SELECCIÓN DE PRENSA INTERNACIONAL

El "dirigismo" financiero

Agencia Latinoamericana de Información

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30-09-2012
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Un nuevo día, un nuevo disturbio. Bienvenidos de regreso a la crisis de la Unión Europea. La crisis en España se inflama nuevamente… Con estos titulares los analistas económicos, financieros y políticos enfatizan casi cotidianamente la incapacidad de los gobiernos europeos en resolver la crisis de la zona euro (ZE).
 
Como ya es usual en la Unión Europea (UE), cada “solución” de los tecnócratas y políticos a la crisis da lugar a una ola de optimismo bursátil y político que dura pocos días. Lo único constante es el avance de la aplanadora de la austeridad, el hundimiento de las economías en la recesión, el aumento del desempleo, la baja de la producción industrial y de la recaudación fiscal, y la contrapartida lógica, el aumento de la deuda de los Estados, como revela el análisis y las gráficas publicadas en “In Europe, it’s Debt vs Jobs” (1).
 
La aplanadora rentista y la respuesta popular
 
El futuro es tan previsible que en Portugal, según el diario Journal de Negocios, un tercio de las medidas de austeridad que se aplicarán en el 2013 para bajar el gasto público serán producto de la recesión económica causada por las medidas de austeridad aplicadas actualmente.
 
En Francia, en el momento de escribir estas líneas, el desempleo ya “franqueó la barra de los tres millones”, algo que hace 13 años no se producía, y afecta a más de cinco millones si a los desempleados de corta duración se integran los casi dos millones de cesantes crónicos y demás categorías de personas sin trabajo (Le Figaro, 27 de septiembre).
 
En Italia el avance de la crisis económica se manifiesta en la recesión económica y el rápido descenso del nivel de vida: el gasto destinado a los alimentos ha descendido al nivel de 1979, según un sondeo de Codacons, una asociación de consumidores. Y un bajón similar ha tenido lugar en las ventas de automóviles nuevos.
 
En Grecia, donde la huelga general y las movilizaciones demostraron el rechazo popular a las medidas de austeridad, la inflexibilidad de la Troika puede conducir en las próximas semanas a la caída de la coalición de centroderecha y a nuevas elecciones en un contexto de polarización política que, según los sondeos, podría poner a la Coalición de la Izquierda Radical (Syriza) en primer lugar, los conservadores de Nueva Democracia en el segundo y el partido neonazi Aurora Dorada en el tercero,
 
España, donde la recesión se profundizó en el tercer trimestre y el repudio social a las medidas de austeridad se manifiesta en todos los niveles de la política, sigue sometida a una fuerte presión de parte del gobierno alemán para que capitule y se someta al control de la Troika si quiere acceder al fondo para recapitalizar sus insolventes bancos, o sea que acepte que la ayuda que los bancos recibirán será deuda pública, respaldada por el Estado español y a extraer de los contribuyentes españoles.
 
En síntesis, además de ser descargadas sobre las espaldas del pueblo, mediante los despidos, aumentos de impuestos directos e indirectos, reducción de los salarios y las jubilaciones, los recortes o eliminación de programas sociales, y las ventas de bienes públicos, las políticas de austeridad impulsadas por la Troika obligan a los gobiernos centrales a estrangular fiscalmente a los gobiernos locales y regionales, lo que explica el resurgimiento de los nacionalismos regionales en España e Italia.
 
Desintegración de la integración europea
 
Si la justificación política y moral que llevó a la creación de la UE era poner fin de una vez por todas a las frecuentes disputas y guerras entre las naciones que marcó la historia europea, y a contener los regionalismos en el interior de las naciones, la realidad del modelo actual de integración europea muestra que ese objetivo está en entredicho.
 
Además del aumento notable en todos los países del nacionalismo (en todas sus formas, incluyendo el chovinismo), estamos viendo la resurgencia del proceso de desintegración nacional en dos países: España e Italia.
 
La opción de un referendo sobre la independencia está nuevamente el orden del día en Cataluña, y en Italia el partido separatista Liga del Norte, aliado de Silvio Berlusconi, ya presentó una moción en los consejos regionales de Piamonte, Lombardía y Venecia para crear una “macroregión” que será “fiscalmente independiente de Italia”.
 
En realidad la posición de Alemania y sus socios nórdicos que defienden el rígido sistema monetario de la ZE y las políticas de austeridad en la “periferia”, está alimentando en prácticamente todos los países sentimientos chovinistas que no se veían desde más de medio siglo, y paralelamente esos sentimientos están permitiendo que se anclen, en todos esos países, partidos y posiciones políticas destinadas a destruir la UE.
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