Zapatero en "Tengo una pregunta para usted"

Lo que Zapatero dijo... o el engaño calculado

Zapatero cosechó en el debate la indignación nacional levantada ante su polí­tica económica

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27-01-2009
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Zapatero tuvo que lidiar con las constantes preguntas de ciudadanos que le recriminaban haber ocultado la crisis o lanzarse al rescate de la banca cuando se abandona a su suerte a familias y pymes. En cada una de las respuestas de Zapatero a las preguntas más comprometidas sobre la crisis hay medias verdades, tergiversación de la realidad o confusión interesada. Todo para ocultar el gigantesco engaño, por no hablar de una multimillonaria estafa, que supone la "polí­tica anticrisis" del gobierno.
 Todo para ocultar el gigantesco engaño, por no hablar de una multimillonaria estafa, que supone la “polí­tica anticrisis” del gobierno (Foto: EFE)
Todo para ocultar el gigantesco engaño, por no hablar de una multimillonaria estafa, que supone la “polí­tica anticrisis” del gobierno (Foto: EFE)
Zapatero tuvo que lidiar con las constantes preguntas de ciudadanos que le recriminaban haber ocultado la crisis o lanzarse al rescate de la banca cuando se abandona a su suerte a familias y pymes. En cada una de las respuestas de Zapatero a las preguntas más comprometidas sobre la crisis hay medias verdades, tergiversación de la realidad o confusión interesada. Todo para ocultar el gigantesco engaño, por no hablar de una multimillonaria estafa, que supone la "polí­tica anticrisis" del gobierno.
"Yo no engañé sobre la desaceleración económica. La crisis financiera se ha extendido hasta límites que no se conocían hace un año"
Ya en la primera pregunta se le reprochó a Zapatero haber ocultado la crisis hasta pasada las elecciones, engañando a la población. Más tarde, uno de los ciudadanos exclamó, visiblemente indignado: “Monté una empresa cuando ustedes decían que no había crisis sino desaceleración. ¿Es consciente del drama humano que se creó por esa falta de transparencia?”.
La respuesta de Zapatero persistió en el engaño: “Yo no engañé: en aquel momento la previsión era desaceleración. Hace un año nadie imaginaba que veríamos caer los colosos financieros de EE UU”.
 
Hace exactamente un año, cuando la bolsa española registró una caída del 7,5%, la mayor de la historia hasta ese momento, en las páginas del De Verdad impreso, ya anunciamos que “nunca en la historia de los mercados financieros se ha producido una caída de esta envergadura sin que haya tenido consecuencias sobre el sector real de la economía, la economía productiva, y los bolsillos de los ciudadanos (...) esta crisis mundial tiene un efecto añadido en nuestro país que, en vez de reducirla, se suma a ella para hacerla aún más preocupante: la coincidencia con el agotamiento de un modelo de desarrollo económico basado en la construcción, el endeudamiento y el consumo…, y el empleo precario.
 
Más de 6 millones de familias están viendo como pierden parte de sus ahorros invertidos; miles de empresas dejan inversiones y proyectos en el aire por la reducción de los créditos; y cientos de miles de puestos de trabajo -¡hasta un millón!- pueden estar en peligro directamente relacionados con el parón de la construcción. (...)
 
Tratar de minimizarla, como está haciendo el gobierno de Zapatero, sólo sirve para confundir a los ciudadanos y seguir favoreciendo a quienes se han llevado los beneficios de la riqueza creada durante las últimas dos décadas de vacas gordas”.
Un año después, Zapatero volvió a insistir en el engaño, cuando en el debate anunció que “al final de 2009 podremos ver señales de recuperación (...) a partir de marzo volverá a recuperarse el empleo”.
Sólo el último informe de la Comisión Europa vaticina para 2010 una tasa de paro del 19%, lo que supondría rozar los cinco millones de parados.
 
 
 “No hemos dado un euro a la banca”
Un jubilado le pregunto a Zapatero cómo pensaba garantizar que el dinero que han dado a los bancos no se lo queden para sanear sus cuentas en lugar de dárselo a familias y empresas.
 
Y, sorprendentemente, el presidente del gobierno intentó convencernos de que “no hemos dado un euro a la banca. Hemos respaldado financieramente a los bancos, comprándoles activos cuyo valor recuperará el Estado cobrando un interés. Intentamos que llegue el dinero a las familias. Voy a apremiar a los bancos para que den crédito”.
 
No es verdad. El gobierno ha comprometido 250.000 millones de euros –un 25% del PIB español- en rescatar a la banca. Obligando a cada español a cotizar forzosamente con 5.555 euros.
 
Hasta tal punto supone un desembolso extra, que el superavit en las cuentas públicas –que podía emplearse en aumentar las prestaciones por desempleo o rescatar a las pymes- se ha esfumado. Y el Estado se ha visto obligado a emitir nueva deuda pública, por la que pagará un altísimo interés.
 
Zapatero se ha negado a que esa ingente cantidad de dinero público fuera puesta –a través del ICO- directamente a disposición de las familias y pymes que lo necesitaran. Por el contrario, lo ha puesto a disposición de la banca.
¿Para qué utilizan los bancos ese dinero público? Para sanear sus cuentas, pagando los vencimientos de sus deudas con el capital extranjero, reforzando su capital o equilibrando sus balances.
 
 
“Hago un llamamiento al compromiso colectivo para salir cuanto antes de la crisis. Todos tenemos que hace un sacrificio”
La receta de Zapatero para salir de la crisis fue tan sencilla como sorprendente:  “¿Qué hacer? Tener confianza en nuestro país. A los más afectados les pido que no pierdan la esperanza; para el resto, hago un llamamiento al compromiso colectivo. Los que tienen empleo tienen que seguir consumiendo. La economía no es sólo dinero, es también un estado de ánimo. Y los grandes empresarios y accionistas también tienen una responsabilidad social: no es el momento de grandes beneficios, salarios excesivos y rentabilidades a corto plazo”.
 
Según Zapatero, la responsabilidad y los sacrificios están compartidos tanto por trabajadores como por banqueros y grandes empresarios.
 
¿Por qué los sacrificios no comienzan por el Banco de Santander, que anuncia unos beneficios de 9.000 millones de euros para 2008? ¿O de los principales bancos y monopolios que conforman el IBEX-35, que en los últimos diez años han disparado un 73% los beneficios, mientras en ese mismo periodo los salarios han perdido un 4% de poder adquisitivo?
 
¿Y a qué se refiere Zapatero cuando hace recaer también los “sacrificios” sobre los trabajadores? En un momento donde el gobierno aprueba todos los EREs que los monopolios proponen, Solbes amenaza con globos sonda que reducirían las pensiones hasta en un 30%, y se exige a los trabajadores más “moderación salarial”, un escalofrío nos recorre cuando Zapatero nos demanda “sacrificio”.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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