Ante el "órdago" independentista de Mas...

Unidad para frenar los recortes del FMI y Merkel

"Los intereses especí­ficos de Euskadi, Cataluña y Galicia son ya parte inseparable de los intereses generales del pueblo de todas la nacionalidades y regiones de España en su lucha por la independencia frente al saqueo al que quieren someternos el FMI y Berlí­n".

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11-11-2012
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Cataluña camina imparable hacia el millón de parados, la pobreza se extiende entre nosotros al ritmo más rápido de toda Europa, 30.000 familias catalanas acabarán desahuciadas este año, la liquidación de la sanidad y la educación públicas han traspasado ya todas las lí­neas rojas,... Y en medio de todo esto, un fantasma del pasado resurge con fuerza en plena campaña electoral: el derecho a decidir. Quien lo levanta ahora es Artur Mas. Y su motivo no es otro que ocultar que ha sido durante estos años el más aventajado discí­pulo del FMI y Merkel en aplicar recortes salvajes y empobrecer a la sociedad catalana a niveles no vistos desde hace décadas. ¿Qué significa levantar la bandera de la independencia y el Estado propio en este momento de Cataluña y de España? Y sobre todo, ¿quiénes son los que la levantan ahora y para qué?
 "¿Patriotas ellos? ¡No! Las clases populares, vosotros, trabajadores, pensionistas, jóvenes, amas de casa, autónomos, pequeños y medianos empresarios, vosotros sois los verdaderos patriotas, los que de verdad queréis a Cataluña porque lucháis por verla libre de parásitos, ladrones y corruptos; pero los que os expolian y saquean, ¿cómo van a ser los defensores de los intereses del paí­s?"
"¿Patriotas ellos? ¡No! Las clases populares, vosotros, trabajadores, pensionistas, jóvenes, amas de casa, autónomos, pequeños y medianos empresarios, vosotros sois los verdaderos patriotas, los que de verdad queréis a Cataluña porque lucháis por verla libre de parásitos, ladrones y corruptos; pero los que os expolian y saquean, ¿cómo van a ser los defensores de los intereses del paí­s?"
Cataluña camina imparable hacia el millón de parados, la pobreza se extiende entre nosotros al ritmo más rápido de toda Europa, 30.000 familias catalanas acabarán desahuciadas este año, la liquidación de la sanidad y la educación públicas han traspasado ya todas las lí­neas rojas,... Y en medio de todo esto, un fantasma del pasado resurge con fuerza en plena campaña electoral: el derecho a decidir. Quien lo levanta ahora es Artur Mas. Y su motivo no es otro que ocultar que ha sido durante estos años el más aventajado discí­pulo del FMI y Merkel en aplicar recortes salvajes y empobrecer a la sociedad catalana a niveles no vistos desde hace décadas. ¿Qué significa levantar la bandera de la independencia y el Estado propio en este momento de Cataluña y de España? Y sobre todo, ¿quiénes son los que la levantan ahora y para qué?


Artur Mas juega con una idea que trata de utilizar contra nosotros y que es preciso arrebatarle de las manos: la de que votando por él se vota por Cataluña.

¿Porque, qué Cataluña representa él? Sobre este asunto, hay que dejar las cosas claras. Cuando a las fuerzas reaccionarias les resulta imposible mostrar con hechos prácticos que han mejorado en lo más mínimo las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la población, sino que al contrario, las han empeorado; dicen en la televisión, exclaman en los carteles, gritan en los mítines: votando por nosotros, votáis por Cataluña, votáis por nuestra pequeña patria. "El señor Mas fue el primero que, bajo el dictado del FMI y de Merkel, abrió en Cataluña la brecha para la intervención y el saqueo de toda España que después siguieron Zapatero y Rajoy"

Este argumento, que busca penetrar en la conciencia de amplias capas de la población que aman a su patria y a su hogar, hay que rebatirlo y demostrar que quienes aman verdaderamente a Cataluña, no son ellos sino nosotros.

Porque no podemos permitir que continúen engañando a la gente, utilizando la bandera del amor a Cataluña los que la prostituyen, los que la entregan atada de pies y manos a la voracidad de las grandes potencias imperialistas, los que condenan al paro y el empobrecimiento al 90% de la población.

¿Patriotas ellos? ¡No! Las clases populares, vosotros, trabajadores, pensionistas, jóvenes, amas de casa, autónomos, pequeños y medianos empresarios, vosotros sois los verdaderos patriotas, los que de verdad queréis a Cataluña porque lucháis por verla libre de parásitos, ladrones y corruptos; pero los que os expolian y saquean, ¿cómo van a ser los defensores de los intereses del país?

Artur Mas, que se dice tan amante de Cataluña, ¿qué ha hecho con ella en estos dos años? Los compañeros que me han precedido han explicado sobradamente cómo ha sido en estos dos años el más implacable ejecutor de los recortes y planes de ajuste que exigen el FMI y Berlín. Mucho más que cualquier otro gobierno autonómico. Más incluso que Zapatero y Rajoy. Esta es la verdad fundamental que Artur Mas quiere tapar lanzando su órdago soberanista.

¿Qué ha hecho con los jubilados catalanes Artur Mas y su gobierno? Digámoslo claramente: robarles años de vida con los copagos y los cierres de ambulatorios, plantas y quirófanos.

¿Qué ha hecho con los trabajadores? Condenar a más de 800.000 al paro y a otro millón y medio a sueldos que no llegan ni de lejos a los 1.000 euros mensuales. Mientras votaba en Madrid dos contrarreformas laborales antiobreras

¿Qué ha hecho con los jóvenes catalanes? Recortar la educación y aumentar las tasas educativas, precarizar sus trabajos al límite, elevar la tasa de paro juvenil al 52%, obligarlos a no poder independizarse o, como ha ocurrido este año ya con 11.500 jóvenes catalanes, forzarles a emigrar al extranjero para poder labrarse un futuro

¿Y todo esto, para qué? Para enriquecer a algunas grandes fortunas catalanas, para mantener los privilegios y las corruptelas de una casta política situada por encima del pueblo, para beneficiar a la gran banca y a las multinacionales extranjeras.

Artur Mas se llama "defensor de la patria catalana", pero en Cataluña muchas –por no decir la gran mayoría– de las empresas más importantes están en manos del capital extranjero. Si usted ha entregado tan importantes empresas, que son parte integrante de la riqueza de Cataluña, a la voracidad del capital extranjero, ¿con qué derecho se llama amante de Cataluña?

Reclama la mayoría absoluta diciendo que es para poder defender mejor a Cataluña, pero su gobierno es el más endeudado de toda España con la gran banca extranjera. Si está ejecutando un expolio por el que a nosotros nos empobrecen para que el Deutsche Bank y los grandes fondos de inversión norteamericanos se forren a costa de nuestra riqueza, ¿dónde está su defensa de los intereses de los catalanes? 

Proclama que sólo votándole a él, Cataluña será soberana e independiente ¿Soberana e independiente? ¿De quíen?

Que sepamos nosotros, fue el señor Mas, el primero que, bajo el dictado del FMI y de Merkel, abrió en Cataluña la brecha para la intervención y el saqueo de toda España que después siguieron Zapatero y Rajoy. Que sepamos, porque lo acaba de afirmar él mismo, en un popular programa de televisión, en su sueño de independencia, Cataluña no tendría un ejército propio, pero no le haría falta porque contribuiría generosamente a financiar a la OTAN.

Entonces, ¿qué Cataluña es la que Mas nos propone? Una Cataluña postrada ante Berlín, una Cataluña que envíe a nuestros jóvenes a morir en Afganistán o en cualquier otro lugar del mundo que dicten las aventuras militares del Pentágono ¿Es esta la independencia de la que nos hablan? ¿La de “A Berlín rogando y con la OTAN dando”?

Debajo de toda su charlatanería, ahí es dónde quieren conducirnos.

Mas y los suyos tratan de embaucar a la gente enarbolando ahora el derecho a decidir, algo con lo que nadie puede estar en desacuerdo.

Pero, ¿creéis alguno que en un país cada vez más controlado e intervenido por Washington y Berlín puede haber algún derecho a decidir para la gente? Porque, decidme, ¿quiénes son los que de verdad deciden hoy en España?

¿Madrid, el gobierno? Pero si cada día estamos viendo cómo Rajoy dice una cosa para, a continuación, hacer exactamente la contraria, porque se lo impone, como él dice,  la realidad.

¿La realidad? Bonita forma de enmascarar que son Washington y Berlín. Obama y Merkel, el FMI y Bruselas los que hoy dictan y deciden en España. Y las consecuencias las sufrimos igual en Barcelona que en Cádiz, en Tarragona que en Badajoz, en Lleida que en Vigo, en Girona que en Donosti.

Cada euro que un jubilado catalán o madrileño tiene que pagar por su receta, cada euro ahorrado por el cierre de ambulatorios y quirófanos de Mas o de Cospedal, cada médico, enfermera o maestro despedido en Cataluña o en la Comunidad Valenciana, cada euro de más que sacan de recortar becas y aumentar tasas universitarias o de subir el IRPF y el IVA es un euro que va a engordar la cuenta de beneficios del Deutsche Bank, el Paribas o la banca Morgan de los Rockefeller.

Esto es lo que está pasando aquí y ahora, en Cataluña y en el resto de España. Que un puñado de bandidos financieros, de dentro, pero sobre todo de fuera, están decidiendo que la mayoría nos tenemos que empobrecer a base de recortes salvajes y rebajas de salarios y pensiones para ser ellos cada vez más ricos.

Y con su órdago soberanista, dividiendo al pueblo catalán y enfrentándonos con el resto de España, Artur Mas no hace más que poner una alfombra roja para que las grandes potencias imperialistas sigan saqueándonos a su antojo. Al trabajar activamente por dividir las fuerzas del pueblo y debilitar la lucha contra los planes del hegemonismo, Artur Mas se ha convertido en el mayor cómplice de que Washington y Berlín puedan imponer su proyecto de degradación, intervención y saqueo, tanto de España como de Cataluña.

Esta es la Cataluña por la que Artur Mas trabaja de verdad. Una Cataluña convertida en poco menos que un minúsculo satélite periférico atrapado por la órbita de las grandes potencias europeas y mundiales. Y devorada y saqueada por ellas. No podemos dejar que engañe a nadie sobre esto.

¿Y qué Cataluña es la que queremos nosotros? Ya he hablado de la que quieren nuestros enemigos; ahora quiero hablaros de la Cataluña que nuestras candidaturas defienden. Porque nosotros nos reclamamos continuadores de aquellos hombres y mujeres que lo entregaron todo por la libertad y el progreso de Cataluña. Todo lo que hay de avanzado y progresista en la historia de Cataluña lo reivindicamos para nosotros, para el pueblo, porque a las fuerzas populares nos pertenece.

Y lo voy a demostrar recuperando las palabras que, en distintos momentos históricos, pronunciaron gente de la que nadie puede dudar de su compromiso y su amor por Cataluña.

Primero quiero recordar un breve texto, escrito en 1916 por un cercano colaborador de Cambó, uno de los padres de la Lliga Regionalista, fundadora del catalanismo político conservador. Quiero que le prestéis toda vuestra atención. Sobre todo por lo que dice. Pero también para que comprobéis a qué grado de degeneración han llevado los Artur Mas y compañía una corriente política de tan honda raigambre patriótica, catalana y española. Esto es lo que decían los catalanistas de principios del siglo XX:

    “Se presentan para España dos caminos: o recibir, aceptar humildemente agradecida, el capital extranjero, más o menos disimulado y suave, y por ende el dinero extranjero, la técnica extranjera, y que sean los embajadores extranjeros los que gobiernen con su baraja de ministros, ministrables y presidentes, con sus cortesanos adictos y sus generales afectos, con sus magistrados agradables y sus periodistas y sus intelectuales a sueldo, o España tiene que buscar ardientemente en el camino del trabajo, del estudio, de la austeridad y del deber, la reconquista de su casi perdida independencia política, de su riqueza monopolizada por la banca extranjera, haciéndose su técnica propia, su banca propia, su cultura propia para llegar a ser nación independiente de pleno derecho”.

    Han pasado casi 100 años desde que fue escrito. España ha vivido la caída de la Restauración, la dictadura de Primo de Rivera, la llegada de la IIª República, la guerra civil, los 40 años de franquismo, la reinstauración del sistema democrático. Y sin embargo... qué claras, qué cercanas, qué actuales suenan estas palabras para definir a la España de hoy.

    “Aceptar humildemente agradecidos el capital extranjero”... ¿no es lo que ahora nos dicen que hagamos con lo que ellos llama rescate y no es sino una piedra atada a nuestro cuello para que nos hundamos igual que Grecia o Portugal?

    Que sean las potencias extranjeras las que nos gobiernen “con su baraja de ministros, ministrables y presidentes, con sus cortesanos adictos y sus generales afectos, con sus magistrados agradables y sus periodistas y sus intelectuales a sueldo”.... ¿cabe una descripción mas exacta del régimen y la clase política del bipartidismo imperfecto, ese del que Mas y CiU forman parte junto a los Rajoy o Rubalcaba, y al que millones de personas les gritan una y otra vez en las calles QUE NO NOS REPRESENTAN?

    Reconquistar nuestra perdida independencia política y nuestra riqueza monopolizada por la banca extranjera,.... ¿hay algún otro programa que exprese mejor y con menos palabras lo que hoy necesitamos para salir de la crisis en beneficio de la mayoría?

Bueno, pensaréis algunos, pero estamos hablando de la derecha catalanista, tampoco está tan claro que ellos nos representen. Y efectivamente, así es, tenéis razón. Y por eso ahora voy a dar un giro a la izquierda. A las palabras de quien nadie podrá poner en duda su profundo compromiso con Cataluña y su libertad, hasta el extremo de que fue detenido por la Gestapo en Francia, y entregado para que los franquistas lo fusilaran. Me estoy refiriendo a Lluis Companys, ministro del gobierno de la IIª Republica en 1932, máximo dirigente de ERC desde 1933, y president de la Generalitat de Cataluña desde comienzos de 1934.

En las Cortes Constituyentes de 1931, Companys, como presidente de la minoría catalana en el Congreso de los Diputados declaraba: “Los Diputados catalanes hemos venido aquí a defender nuestro Estatuto a la fraternal comprensión de los señores Diputados y a su sentido democrático; pero hemos venido también para intervenir en otras cuestiones que afectan igualmente a la grandeza de España: la Constitución, la Reforma agraria, las leyes sociales,...”

Libertades catalanas, fraternal comprensión y grandeza de España. Tres ideas encadenadas que desnudan la mezquindad de quienes hoy se proclaman sus sucesores. Y que ponen de manifiesto la generosidad y la amplitud de miras de quien es considerado unánimemente como uno de los grandes defensores las libertades catalanas de todos los tiempos. Traducido políticamente, lo que esta declaración de Companys dice es que sólo la comprensión y la colaboración fraternal entre el pueblo de las nacionalidades y regiones de España hará posible tanto el disfrute de las más amplias libertades para cada una de ellas, como las transformaciones políticas y económicas necesarias para la grandeza de España.
 
Un posición que Companys volvería a levantar 6 años después, en un mitin en la Monumental de Barcelona al exclamar: “Madrileños, Catalunya os ama”, rindiendo tributo a los heroicos defensores de Madrid que al grito de “No pasarán” fueron capaces de detener la embestida fascista del ejército franquista y sus aliados nazis e italianos.

Que distantes y opuestas suenan estas declaraciones de Companys de las que ahora nos prodigan quienes reclaman ser sus sucesores, levantando mezquinas banderas identitarias e insolidarias al grito de “Madrid nos roba” para perpetuar sus privilegios y continuar expoliando a los catalanes.

Y por si alguno pensáis todavía que las palabras de Companys, como las de Cambó, están bien, pero tampoco acaban de representarnos, vuelvo a daros la razón y avanzar un paso más a la izquierda. Hablemos de Joan Comorera fundador y primer secretario general del PSUC y dirigente del PCE de José Díaz y Pasionaria. O mejor dicho, dejémosle hablar a él.

En todas sus intervenciones y escritos, Comorera insistía una y otra vez que “que ante Cataluña no hay más que un camino: unirse estrechamente con todos los pueblos hispánicos”. Porque ni el imperialismo, ni la oligarquía española, ni la burguesía catalana pueden resolver los problemas y las demandas nacionales de Cataluña.
Sólo una España Popular independiente del imperialismo y libre de los parásitos y explotadores internos permitirá a Cataluña “el pleno y libre ejercicio de su derecho
a la autodeterminación”. Y esa España popular “sólo la podrá conquistar Cataluña en fraternal unión con el resto de pueblo hispánicos”.

Una posición que compartía plenamente entonces el PCE de José Díaz y Pasionaria y que hoy es la que levantamos y reclamamos como nuestra las candidaturas De Verdad contra la crisis Unificación Comunista de España: “Los intereses nacionales específicos, la pequeña Patria de los catalanes, vascos y gallegos, se ha convertido en parte inseparable de los intereses generales de la gran Patria de todos los pueblos de España.

Los sentimientos nacionales, el patriotismo y el amor a la libertad de los catalanes, vascos y gallegos, se han confundido en el círculo general, potente y combativo del gran patriotismo revolucionario de todos los luchadores en defensa de la independencia y la libertad de la España republicana y democrática”.

“Las grandes masas del pueblo sienten y comprenden que la defensa de la independencia, de la integridad y la democracia de España es la causa común de todos y un deber, un honor y un motivo de orgullo para todas las nacionalidades de España.” "Desde los intereses populares, no hay otra respuesta que la unidad ante quienes quieren dividirnos para someternos mejor"

Nuestras candidaturas, como os decía hace un momento, reivindicamos estas palabras, escritas hace casi 70 años, pero que tienen una plena vigencia: la defensa de la independencia de España frente al imperialismo, la conquista de una democracia que de verdad represente los intereses del 90% de la población, la adopción de una política de redistribución de la riqueza que permita salir de a crisis en beneficio de la mayoría. Esta es hoy la causa común del pueblo de todas las nacionalidades y regiones de España. Dar hoy unidos esta batalla sigue siendo un deber, un honor y un motivo de orgullo para todas las nacionalidades de España.

Desde los intereses populares, no hay otra respuesta ante quienes quieren dividirnos para someternos mejor, ante quienes quieren enfrentarnos para mantener sus privilegios.

No vamos a permitir que nadie rompa las múltiples tramas de lazos históricos, culturales, familiares y de afectos que existen entre la población de Cataluña y la del resto de España, por mantener sus oscuros y mezquinos intereses. Porque los intereses específicos de Euskadi, Cataluña y Galicia son ya parte inseparable de los intereses generales del pueblo de todas la nacionalidades y regiones de España en su lucha por la independencia frente al saqueo al que quieren someternos el FMI y Berlín.

Y por eso sólo una España plenamente independiente tendrá la capacidad de hacer efectivo, y lo hará, el derecho a decidir la forma política en que el pueblo de todas las nacionalidades y regiones de España desea seguir avanzando en un camino de libertad y prosperidad común.

Este es el derecho a decidir que nosotros defendemos. Ésta es la idea que queremos grabar muy bien, muy hondo en la conciencia de todos. La idea de que para vencer a un enemigo poderoso hay que luchar unidos, hay que presentarle batalla todos juntos. Porque como dijo una vez un destacado líder latinoamericano: “Divididos nos devoran uno a uno. Pero si permanecemos todos juntos, no podrán con nosotros”.

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