Clinton ficha a expertos negociadores para Oriente Medio y Afganistán.

Los robustos de Clinton

Obama apuesta por una "diplomacia robusta", un arma de primer orden para la tarea de construir una nueva arquitectura de poder mundial

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23-01-2009
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"Una diplomacia robusta y un desarrollo eficaz son a largo plazo las mejores herramientas para el futuro de EEUU". La nueva Secretaria de Estado, Hillarí½ Clinton, flanqueada por el presidente Obama, presentó hoy en Washington a dos pesos pesados de la diplomacia norteamericana para dos zonas especialmente complejas -y absolutamente vitales- para la nueva lí­nea internacional de EEUU: Oriente Medio y Afganistán-Pakistán. El "pacificador del Ulster" George Mitchell será el encargado de lidiar con la incendiaria herencia de Bush en Oriente Medio, y Richard Holbrooke, antiguo mediador en Bosnia, tendrá como misión imponer los intereses norteamericanos en el enrevesado puzzle del Asia central.
 (EFE) En el Departamento de Estado, toda una puesta de largo. De izquierda a derecha: Richard Holbrooke, Barack Obama, Hillary Clinton, Joe Biden y George Mitchell
(EFE) En el Departamento de Estado, toda una puesta de largo. De izquierda a derecha: Richard Holbrooke, Barack Obama, Hillary Clinton, Joe Biden y George Mitchell
"Una diplomacia robusta y un desarrollo eficaz son a largo plazo las mejores herramientas para el futuro de EEUU". La nueva Secretaria de Estado, Hillarí½ Clinton, flanqueada por el presidente Obama, presentó hoy en Washington a dos pesos pesados de la diplomacia norteamericana para dos zonas especialmente complejas -y absolutamente vitales- para la nueva lí­nea internacional de EEUU: Oriente Medio y Afganistán-Pakistán. El "pacificador del Ulster" George Mitchell será el encargado de lidiar con la incendiaria herencia de Bush en Oriente Medio, y Richard Holbrooke, antiguo mediador en Bosnia, tendrá como misión imponer los intereses norteamericanos en el enrevesado puzzle del Asia central.
El fichaje de Hillary Clinton para la Secretaría de Estado (cuya rivalidad con Obama en las primarias demócratas llegó al terreno de las descalificaciones) es una jugada de altura del nuevo presidente, y muestra la voluntad de consensuar una línea y un equipo a la altura de los retos de la superpotencia. Obama apuesta por una “diplomacia robusta”, un arma de primer orden para la difícil tarea de construir una arquitectura de poder mundial que de respuesta al mundo multipolar al tiempo de mantenga y refuerce la hegemonía y el liderazgo de EEUU.
 
Hillary Clinton es una figura de una talla difícilmente igualable para representar la máxima responsabilidad de la diplomacia norteamericana. Su condición de anterior primera dama –y por tanto conocedora de primera mano de las entrañas del poder y de las relaciones entre los líderes mundiales- no es baladí, y el reconocimiento de su figura en la arena internacional es una baza de primer orden. Pero Clinton no es la única figura destacada del departamento de Estado: el nombramiento de George Mitchell y Richard Holbrooke como enviados especiales para Oriente Medio y Afganistán-Pakistán configuran un equipo ciertamente experto para la diplomacia estadounidense.
 
Ambos provienen de la administración de Bill Clinton. Mitchell jugó un decisivo papel en los años 90 en las negociaciones de paz entre protestantes y católicos en Irlanda del Norte, uno de los conflictos más sangrientos del siglo XX. El IRA irlandés fue durante la guerra fría una plataforma de intervención tanto de EEUU como de la URSS sobre Reino Unido, pero una desaparecida la otra superpotencia y firmemente fijada Gran Bretaña a la órbita norteamericana, Washington decidió a través de un “neutral” Mitchell que era el momento de sofocar el conflicto y fortalecer a su peón inglés frente a la emergente Alemania.
 
En cuanto a Holbrooke, antiguo mediador estadounidense en el Pacto de Dayton, que en 1995 puso fin a la guerra en Bosnia, prometió que hará "todo lo que pueda" para lograr los objetivos de EEUU en Afganistán y Pakistán. Holbrooke ha dicho que trabajará estrechamente con el jefe del Mando Central del Estado Mayor estadounidense, el general David Petraeus, y con otros altos mandos de las Fuerzas Armadas de EEUU.
 
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