Obreros británicos contra trabajadores inmigrantes

La oligarquí­a sindical inglesa

"Trabajo británico para trabajadores británicos" ha sido la consigna de la protesta.

0
0 votos
31-01-2009
Publicidad
Un grupo de trabajadores británicos se manifestaron recientemente en el condado de Lincolnshire, con el fin de protestar en contra del empleo extranjero. La contratación de 100 empleados italianos y portugueses en las obras de una refinerí­a en el condado de Lindsey fue el detonante para que los sindicatos británicos organizaran protestas en rechazo al empleo extranjero. La huelga contra el empleo de trabajadores extranjeros ha acabado extendiéndose por la geografí­a británica como una mancha.
 Manifestación de trabajadores ingleses en las que se vieron consignas xenofobas. EFE
Manifestación de trabajadores ingleses en las que se vieron consignas xenofobas. EFE
Un grupo de trabajadores británicos se manifestaron recientemente en el condado de Lincolnshire, con el fin de protestar en contra del empleo extranjero. La contratación de 100 empleados italianos y portugueses en las obras de una refinerí­a en el condado de Lindsey fue el detonante para que los sindicatos británicos organizaran protestas en rechazo al empleo extranjero. La huelga contra el empleo de trabajadores extranjeros ha acabado extendiéndose por la geografí­a británica como una mancha.
Las palabras del sindicalista Bernard McAuley son trasparentes, aseguró que existían suficientes trabajadores nacionales, formados y sin empleo, que estarían dispuestos a trabajar en la refinería. Esta es la médula de la posición dominante defendida por los sindicatos ingleses.
 
Pero lo que se pone en evidencia, no es ni un problema de racismo y xenofobia, ni tampoco una posición, en absoluto, novedosa en movimiento sindical inglés. 
 
Engels escribía a Marx el 7 de octubre de 1858: “El proletariado inglés se va a aburguesando de hecho cada día más; por lo que se ve, esta nación, la más burguesa de todas, aspira a tener, en resumidas cuentas, al lado de la burguesía, una aristocracia burguesa y un proletariado burgués. Naturalmente, por parte de una nación que explota al mundo entero, esto es, hasta cierto punto, lógico”.
 
No había nada que enfureciera más a Lenin que los sindicatos ingleses. En tanto que primera potencia capitalista mundial, la burguesía inglesa se había cuidado de instaurar una sólida oligarquía obrera y encumbrar a sus representantes sindicales.
 
“…la gigantesca superganancia (ya que se obtiene por encima de la ganancia que los capitalistas exprimen a los obreros de su "propio" país) permite corromper a los dirigentes obreros y a la capa superior de la aristocracia obrera” Todo ello da lugar a la aparición de “Esa capa  de aburguesados o de 'aristocracia obrera', enteramente pequeñoburgueses por su género de vida, por sus emolumentos y por toda su concepción del mundo... verdaderos vehículos del reformismo y del chauvinismo” (El imperialismo fase Superior del capitalismo)
 
Las posiciones socialdemócratas, reformistas, socialchovinistas, y revisionistas de todo tipo que dominan al sindicalismo inglés tienen como fondo un pacto firmado hace 150 años de “Ustedes nos garantizan nuestras condiciones de vida y trabajo. Nosotros renunciamos a la revolución”.
 
Hoy los sindicatos ingleses, sencillamente, reclaman su parte del contrato. La burguesía inglesa debe garantizar sus condiciones de trabajo, aunque esto signifique tirar a trabajadores extranjeros, porque a cambio han renunciado hace décadas a la revolución.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad