Murcia. Alarma social

Del viejo caciquismo rural a la nueva corrupción democrática

El antiguo caciquismo español está siendo sustituido por una galopante corrupción que hace y deshace con los presupuestos públicos a su antojo.

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27-01-2009
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Cinco Ayuntamientos registrados por la Guardia Civil en los ultimos tiempos en Murcia muestran una alarmante situación donde unas redes de corrupción con caracteristicas mafiosas roban el pan de todos los trabajadores del paós. Cinco Ayuntamientos registrados por la Guardia Civil en los ultimos tiempos en Murcia muestran una alarmante situación donde unas redes de corrupción con caracteristicas mafiosas roban el pan de todos los trabajadores del paós.
Del viejo caciquismo del campo a la nueva corrupción democrática.
Es sabido por la cultura popular que el campo del sur de España ha sido, históricamente, amparo de poderosos caciques locales, los cuales poseedores de las tierras en su inmensidad hacían y deshacían negocios a su antojo con el consenso del régimen nacional. Estos eran poseedores de los habitantes del lugar y las familias así como de sus destinos. Los tiempos cambian en España, ya no existen latifundios de cientos de kms. Ahora los Ayuntamientos democráticos inundan cualquier campo español. Ayuntamientos con su gobierno, su oposición y sus reglas consensuadas y si no te gusta, votas a otro o te presentas. Todavía hoy la agricultura y ganadería llena de trabajo los pueblos mediterráneos pero hay un factor nuevo, la construcción.
No obstante vemos cómo los escándalos de corrupción se suceden y multiplican como el viejo cáncer del caciquismo. Políticos, empresarios y altos funcionarios se suceden en el desfalco o las mil tramas ilegales que se nos presentan casi a diario en algún periódico de España.
Solo en Murcia, la Guardia Civil ha registrado cinco Ayuntamientos en los últimos tiempos, todos ellos Consistorios pequeños del campo o el mar.
El último escándalo sucedido es la investigación del Fiscal sobre el Concejal de Urbanismo y el de Deportes de Torre Pacheco, en Murcia.
Torre Pacheco es un pueblo del Campo de Cartagena con 28.152 habitantes (datos 2006). Habitualmente ha sido y sigue siendo una zona agrícola, aunque en las últimas temporadas se ha declinado también por la construcción.
La investigación del Fiscal Díaz Manzanera se basa en la presunta adjudicación de decenas de contratos a dedo, pasando por alto la ley que exige el concurso público.
Según la ley cuando un contratos supera los 30.050,61€ para obras, y de los 12.020,24 € para los suministros y servicios, debe hacerse un contrato público.
Poco importa que ahora, especialmente en crisis, cada euro nos sea necesario, poco importan las calidades del servicio contratado y las necesidades reales del municipio. Lo importante aquí es la comisión.
El fiscal denuncia entre treinta y cincuenta contrataciones ilegales y habla de hasta medio millón de euros. Caciques de ayer, de hoy y de mañana. Ellos disponen de un presupuesto de millones X y lo utilizan como desean para enriquecer a tal o cual sector empresarial local, a tal o cual familia, como una autentica familia mafiosa donde tales personas de la comarca hacen y deshacen con el dinero y el pan de todos.
Los investigados son Santiago Meroño León, de Urbanismo, y el de Deportes, José Saura Meroño que decidieron no declarar. Esto ocurría por recomendaciones del abogado que ha sido destinado a todos los casos de corrupción del PP en Murcia, quien declaró que ningún cargo del PP prestaría declaración ante la fiscalía de Murcia.
Ahora la denuncia ya está preparada para enviar al juzgado.
Los que supuestamente recibían las contratas eran el arquitecto, Francisco C.G. y un constructor que su nombre no se ha hecho público.
Lo más decadente es que Torre Pacheco ya tuvo un escándalo de corrupción hace dos años, en el 2007.
Hace dos años ya hubo su aquel y dos años después la historia continúa. Hasta un pueblo del campo de menos de treinta mil habitantes tiene una supuesta trama de medio millón de euros, en Librilla se habló de seis millones de euros y así un largo sinfín de ladrones que se han convertido en la nueva generación del caciquismo de este país y lo peor es que, probablemente solo conocemos la punta del iceberg. ¿Si un pueblo de treinta mil habitantes puede tener estas tramas, qué se funden en ciudades cien veces mayores?
 
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