Aparecieron centenares de grietas en poco tiempo, y partes del terreno se desplazaron hasta 8 metros en pocas semanas. Más de dos mil millones de metros cúbicos de roca fundida se introdujeron en la fisura existente entre la placa africana y arábiga, separándolas aún más.
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