Mucho más que una presentación de candidaturas

Andoain: victoria de UPyD frente al fascismo étnico

El acto de UPyD en Andoain ha sido mucho más que una presentación de candidaturas. Ha sido una victoria de UPyD frente a ETA, frente al régimen de terror, de miedo y de silencio. Un pequeño gran hito.

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26-01-2009
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La persistente lluvia que caí­a sobre Andoain era la callada expresión de la profunda tristeza de la mayorí­a de los vascos, por vivir desde hace tantos años bajo un régimen de terror, miedo y silencio. La firme presencia de más de 250 personas con paraguas de color magenta, bajo esa contumaz lluvia, fue la valiente y alegre respuesta a ese siniestro régimen impuesto en el Paí­s Vasco. Valentí­a para ejercer el derecho básico a celebrar un acto "sin pedirle permiso a nadie" (más allá del necesario trámite municipal). Un acto de libertad convocado sin pedirles permiso a los terroristas, ni a sus representantes polí­ticos, ni a la camarilla nacionalista etnicista y excluyente que domina el poder autonómico. Un acto de valentí­a sustentado en el coraje ciudadano que, hace ya bastantes años, dio lugar a un movimiento cí­vico como Basta Ya en el Paí­s Vasco. Un coraje ciudadano que, desde hace año y medio, dio origen al nacimiento y desarrollo de UPyD en toda España.
 Rosa Dí­ez exhibe, durante el acto en Andoain, el cartel que ETA habí­a distribuido horas antes del acto por todas las calles del mismo pueblo. Coraje frente a cobardí­a. (Foto: Miguel Sáenz)
Rosa Dí­ez exhibe, durante el acto en Andoain, el cartel que ETA habí­a distribuido horas antes del acto por todas las calles del mismo pueblo. Coraje frente a cobardí­a. (Foto: Miguel Sáenz)
La persistente lluvia que caí­a sobre Andoain era la callada expresión de la profunda tristeza de la mayorí­a de los vascos, por vivir desde hace tantos años bajo un régimen de terror, miedo y silencio. La firme presencia de más de 250 personas con paraguas de color magenta, bajo esa contumaz lluvia, fue la valiente y alegre respuesta a ese siniestro régimen impuesto en el Paí­s Vasco. Valentí­a para ejercer el derecho básico a celebrar un acto "sin pedirle permiso a nadie" (más allá del necesario trámite municipal). Un acto de libertad convocado sin pedirles permiso a los terroristas, ni a sus representantes polí­ticos, ni a la camarilla nacionalista etnicista y excluyente que domina el poder autonómico. Un acto de valentí­a sustentado en el coraje ciudadano que, hace ya bastantes años, dio lugar a un movimiento cí­vico como Basta Ya en el Paí­s Vasco. Un coraje ciudadano que, desde hace año y medio, dio origen al nacimiento y desarrollo de UPyD en toda España.
          Un pueblo donde ETA mató a los significados líderes de Basta Ya, Joseba Pagazaurtundua y José Luis López de la Calle, y de cuya vida diaria los secuaces de ETA en el pueblo previamente informaron. Un lugar donde se han llevado a cabo no sólo atentados y asesinatos sino donde se impone diariamente un régimen cotidiano de miedo y silencio. Un pueblo donde se desarrolló la ceremonia fúnebre que la familia y los amigos de Joseba le tributaron para celebrar que la vida puede a la muerte. Un lugar donde su muerte empujó a más ciudadanos a levantarse contra el régimen nazifascista. Un pueblo donde mucha gente, hoy en día, no se atreve a acercarse a un acto político de un partido constitucionalista. Un lugar donde, en el día de hoy, se mira a través de los visillos para atisbar la presencia y el coraje de los que defienden la libertad. Un pueblo donde UPyD ha tenido el coraje y la valentía de presentar sus candidaturas a las elecciones autonómicas vascas. Un lugar donde el objetivo democrático básico es echar del poder a los que sacuden el árbol y a los que recogen sus frutos. 
 
          Unos ciudadanos con la firmeza democrática capaz de mantener la lucha por la libertad en estas condiciones. Unas personas, como la madre de Joseba, Pilar Ruiz, y su viuda, Estíbaliz Garmendía, con el coraje de ir en las listas de UPyD y de asistir a la presentación de las candidaturas en Andoain, donde asesinaron a su ser querido, convirtiendo su dolor en fuerza revolucionaria. Unos ciudadanos con la valentía de presentarse en la candidatura de un partido consecuentemente constitucionalista. Unas personas con el coraje de tener que llevar guardaespaldas por encabezar unas listas electorales amenazadas por los representantes del régimen de terror, de miedo y de silencio.

          Todo esto fue el acto de UPyD en Andoain. Mucho más que una presentación de candidaturas. Ha sido, una victoria de UPyD frente a ETA y frente al régimen nazifascista imperante. Un pequeño gran hito que señala el camino de un cambio revolucionario para echar a la camarilla etnicista dominante y poder, así, conquistar la libertad.
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