Ciencia

Rigurosidad Cientí­fica

A lo largo de la historia se han comprobado las nefastas consecuencias de la falta de rigurosidad de algunos cientí­ficos en sus definiciones, teoremas y cálculos.

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24-01-2009
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No hace falta irse muy lejos para comprobarlo. ¿Qué pasó con el acelerador de partí­culas del CERN en 2007? Hubo un error en los cálculos matemáticos en el sistema de anclaje que destrozó el acelerador. Teniendo en cuenta que la energí­a principal que utilizan los aceleradores de partí­culas es la nuclear, nos podemos imaginar el pánico en Ginebra. No hace falta irse muy lejos para comprobarlo. ¿Qué pasó con el acelerador de partí­culas del CERN en 2007? Hubo un error en los cálculos matemáticos en el sistema de anclaje que destrozó el acelerador. Teniendo en cuenta que la energí­a principal que utilizan los aceleradores de partí­culas es la nuclear, nos podemos imaginar el pánico en Ginebra.
     ¿Y el caso del agrónomoTrofim Denisovich a comienzos del siglo XX? Este científico soviético desarrolló una teoría en la que propugnaba que una especie puede adquirir durante su vida características que pasan a las siguientes generaciones. En la línea del determinismo ideológico dominante sus teorías condicionaron el desarrollo del país, trayendo como consecuencia el atraso de Rusia en más de un decenio y grandes problemas de abastecimiento de comida a comienzos de la II Guerra Mundial.

     También debemos recordar cuando en 1989 se anunció la fusión fría realizada por los químicos Stanley Pons y Martin Fleischman; una confusión en la interpretación entre las llamadas “cuatro Pes” (término enunciado por el químico Nicholas J. Turró): no se deben confundir jamás en ciencias lo posible, lo plausible, lo probable i lo probado. Lo posible son todas las ideas que no van en contra de los principios básicos de la ciencia; lo plausible es dentro de lo posible todo lo que se puede comprobar. Lo probable es la anticipación o desarrollo en áreas desconocidas partiendo de lo que se conoce. Lo probado supone la aplicación de los principios y la comprobación de las hipótesis planteadas.

    Con todo lo expuesto queda claro que un científico tiene que ser riguroso, pero a la vez lo tiene que ser un profesor o cualquier persona que trate de ciencias ya sea periodista, guionista de cine o televisión, escritor etc.… . Tenemos que tener en cuenta que dentro de las aulas, entre los lectores o espectadores tenemos futuros científicos y personas que van a trabajar en los respectivos campos aplicados de las ciencias. Una definición, un teorema o una proposición son objetivos, ya sea el teorema de Pitágoras o la definición de Big Bonce. Se reproduce, si se es riguroso, por igual, ya sea en un libro científico, un artículo o una enciclopedia.

    En una época, la actual, donde la ciencia se cuestiona en las aulas, se está exigiendo a los profesores que su enseñanza tiene que pasar por una disminución de los objetivos de los respectivos cursos, ya sea primaria, secundaria o la propia universidad. Esto además, sin ser estrictamente rigurosos con su caracter científico, sin teoría, sumidas en el empirísmo y “aplicadas a la vida cotidiana“. Es importante ser estrictos en lo que escribimos. Que no valga el alarmismo, pero nos estamos jugando el futuro y cada uno aporta su pequeño grano de arena en lo que hace.
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