Nuevo caso de corrupción en Cataluña... y van...

El oasis era una ciénaga sin fondo

La degeneración de estos saqueadores no conoce lí­mites. Se atreven a quedarse con la recaudación de actos benéficos como la "marató de TV-3", en los que parados o jubilados, que sufren los recortes que ellos dictan, renuncian a cosas importantes para solidarizarse con otros.

5
6 votos
26-12-2012
Publicidad
La quiebra de la fundación IAT (Instituto de Alta Tecnologí­a) destapa otro fraude millonario en la sanidad de Cataluña. El grupo CRC Corporación Sanitaria utilizaba la fundación como tapadera para cargar gastos y desviar fondos de subvenciones hacia empresas del grupo.
 El grupo CRC Corporación Sanitaria, controlado por altos cargos de la Generalitat, robó los 145.485 euros entregados por La Maratí² de TV3, recaudados con las aportaciones de miles de catalanes.
El grupo CRC Corporación Sanitaria, controlado por altos cargos de la Generalitat, robó los 145.485 euros entregados por La Maratí² de TV3, recaudados con las aportaciones de miles de catalanes.
La quiebra de la fundación IAT (Instituto de Alta Tecnologí­a) destapa otro fraude millonario en la sanidad de Cataluña. El grupo CRC Corporación Sanitaria utilizaba la fundación como tapadera para cargar gastos y desviar fondos de subvenciones hacia empresas del grupo.

El IAT entró en quiebra en octubre de 2011 y ahora se ha conocido el informe del administrador concursal. CRC –holding integrado por 13 empresas y la fundación IAT- desvió, en 2010 y 2011, 350.000 euros de fondos recibidos por IAT desde varias instituciones para proyectos de investigación. "Que todos los corruptos acaben en la cárcel... y sobre todo que devuelvan el dinero robado"

La mayor subvención desviada los 145.485 euros entregados por La Maratò de TV3 (recaudados con las aportaciones de miles de catalanes), aunque el desvío alcanza a las universidades catalanas, al Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat, incluso al ministerio de Sanidad. CRC se quedaba las subvenciones y además hacía trabajar a sus investigadores en laboratorios farmacéuticos.

El fraude se remonta a 2008 y alcanzaría casi 6 millones de euros. CRC utilizaba IAT para cargar gastos propios (laborales, comidas, mantenimiento y compra de materiales…). Un caso más de cómo el mundo de las fundaciones oculta un pozo de corrupción directamente relacionado con las “castas” políticas, que las crean o amparan para eludir al fisco, colocar amigos, captar subvenciones, pagar favores o desviar fondos.

Si no, ¿cómo se puede explicar que una fundación creada como centro pionero y modelo de colaboración entre el sector público y privado haya servido durante años como tapadera de un fraude millonario y llevada a la quiebra? La ciénaga de la corrupción de la “casta” política y sus “empresas amigas” en Cataluña no sólo no tiene fondo, tampoco escrúpulos.

Si sumamos todos los casos de corrupción en Cataluñá -desde el caso Palau al escándalo de las ITV... o el 3% enterrado bajo toneladas de silencio-... ¿cuánto dinero nos han robado esta gentuza... los mismos que tras atracarnos nos exigen que nos recortemos en sueldo o nos imponen el copago sanitario?

¿Qué te ha parecido el artículo?
Publicidad



COMENTARIOS