Cierre de Canal 9

Expolio público y monopolización de la información

Por encima de cualquier análisis, la decisión del Consell de la Generalitat Valenciana de cerrar RTVV, el primer canal público en cerrar en España, como respuesta a que el Tribunal Superior de Justicia valenciano tumbara el ERE para despedir a 1.200 trabajadores, significa un auténtico despido masivo de miles de trabajadores no sólo de RTVV (1.600 directos de plantilla), sino de todos los medios audiovisuales valencianos. Durante los dos dí­as que los trabajadores tomaron el control de la programación cambiando la lí­nea editorial por una mas critica y plural triplicaron el nivel de audiencia, tendencia que se mantiene aunque el Consell ha colocado una nueva dirección por ví­a urgente encargada de la liquidación.

5
2 votos
19-11-2013
Publicidad
Por encima de cualquier análisis, la decisión del Consell de la Generalitat Valenciana de cerrar RTVV, el primer canal público en cerrar en España, como respuesta a que el Tribunal Superior de Justicia valenciano tumbara el ERE para despedir a 1.200 trabajadores, significa un auténtico despido masivo de miles de trabajadores no sólo de RTVV (1.600 directos de plantilla), sino de todos los medios audiovisuales valencianos. Durante los dos dí­as que los trabajadores tomaron el control de la programación cambiando la lí­nea editorial por una mas critica y plural triplicaron el nivel de audiencia, tendencia que se mantiene aunque el Consell ha colocado una nueva dirección por ví­a urgente encargada de la liquidación.
 El ERE afectaba a 1200 de los 1800 trabajadores y tuvieron que reformularlo ante chapuzas como  no dejar suficientes técnicos para operar el canal. Es evidente que el cierre era una estrategia ya preparada.
El ERE afectaba a 1200 de los 1800 trabajadores y tuvieron que reformularlo ante chapuzas como no dejar suficientes técnicos para operar el canal. Es evidente que el cierre era una estrategia ya preparada.
Por encima de cualquier análisis, la decisión del Consell de la Generalitat Valenciana de cerrar RTVV, el primer canal público en cerrar en España, como respuesta a que el Tribunal Superior de Justicia valenciano tumbara el ERE para despedir a 1.200 trabajadores, significa un auténtico despido masivo de miles de trabajadores no sólo de RTVV (1.600 directos de plantilla), sino de todos los medios audiovisuales valencianos. Durante los dos dí­as que los trabajadores tomaron el control de la programación cambiando la lí­nea editorial por una mas critica y plural triplicaron el nivel de audiencia, tendencia que se mantiene aunque el Consell ha colocado una nueva dirección por ví­a urgente encargada de la liquidación.

Como dicen los trabajadores, ellos no son los culpables de la deuda acumulada, sino la gestión impuesta por la Generalitat. RTVV y en especial Canal 9 ha significado un constante expolio del patrimonio público, utilizado como medio de propaganda por los diferentes gobiernos de turno; pero a la vez como un coladero del dinero publico en eventos como la visita del Papa, contratos como la Formula 1 (22 millones de euros, IVA no incluido), y en externalización de programas, pagados a precio de oro a productoras exteriores como los 60.000 euros que cobraba Julián Lago cada vez que intervenía en una tertulia. El resultado una deuda acumulada de 1.217 millones. Además, según el informe de la Sindicatura de 2011, RTVV contaba con una plantilla de 1.770 trabajadores, de los que apenas un millar habían entrado por oposición, con 112 directivos y 36 personas de “extraplantilla”, contratados como asesores aunque no ejercieran estas funciones.

El cierre de RTVV viene precedido de un ERE, que el TSJ Valenciano había tumbado. Según el fallo "hubo una evidente y clara alteración de los listados y de los propios criterios de designación precedentemente delimitados y aprobados". Por ello, aprecia "irregularidades importantes". El ERE afectaba a 1200 de los 1800 trabajadores y tuvieron que reformularlo ante chapuzas como  no dejar suficientes técnicos para operar el canal. Es evidente que el cierre era una estrategia ya preparada y puede que ocurra con más televisiones públicas."Mas allá de pedir que no se cierre Canal 9, es hora de plantar cara al verdadero problema, la monopolización de la información en España"

El cierre de Canal 9 tiene un precedente, el cierre de la televisión publica griega impuesto por la Troika. Es un nuevo expolio al patrimonio público pues pone un instrumental y una capacidad de emisión así como una serie de frecuencias, valorado todo ello en miles de millones a disposición del mejor postor. No solo es un bocado millonario, también una expléndida arma de comunicación y formación de masas que seguramente pasara a algún monopolio privado.

Y ahí encontramos su principal objetivo, no es que RTVV sea inasumible, no es que falte dinero, (simplemente con otra gestión y el que se ha regalado a la banca se podría mantener). Es un nuevo  paso en la concentración y monopolización de la comunicación en España. Un pequeño puñado de monopolios controlan la información en España usándola como arma de control social.

Mas allá de pedir que no se cierre Canal 9, es hora de plantar cara al verdadero problema, la monopolización de la información en España. Una alternativa es una ley contra la monopolización de la información como la existente en muchos países, como Argentina o Ecuador, que garantiza espacio para el desarrollo no sólo de medios públicos y privados, sino a los medios comunitarios independientes. Solo con medios independientes económicamente y en manos del pueblo podremos romper este cerco.

¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad