Cierre de Canal 9 /Radio Televisión Valenciana

En negro

El cierre de Canal 9/RTVV ha levantado un auténtico clamor popular. El sábado 30 de noviembre más de 60.000 personas según los organizadores recorrieron el centro de Valencia bajo la pancarta de los trabajadores: "RTVV no es tanca, és la teua".

5
2 votos
03-12-2013
Publicidad
Fabra y su apagón han conseguido unir a todos los sectores valencianos independientemente de su ideologí­a, derechas e izquierdas, partidos polí­ticos y sindicatos, las fallas, organizaciones cí­vicas, empresariales, culturales y sociales; banderas regionalistas valencianas, cuatribarradas o catalanistas... Todos unidos en un único grito: "¡TORNAREM!", y una exigencia: ¡Fabra dimissió!.
 El cierre ha unido a todos los sectores valencianos de derechas e izquierdas, partidos polí­ticos y sindicatos, las fallas, organizaciones cí­vicas, empresariales, culturales y sociales; banderas regionalistas valencianas, cuatribarradas o catalanistas...
El cierre ha unido a todos los sectores valencianos de derechas e izquierdas, partidos polí­ticos y sindicatos, las fallas, organizaciones cí­vicas, empresariales, culturales y sociales; banderas regionalistas valencianas, cuatribarradas o catalanistas...
Fabra y su apagón han conseguido unir a todos los sectores valencianos independientemente de su ideologí­a, derechas e izquierdas, partidos polí­ticos y sindicatos, las fallas, organizaciones cí­vicas, empresariales, culturales y sociales; banderas regionalistas valencianas, cuatribarradas o catalanistas... Todos unidos en un único grito: "¡TORNAREM!", y una exigencia: ¡Fabra dimissió!.

A Canal 9 lo callaron el día antes, viernes 29. Por la noche, con nocturnidad y alevosía, sin ningún aviso ni notificación, cortaron la emisión de Radio 9, a continuación la policía autonómica y la nacional asaltan la TV valenciana.

Como si de una película de Berlanga se tratará, el técnico enviado por la comisión liquidadora, Paco “Telefunken”, se niega a cortar el cable. A las 3 de la madrugada, todos los trabajadores reciben un e-mail, “tienen un permiso retribuido”.

A los trabajadores se les impide la entrada como si fueran delincuentes, pero algunos consiguen  entrar  por una ventana, a escondidas, para retransmitir en directo lo que estaba pasando. Todos los corredores están llenos, después de más de 12 horas, esperando que los desalojen.

En el exterior, trabajadores, cadenas de TV y radio de toda España, ciudadanos, actores…esperan. Nadie puede entrar ni salir y sólo hay una cámara conectada,  por un cable rojo que han podido echar por una ventana.

Entre lágrimas y gritos de “RTVV no es tanca”, “Açò es un colp d’Estat”, “No teniu vergonya”, como si de los peores tiempos se tratara, a las 12’19 horas Canal 9 funde a negro. 

Otro paso en la monopolización

RTVV se había convertido en los últimos años, en la prolongación del gabinete de prensa del PP, con una “censura dura”; basta recordar que el juicio al ex-presidente Camps, en la TV valenciana no ha existido, o cómo las víctimas del accidente del metro estaban silenciadas e invisibles, y un largo etc. Pese a esto deciden cerrar, ¿se echan piedras sobre su propio tejado?

Indudablemente que el despilfarro de los recursos de la Comunidad Valenciana (aeropuerto de Castellón, Terra Mítica, sobrecoste de la Ciudad de las Artes, caso Gürtel y 140 causas más abiertas por corrupción…), con una deuda acumulada de 30.000 millones de euros, la ruina de la CAM y Bancaja, les obliga a recortar.

Pero no es que RTVV fuera inasumible por falta de dinero. El cierre es un paso más en la privatización y monopolización de los medios de comunicación en España. Dar el lugar que ocupaba Canal 9/RTVV –cuota de audiencia, cuota de publicidad, infraestructuras…- a otras empresas privadas (televisiones de la COPE, Las Provincias o grandes grupos como Tres60, Secuoya o Mediapro) para que jueguen el mismo papel al servicio de los poderes económicos y de la casta política que ellos representan. "Fundido en negro, la respuesta del Consell a unos trabajadores dispuestos a hacer sacrificios para mantener C9 y tener una segunda oportunidad de una televisión valenciana de calidad, sin censura y plural"

“Tornarem!!”

Demasiados indicios apuntan a que el cierre obedecía a una estrategia diseñada de antemano. Los trabajadores de RTVV, siempre han querido negociar el futuro de la empresa, dispuestos a negociar un segundo ERE, han sido la Generalitat Valenciana y la dirección de RTVV los que no han tenido nunca la voluntad de negociar una solución.

El Comité de empresa, en su única y última  reunión con el vicepresidente de la Generalitat, José Císcar, presentaron una propuesta por la que mantener RTVV no costaría ni un euro más de los que tenía presupuestados antes de la sentencia de nulidad del ERE, con jubilaciones anticipadas, bajas voluntarias, suspensiones temporales de contratos para toda la plantilla de hasta 45 días al año, incluso congelación salarial y supresión de horas extras, etc. Un segundo documento por el que el Comité y los 6 sindicatos se comprometían a no presentar demandas colectivas contra RTVV en caso de acuerdo.

Frente a unos trabajadores dispuestos a hacer sacrificios para mantener C9 y tener una segunda oportunidad de una televisión valenciana de calidad, sin censura y plural, la respuesta de Ciscar: “No se puede…, no hay tiempo”. Su única respuesta está en el botón 9 del mando: “sin señal”, en negro.

Los trabajadores mantendrán el espíritu con el que vivieron los últimos minutos de vida en directo de Canal 9: “TORNAREM!!... senyor Fabra, senyor Ciscar, senyora comissiò liquidadora, NO POSAREN EL GENOLL EN TERRA!!”

(“¡VOLVEREMOS!.. Señor Fabra, señor Ciscar, señora comisión liquidadora, ¡NO NOS PONDREMOS DE RODILLAS!”). Y anuncian que lo llevarán a los tribunales, aunque lleve años de demandas, juicios y pleitos.

¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad