Cómics

Superhéroes Árabes que detestan la Violencia

Desde 2003 un editorial de El Cairo publica las aventuras de un cuarteto heroico que lucha por la paz en Oriente.

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23-01-2009
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Jalila fue la única superviviente de la explosión del reactor nuclear de Dimondona, cuando tení­a 16 años, gracias a un equipo antirradiactivo diseñado por su padre. Desde entonces tuvo que asumir la responsabilidad de criar a sus dos hermanos menores. Pero la explosión le proporcionó superpoderes: es inmune a la radiación, vuela, y posee supervista y superoí­do. Gracias a ello podrá proteger a los ciudadanos de City of All Faiths (Ciudad de Todas las Fés).
 Jalila, protectora de La Ciudad De Todas Las Fés
Jalila, protectora de La Ciudad De Todas Las Fés
Jalila fue la única superviviente de la explosión del reactor nuclear de Dimondona, cuando tení­a 16 años, gracias a un equipo antirradiactivo diseñado por su padre. Desde entonces tuvo que asumir la responsabilidad de criar a sus dos hermanos menores. Pero la explosión le proporcionó superpoderes: es inmune a la radiación, vuela, y posee supervista y superoí­do. Gracias a ello podrá proteger a los ciudadanos de City of All Faiths (Ciudad de Todas las Fés).
Este es el argumento básico de los cómics de Jalila, que es uno de los cuatro primeros superhéroes árabes, junto a Aya, la princesa de la oscuridad; Zein, el último faraón y Rakan, el guerrero solitario.

El egipcio Ayman Kandeel fundó AK Cómics para crear unas historietas capaces de competir con Superman, Batman y otros héroes occidentales, con la esperanza de dominar el mercado local. “Los personajes de los tebeos de AK representan un modelo de papel para la juventud árabe y también pretenden promover en occidente una imagen civilizada de los árabes”, afirma Kandeel.

Las directrices les obligan a no mostrar ninguna referencia directa a la política o la religión, algo que encaja con su filosofía pacificadora y completamente desmarcada del terrorismo. Los cuatro héroes de AK cómics son defensores de la paz y de los más desfavorecidos, que rechazan la violencia y las armas, representadas como el mal en sus historias.

En cualquier caso si dejan entrever algún guiño que sugiere una asociación a la realidad actual, cuyo ejemplo más evidente es el de la Ciudad De Todas Las Fés, en una clara referencia a Jerusalén. Pero la religión es un tema tabú y nunca se verán minaretes de mezquitas o torres de iglesia.

El primer cómic aparecido en Egipto en febrero de 2004, tiró solamente 400 copias. Un año más tarde, la cifra era de 6000 y en julio había alcanzado 11.000 ejemplares. En un país donde el salario mensual medio es inferior a cien dólares y un cómic importado puede costar alrededor tres dólares, los tebeos de AK han salido con una versión en blanco y negro que se vende por solo 15 centavos, garantizando la popularidad de la serie, que se prepara ahora para dar el salto a otros países del Oriente Próximo, como Líbano, Siria y Jordania.


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