El PNV presenta "Think Gaur 2020"

Un "contrato basura" con Euskadi

Este -disgregación de España y exclusión de quienes se sientan tan vascos como españoles- es el auténtico rostro del nacionalismo étnico, aunque intenten esconder bajo las aristas más etnicistas

0
0 votos
21-01-2009
Publicidad
Cuando el socialista vasco José Ramón Rekalde se recuperaba milagrosamente de un atentado de ETA, Ibarretxe intentó convencer a su hijo de que "en Euskadi se vive francamente bien". Merece la pena recordar esa imagen, ahora que el PNV presenta "Think Gaur Euskadi 2020", un documento definido como "el compromiso social más integral y avanzado", con el que los jelkides pretenden colocar a Euskadi "en el top de los paí­ses occidentales".
 Juan José Ibarretxe, lehendakari, e Iñigo Urkullu, secretario general del PNV. (EFE)
Juan José Ibarretxe, lehendakari, e Iñigo Urkullu, secretario general del PNV. (EFE)
Cuando el socialista vasco José Ramón Rekalde se recuperaba milagrosamente de un atentado de ETA, Ibarretxe intentó convencer a su hijo de que "en Euskadi se vive francamente bien". Merece la pena recordar esa imagen, ahora que el PNV presenta "Think Gaur Euskadi 2020", un documento definido como "el compromiso social más integral y avanzado", con el que los jelkides pretenden colocar a Euskadi "en el top de los paí­ses occidentales".
El “Think Gaur Euskadi 2020” es definido por el PNV como un “Nuevo Contrato con la sociedad vasca”. El último “contrato” ofrecido por los jelkides peneuvistas, que la sociedad vasca rechazó de plano firmar, fue el plan Ibarretxe.
Los ciudadanos vascos están hartos de los “contratos basura” del nacionalismo étnico.
Porque detrás de las buenas palabras sobre desarrollo económico y bienestar que inundan el documento del PNV, se esconden los mismos planes excluyentes de siempre.
El secretario general del PNV, Iñigo Urkullu, se encargó de recordar que “el proceso Think Gaur Euskadi 2020 no sustituye al ideario del PNV ni a la estrategia aprobada en la ponencia política”. En esa ponencia –inspirada por los sectores más etnicistas nucleados en torno a Eguibar- se expresaba un respaldo sin fisuras al plan Ibarretxe.
Urkullu remachó el clavo afirmando que, a la hora de buscar el encaje de Euskadi en el mundo globalizado, “el modelo no está en España, sino en los mejores empelos de gestión europeos y mundiales”.
Más explícito fue el Deia, órgano de expresión del nacionalismo étnico, en un artículo que valoraba el documento “Think Gaur Euskadi 2020”: “La expresión del lehendakari Ibarretxe: "Euskadi no es una parte subordinada de España", ha calado (...) Ahora corresponde al Gobierno y Parlamento vasco seguir avanzando (...) tanto en lo que respecta a la gestión ordinaria (...) como estimular y sostener la conciencia de la ciudadanía vasca del derecho a decidir. Ante estas dos cuestiones relevantes, ¿qué pintan los nacionalistas españoles del PP y PSOE? Absolutamente nada, ni para lo uno ni lo otro. Entraríamos en un riesgo inminente de retroceso en bienestar, por incompetencia manifiesta. Cambiaríamos Euskadi-Euskal Herria por España. Desde España, recibiendo instrucciones, y por España”.
Este –disgregación de España y exclusión de quienes se sientan tan vascos como españoles- es el auténtico rostro del nacionalismo étnico, por mucho que intente vestirse de seda, escondiendo bajo la alfombre las aristas más etnicistas, de cara a las inminentes elecciones autonómicas.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad