SELECCIÓN DE PRENSA NACIONAL

Resistir es vencer

La Vanguardia

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20-02-2013
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http://www.lavanguardia.com/politica/20130219/54365557547/enric-juliana-resistir-es-vencer-debate-estado-nacion.html http://www.lavanguardia.com/politica/20130219/54365557547/enric-juliana-resistir-es-vencer-debate-estado-nacion.html

El Congreso de los Diputados inicia en las próximas horas un debate "sobre el Estado de la Nación" que invita a la acidez y la ironía. La Nación se halla en mal estado, la Nación se ha estropeado, piensan hoy la mayoría de los españoles. Y quienes invocan una escisión nacional como alternativa al mal estado de las cosas –en Catalunya y el País Vasco, por este orden exacto– no se hallan con mejores ánimos. El desaliento es hoy el común denominador de las Españas.

Hay motivo. El panorama es sombrío. El Rey, con problemas de prestigio inimaginables hace apenas cinco años. La principal monarquía católica de Europa interpelada por el gesto valiente e innovador del Papa de Roma. En pocas palabras, la Jefatura del Estado, oxidada en el momento en que el país se halla más necesitado de una figura arbitral capaz de tejer nuevos consensos políticos y sociales. La presidencia del Gobierno con el agua al cuello, aunque no necesariamente a punto de ahogarse. El Gobierno, azorado por una tormenta económica de mayores proporciones que las que el Partido Popular pudo imaginar cuando apuraba sus últimos meses en la oposición, necesita tiempo, tiempo y más tiempo. Hay algunas señales de mejora en el horizonte, pero el hombre de la calle tardará en poder apreciarlas. Si las cosas no se estropean en Europa –lo cual puede que sea mucho esperar– al Ejecutivo aún le queda un año dificilísimo antes de poder prometer expectativas tangibles. En este sentido, José Luis Rodríguez Zapatero, feliz pensionista de la política profesional, ha dejado mucha tierra quemada. Los españoles se han vuelto tomistas: sólo creerán en los brotes verdes cuando los puedan tocar con sus propias manos y, a poder ser, comérselos, bien aliñados, en un plato de ensalada.

Rajoy podía haber llegado al debate en estado agónico como consecuencia del peligroso caso Bárcenas. Llega vivo, pero con el campo lleno de minas. El presidente encarna hoy una de las leyendas más genuinas del hombre español ante la adversidad: resistir, resistir, resistir. Resistir es vencer. Sagunto. Numancia. Guzmán el Bueno. 1808. Zaragoza. Gerona. El Rif. El Alcázar de Toledo. Belchite. La Ciudad Universitaria de Madrid. Negrín. Radio Pirenaica. El penal de Burgos. El franquismo. Los años difíciles de Felipe González. Y Camilo José Cela: "En España, el que resiste, gana". Rajoy saldrá al hemiciclo convencido de que puede resistir ante la mayor constelación de adversidades que se han visto en la política española en los últimos años.

Alfredo Pérez Rubalcaba es otro resistente. Él también está dispuesto a aguantar hasta el final. Está convencido de que hoy representa un importante factor de estabilidad en un país seriamente amenazado por la incertidumbre. Rubalcaba tiene tres objetivos: forzar a Rajoy a un pacto de Estado (o a una sucesión de pactos y compromisos sin un título que los agrupe) para estabilizar y evitar el agotamiento regimental, con el concurso de los sindicatos, especialmente UGT; recrear la imagen del PSOE como partido de Gobierno, y taponar el flanco izquierdo del Partido Socialista, puesto que la principal novedad sociológica se está dando en ese terreno.

Empiezan a existir "condiciones objetivas" para la irrupción de un partido a la izquierda del PSOE con posibilidades de alcanzar el 20% de los votos. Izquierda Unida podría ser la rótula de un Frente Amplio capaz de plantearse ese objetivo en 2015. IU, sin embargo, carece de un fuerte liderazgo y las elecciones europeas del año que viene serán campo de pruebas para todos los proyectos que se mueven en esa dirección: desde las tentaciones del ex juez Garzón al Partido X de Internet. La decantación orgánica tardará en producirse, pero el PSOE tiene hoy el flanco izquierdo amenazado. La nueva generación socialista no se estará quieta. Ello explica la aparición de fenómenos como el meteoro Beatriz Talegón. Hoy y mañana habrá que prestar atención al registro de los diversos partidos de izquierda representados en el Parlamento.

De haber conseguido avanzar en las elecciones catalanas del pasado 25 de Noviembre, CiU tendría hoy una muy envidiable posición en la política española. En nombre de la soberanía nacional, Artur Mas pidió una mayoría excepcional a los electores y perdió 12 diputados. Una mayoría de los electores se interesó por el discurso soberanista, pero no hubo plenos poderes para CiU. Europa no vive el tiempo de las unanimidades. CiU perdió esmalte. Tres meses después, las espesuras están a la vista: Catalunya es de este mundo –es decir, también tiene problemas de corrupción– y oscila entre la inflamación patriótica y una película de espías protagonizada por los hermanos Marx. El catalanismo es hoy un conglomerado sentimental falto de operatividad política. Será interesante observar el registro táctico de Duran Lleida. Y también el del Partido Nacionalista Vasco, callado, quieto, prudente, realista y convertido –quién lo iba a decir– en una pieza primordial para la estabilidad del orden español vigente.

Habrá, entre miércoles y jueves, grandes promesas de regeneración, puesto que en la modesta y atribulada España florece un regeneracionista en cada esquina. Como mínimo.

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