Selección de prensa internacional

Huelga General en Francia: el exorcismo

La huelga general en Francia puede tener un "efecto contagio" más allá de sus fronteras

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29-01-2009
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La huelga general en Francia centra hoy la atención europea. No tanto por los resultados que pueda tener en aquel paí­s, como por el "efecto contagio" que pudiera tener más allá de sus fronteras. Si en un paí­s como Francia, que aún no está en recesión (aunque se espera su inminente llegada), donde el paro no llega el 8% y el poder adquisitivo de sus habitantes es igual o mayor al de sus vecinos más ricos, los sindicatos consideran que ha llegado el momento de hacer un a huelga general, ¿cuántas razones de más no existirán en otros paí­ses, el nuestro sin ir más lejos, donde los trabajadores se enfrentan a muy peores condiciones?
 Huelga General en Francia: el exorcismo
La huelga general en Francia centra hoy la atención europea. No tanto por los resultados que pueda tener en aquel paí­s, como por el "efecto contagio" que pudiera tener más allá de sus fronteras. Si en un paí­s como Francia, que aún no está en recesión (aunque se espera su inminente llegada), donde el paro no llega el 8% y el poder adquisitivo de sus habitantes es igual o mayor al de sus vecinos más ricos, los sindicatos consideran que ha llegado el momento de hacer un a huelga general, ¿cuántas razones de más no existirán en otros paí­ses, el nuestro sin ir más lejos, donde los trabajadores se enfrentan a muy peores condiciones?
El pulso entre Sarkozy y los sindicatos se prevé tenso y prolongado. Para el conservador Le Figaro la huelga es un sinsentido, no sólo porque no va a mejorar la situación de los franceses, sino porque su peso principal recae sobre los trabajadores del sector público, precisamente los que más inmunizados están contra la crisis por tener seguros sus empleos y unos salarios en general más altos que la media. Y carga contra la nueva dirección del Partido Socialista francés por ponerse al lado de los huelguistas, oponiendo su actitud a la de la antigua dirección que se ha distanciado de ella.
El izquierdista Liberation, por el contrario, carga exclusivamente contra Sarkozy, de quien considera que si bien en el momento de su elección podía entenderse su impulso reformista, en la nueva coyuntura creada por la crisis mundial puede ser contraproducente, dividir al país y exacerbar los conflictos.
 
Francia. Le Figaro
INÚTIL Y COSTOSA
 
Se comprende fácilmente que millones de franceses están inquietos por su poder adquisitivo, su empleo, su vivienda. La crisis amenaza con sumir a la economía francesa en una grave recesión. Ningún país europeo escapará, EEUU pagará un pesado tributo, los países emergentes sufrirán un serio frenazo, los más pobres, en África, en Asia, en América Latina, serán una vez más los más afectados.
 
Estas son razones suficientes para estar aturdido por esta huelga de 24 horas que de nuevo va a tomar de rehenes a millones de franceses impidiéndoles ir al trabajo o desplazarse.
“Favorecer la mejora del poder adquisitivo”; ciertamente no es dejando de trabajar de donde podrá venir.
 
“Mantener el empleo”: ¿quién pude creer que una huelga impedirá los despidos? “Relanzar el crecimiento”: hace falta ser muy ingenuo para creer que los desfiles de los huelguistas constituyen un estímulo económico (...)
 
Es más, lo esencial de los batallones de manifestantes y huelguistas estará constituido por asalariados privilegiados: funcionarios, profesores, maestros, carteros, electricistas... que ciertamente afrontan dificultades cotidianas reales, pero que tienen la suerte, al contrario de numerosos trabajadores del sector privado, de no tener ninguna angustia por su empleo.
 
Chocante. Como lo es toda la politización de esta huelga. Pues si no hay que asombrarse de ver a los militantes del Partido Comunista, los del nuevo partido de Olivier Besancenot y los representantes de todas las obediencias de la extrema izquierda, da que pensar la inconsecuencia de la mayoría de los dirigentes del Partido Socialista reagrupados en torno a Martine Aubry (...)
 
Más serios, otros dirigentes del PS, empezando por Ségolène Royal, que ha tomado oportunamente el camino hacia el Foro Social de Belem, en Brasil, piensan que esta tentativa de recuperación del movimiento compromete la “cultura de gobierno” del Partido Socialista.
 
Al final, esta nueva huelga deberá incitar al gobierno y a los parlamentarios de la UMP a revisar las reglas de los servicios mínimos. Pues, si la huelga es una libertad garantizada por la Constitución, se convendrá que la libertad de trabajar y desplazarse ha de beneficiarse de las mismas garantías por nuestros jueces supremos (...)
LE FIGARO. 29-1-2009
 
 
Francia. Liberation
BANDAZOS
 
En este día de huelga espectacular, hay que constatarlo de nuevo: este presidente exaspera. Nicolas Sarkozy suscita, por su hiperactivismo y su defensiva agresividad, reacciones de cólera, de irritación, de furor proporcional a la intensidad de su rabia por trastornar al país sin descanso.
 
Esta caracterísitca de la era Sarkozy, que ha creado una fractura neta amor-odio en el seno del país, podría pasar por un estilo político en un período de calma, como el de su llegada al poder en 2007. Pero hoy estamos en una coyuntura totalmente distinta.
 
El FMI anuncia para 2009 una caída de cerca del 2% del PIB. Se acerca una grave recesión.
 
En este contexto, el país no necesita de un jefe brutal que lo exaspere, sino de un líder político que lo serene y lo movilice.
 
Hasta ahora, el presidente del “poder adquisitivo” no había convencido... Y el presidente de las reformas a la brava menos todavía. Hoy, mientras que el barco francés se frena y da bandazos, la presencia a bordo de un capitán corriendo por todas parte, de la proa al puente y las pasarelas, ocupándose hasta de los menores detalles, no delegando nada, no es nada tranquilizador.
 
Al contrario.
 
Lo que los manifestantes de hoy reclaman, es consideración, que se les escuche, diálogo y una redifición de las prioridades políticas. Ha llegado la hora, respetémosla, de la pausa en las reformas y de la puesta en funcionamiento de una estrategia de crisis a la altura de las circunstancias. Una estrategia puesta en escena por un equipo autónomo y responsable, y no por un monarca y algunos de sus barones.
LIBERATION. 29-1-2009
 
Francia. Les Echos
EL EXORCISMO
Dominique Seux 
 
Es la observación de un embajador representante en París de uno de nuestros principales vecinos y que ya ocupó un cargo aquí hace 25 años: “Francia era entonces un país donde había muchos conflictos sociales en las empresas y pocas manifestaciones. ¡Ahora es al contrario!” A ojos de observadores extranjeros, el movimiento social de esta semana tiene todo para ser extraño. Desde que la crisis se hizo global y mundial y la recesión  ya está aquí, Francia es el único país –con Islandia y los países bálticos– que ha decidido responder masivamente para confirmar su excepción social.
 
Pero no es la única especificidad tricolor. La segunda es también sumamente reveladora: es una crisis financiera que sacude al planeta y produce efectos devastadores en las empresas, pero son los servicios públicos, cuyos integrantes no están afectados por ella, los que se ponen en huelga (...)
En fin, se verá que este movimiento es bien diferente que los anteriores. Puesto que en 1995, 2003 o 2006, eran proyectos concretos los que se rechazaban (...), pero esta vez no se actúa para oponerse a una reforma en particular. Las palabras a la orden del día son las de relanzamiento social, protesta contra la crisis y la contestación de la acción gubernamental en general (educación, empelo, plan anti-recesión, etc.) Es demasiado largo para resumir bajo una única bandera. Pero también para levantar una alternativa creíble.
 
De momento, la tentación de darles la espalda y de dejar a los manifestantes “exorcizar” –según la fórmula del Eliseo– la ansiedad colectiva va a ser fuerte para Nicolás Sarkozy y François Fillon. El período que se abre requiere sin embargo un especial cuidado. Pues lo mismo que la multiplicación del deterioro de los beneficios de las empresas vaticina la recesión, el deterioro social de este 29 de enero está acompañado de síntomas que muestran el desasosiego frente a una crisis de la que ni trabajadores ni empresas son responsables. Los sindicatos deben entender que golpear al ejecutivo no les dará ventaja. Pero éste a su vez debe explicar mejor la crisis y su acción para no sumar a la crisis económica una crisis social. Y continuar siendo hiperactivo en un contexto extremadamente cambiante.
LES ECHOS. 29-1-2009
 
 
 
 
Argentina. Clarín
BANQUEROS CON VERGÜENZA
Daniel Muchnik
 
Hoy, miércoles 28 de enero, se inicia el 14° Encuentro de Davos, esa localidad suiza en las alturas que utilizó Thomas Mann para ubicar a su personaje de "La Montaña Mágica". Todos los años, el Foro Económico Mundial, establecido en 1971, como un grupo de expertos empresariales y académicos, congrega en Davos a Jefes de Estado, Ministros de Economía y Finanzas, economistas y banqueros destacados. Se pasa revista al estado del mundo y se trazan perspectivas.
 
Este año, toda esa multitud de banqueros que nunca faltaban están tachados con un "ausente". O han sido echados de las instituciones que representaban como los ejecutivos con mayor poder o bien las instituciones se han derrumbado. Otros han decidido no ir, cubiertos de vergüenza por el derrumbe del sistema en Estados Unidos y en Europa, responsabilidad de ellos.

Por otra parte, no se pueden estar exhibiendo. Los banqueros han recibido ayudas millonarias de los Gobiernos mientras decenas de miles no pueden pagar las cuotas hipotecarias y pierdan sus viviendas. El Gobierno Argentino ha decidido no enviar representantes oficiales.

Una encuesta elaborada para esta reunión de Davos por el grupo Pricewaterhouse Coopers en el más alto nivel del estamento empresarial mundial indica que "la confianza de los Directores Ejecutivos descendió a su punto más bajo desde 2003 y el 85 por ciento se refiere al impacto de la recesión en las principales economías".

Se mostraron pesimistas acerca del crecimiento a largo plazo y pronosticaron una recuperación lenta. Sólo un 30 por ciento afirmó tener confianza en los próximos tres años. Otros factores de riesgo importantes fueron la desorganización de los mercados de capitales (72 %), los costos energéticos (50%) y la disponibilidad de talentos clave (46 %).
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