Sevilla: Plan anticrisis

¿Manolo y Benito Corporeision o Botí­n y compañí­a?

El Gobierno mantiene artificialmente el sector de la construcción mientras el tejido industrial se desintegra.

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26-01-2009
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¿Manolo y Benito Corporeision o Botí­n y compañí­a?
Si bien el sector de la construcción es uno de los más afectados por la crisis, la inversión estatal del plan anticrisis lo que debería hacer y no hace, es invertir en empleo productivo que genere riqueza propia y puestos de trabajo a largo plazo.
 
Los números en ese sentido son claros y escandalosos. De los 327 millones de euros destinados a los municipios sevillanos, sólo el 3,75% irá destinado a obras de mejora de polígonos industriales e infraestructuras para formación y creación de empresas.
 
Mientras, el grueso del plan anticrisis se invertirá en mejoras urbanas, arreglos de colegios, instalaciones deportivas y sobre todo edificios públicos.
 
Un plan de grandes dimensiones, que podría generar las bases de la independencia de sectores productivos. Una cantidad ingente de dinero que si fuera destinada a crear riqueza propia daría estabilidad tanto económica como en los puestos de trabajo creados.
 
Sin embargo el proyecto es bien distinto. Destinado en gran parte a obras públicas antes citadas que generarán 13 000 contratos de duración limitada que darán trabajo a parte de los 32 000 parados del sector de la construcción y que terminarán a la finalización de las obras. Por este motivo se destinará otro tanto del presupuesto en la creación de becas de formación para cuando los contratados vuelvan a quedarse parados. Pan para hoy y hambre para mañana concienzudamente y atrozmente planificado.
 
Si bien parece que “Manolo y Benito Corporeision” hubieran elaborado este plan para una de sus chapuzas, no es posible que la incompetencia sea el motivo de fondo de este. Hay que buscar los motivos en una voluntad política dirigida a mantener, de forma incluso artificial, el sector que tantos beneficios le ha dado a la gran banca por medio de las hipotecas. Una voluntad política de catadura moral tal, que está dispuesta a ver cómo se destruye el tejido industrial y quedarse impasible. Unos políticos gestores de Botín y compañía a los que poco les importa que se genere riqueza y trabajo, poco les importa las condiciones de vida y el empleo de la gente, esa no es su crisis.
 
La crisis de la que el Gobierno pretende salir, no es a la que las familias se enfrentan cada día, ni la de los trabajadores que ven cuestionados sus puestos de trabajo por un ERE, ni la de las fábricas que por la decisión de la multinacional de turno se cierran, no la de los parados, ni la de los pequeños empresarios. La crisis de la que El Gobierno pretende salir es de la de que Botín pueda ganar los beneficios que espera, da igual quién caiga en su camino.
 
 
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