Guerra en el PNV:

Urkullu: "Arzalluz es el responsable"

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30-01-2009
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En las declaraciones de Urkullu recogidas en el libro "Memoria de Euskadi" en el que se entrevista a 32 dirigentes polí­ticos vascos, están varias de las claves para comprender la guerra interna que enfrenta a las dos almas del PNV. En ellas se pone de manifiesto el grado de antagonismo de la lucha por el control del partido y cuáles son las diferencias sustanciales que hoy los enfrentan en una guerra sin cuartel. En las declaraciones de Urkullu recogidas en el libro "Memoria de Euskadi" en el que se entrevista a 32 dirigentes polí­ticos vascos, están varias de las claves para comprender la guerra interna que enfrenta a las dos almas del PNV. En ellas se pone de manifiesto el grado de antagonismo de la lucha por el control del partido y cuáles son las diferencias sustanciales que hoy los enfrentan en una guerra sin cuartel.
Urkullu representa a los “pragmáticos” que con Imaz consiguieron desplazar a Arzalluz y su candidato del poder del partido y que sin embargo no han conseguido reconducir al gobierno vasco ya que Ibarretxe, haciendo caso omiso del relevo en el partido, ha impuesto los objetivos del sector etnicista atrincherado en Ajuria Enea.
 
EXTRACTOS DE LAS DECLARACIONES DE URKULLU

[PNV y ETA] son dos mundos absolutamente diferentes, aunque es cierto que en el nuestro puede haber gente que viva todavía con ese complejo [de que ETA nace del PNV y es nacionalista]. No sé si Arzalluz o Ibarretxe apuestan por la consulta para volver a enlazarse con esa legitimidad originaria, con la familia perdida, si eso es un intento, no de hacer desaparecer a ETA, como dice el lehendakari con sus preguntas, no de vivir como si ETA no existiera, sino de hacer un guiño, un gesto que de alguna manera permite reencontrarse con ese hijo pródigo y pelearse por el mismo espacio electoral... No sé qué es lo que piensa, puede ser, pero es que me resisto a aplicar a ese mundo la parábola del hijo pródigo o de la oveja negra.
No me atrevería a decir que Ibarretxe esté haciendo cálculos de ocupación del espacio electoral de ETA. No. Estoy pensando más en la persona de Ibarretxe... Creo que él nos ha metido en esta aventura por una reacción personal. A ver si me explico. (...) Después de romper todos los puentes con el PSE y de que ETA rompiera la baraja en 1999, el PNV lo que hace es lavarse las manos y dejar al lehendakari Ibarretxe con un mensaje: «Si eres capaz de conducir esto, condúcelo; te entrego las llaves del autobús y lo conduces tú. Si te estrellas será culpa tuya por no haber sido capaz de conducir, te he dado las llaves»... Vienen las elecciones de 2001 y se dan los resultados que se dan... Ibarretxe interioriza que en un momento determinado él ha tenido que hacer frente a una situación desesperada en la que el PNV le ha dejado al pie de los caballos con los puentes rotos con el PSE y con una dependencia para con el mundo de Batasuna. El lehendakari Ibarretxe se encuentra con esa herencia. Hoy, probablemente, Ibarretxe es producto de esa herencia...

En aquel momento, en torno a 2001, se está produciendo un proceso interno en un PNV todavía convulso. Un proceso que va a conducir, más tarde, al relevo de Xabier Arzalluz, con Josu Jon Imaz y conmigo, que al lehendakari le puede llevar a decir: «A mí me pusieron a los pies de los caballos, me tiraron la llave... En esta situación interna que vive el PNV, ¿quién me va a decir a mí lo que tengo que hacer? Soy yo quien decide cómo se va dirigir eso y lo voy a dirigir diciendo que hay dos orillas y entre las dos orillas hay un centro que es el PNV, EA, Ezker Batua...» Bueno, habrá que analizar si esa fotografía es real o no lo es... Creo que no, pero para él sí, porque está muy condicionado por su relación con el PSOE o con el mundo de Batasuna. Que el lehendakari plantee la consulta para atraer al mundo de Batasuna... quizá lo hace como recurso frente a aquello con lo que tiene todos los puentes rotos. No creo que lo haga por vocación personal, pero sí como último remedio o recurso.

Mi relación con el lehendakari la vivo con muchas dificultades. Hay muchos días en los que tengo que hacer actos de fe para que sigamos unidos y tengamos una mínima cohesión para salir dignamente de esta situación cara al futuro. Aun pudiendo, de cara a la opinión pública, a los medios y al juego de otros partidos políticos, parecer un pelele. Lo asumo. La relación con el lehendakari la baso en una relación personal que no es fácil, no me está resultando fácil. Creo que el lehendakari tiene un entorno que no le ayuda nada... que sólo le dice lo que quiere escuchar.

Creo que hay una estrategia clara de acabar con la bicefalia del partido. Claro, si el lehendakari tiene todos los puentes rotos con el PP y el PSE y le han investido como el líder ante miles de afiliados y simpatizantes que tiene el PNV, tiene que hacer una política en la que, efectivamente, es el más nacionalista entre los nacionalistas.

Pese a resultar doloroso, le achaco la responsabilidad de que estemos en esta situación al propio Xabier Arzalluz, en el sentido de que él entregó el PNV al lehendakari Ibarretxe y dijo públicamente que el líder en los próximos años del mundo nacionalista era el lehendakari Ibarretxe... ¿Y dónde está la historia anterior que ha dado lugar a una escisión por el tema de la bicefalia, del mando, del poder? ¿Dónde está ahora? ¿Dónde queda el PNV?... Es decir, que si tú no estás no hay PNV...  Xabier Arzalluz, en determinados ámbitos, ha llegado a plantear lo de la supresión de la bicefalia.

Siempre he obrado con el lehendakari de forma honesta. Pero creo que no ha sido ni es recíproco.
Un detalle [de actuación no honesta]: en julio intervino en un programa de ETB. Tenía que responder a las preguntas que los ciudadanos, vía Internet, habían hecho llegar al lehendakari. Nosotros, el EBB, nos enteramos de que la productora que hace ese programa iba a estar contratada por la estructura del lehendakari y que había llamado a determinados batzokis del PNV para que enviasen gente a ese programa. Nos lo dicen los propios presidentes de las organizaciones de batzokis a los que se ha llamado, no nos lo estamos inventando. «Es que vuestra organización está a favor del lehendakari y está comprometida con el lehendakari, a diferencia de otras organizaciones del propio PNV», les dicen.
 
Uno tiene que tragar muchas cosas. Al lehendakari le dije en una reunión hace ya unos cuantos meses que no entendía por qué él tenía que basar determinadas iniciativas en eso que ha llamado Consejo Político del Gobierno Vasco. Ahí no está el PNV; está el lehendakari, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo, pero el PNV no está. Él asumió y admitió lo que decía. Por eso luego, después de hacerle personalmente esas consideraciones, me siento herido cuando el Gobierno Vasco decide aprobar el proyecto de Ley de Consulta y enviarlo al Parlamento vasco. Claro, él, de una manera sibilina, hábil, dice: «Vale, vamos todo el Gobierno al Parlamento Vasco y escenificamos la entrega en el registro del Parlamento del proyecto de ley». Lo que ocurre es que luego quienes intervienen ante los medios de comunicación son Azkarraga y Madrazo. Y uno se pregunta: «¿Dónde está el PNV?»... ¡El PNV no está!
Incluso en el programa al que he hecho referencia, cuando la televisión enfoca al lehendakari, quienes están a su lado son Joseba Azkarraga y Javier Madrazo. Por mucho que me diga que al programa ha ido todo el Consejo, quienes están en el plano son los otros. Por no hablar de que entre el público estaba también Xabier Arzalluz haciendo la clá. Es decir, Ibarretxe acude ese día a la reunión semanal del EBB y después se va al programa. Vale, pero ¿qué interpretación se puede hacer de un programa que se hace la semana en la que se va a debatir o se va a votar el proyecto de Ley de Consulta, con una escenificación de esa naturaleza?
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