Candela Peña denuncia en los Goya las consecuencias de los recortes

"He visto morir a mi padre en un hospital sin mantas

La denuncia de Candela Peña fueron verdades como puños que el pasado domingo sacudieron las pantallas de toda España.

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20-02-2013
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"Llevo tres años sin trabajar en una pelí­cula. En estos tres años he visto morir a mi padre en un hospital público donde no habí­a mantas para taparlo y le tení­amos que llevar el agua. También he tenido un hijo y no sé qué tipo de enseñanza pública va a recibir. Sin sanidad, ni cultura, ni educación, este paí­s no tiene futuro".
 Como en 1998 y 2003, el mundo del cine ha vuelto a conectar con la realidad polí­tica y la sensibilidad social del paí­s.
Como en 1998 y 2003, el mundo del cine ha vuelto a conectar con la realidad polí­tica y la sensibilidad social del paí­s.
"Llevo tres años sin trabajar en una pelí­cula. En estos tres años he visto morir a mi padre en un hospital público donde no habí­a mantas para taparlo y le tení­amos que llevar el agua. También he tenido un hijo y no sé qué tipo de enseñanza pública va a recibir. Sin sanidad, ni cultura, ni educación, este paí­s no tiene futuro".

Las desgarradoras palabras de la actriz Candela Peña al recibir el premio a la mejor actriz de reparto en la gala de entrega de los premios Goya el pasado fin de semana ha vuelto a conectar al mundo del cine con la realidad política y la sensibilidad social del país.


De la misma forma que ocurrió en 1998, con el inolvidable gesto de José Luis Borau levantando sus manos pintadas de blanco frente a la barbarie fascista de ETA o en 2003 con el grito unánime del “No a la Guerra”, los Goya del 2013 serán recordados por las palabras de Candela Peña. "Los usuarios de la sanidad pública catalana saben de sobra quién mientre y quién no"


Que alguien a quien se supone rodeada del glamour que acompaña al mundo del espectáculo, se atreve a denunciar en voz alta, ante una audiencia millonaria, lo que también les está ocurriendo a otros tantos miles de españoles, no sólo es un ejercicio personal de honestidad y valentía, sino también la mejor constatación de algo que venimos repitiendo insistentemente en estas páginas: estamos ante un ataque masivo contra el 90% de la población. Y todos, sin excepción, sufrimos sus consecuencias.


Los gestores del hospital público donde falleció el padre de la actriz –situado en el Baix Llobregat, uno de los cinturones obreros que rodean Barcelona– han salido inmediatamente a desmentir sus palabras. Pero no importa. Los usuarios de la sanidad pública catalana, y en especial de los barios obreros y populares, saben de sobra quién miente y quién no. Y la denuncia de Candela Peña fueron verdades como puños que el pasado domingo sacudieron las pantallas de toda España.

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